Hace mucho tiempo que los autocaravanistas reclamamos un poco de atención por parte de los medios de comunicación para denunciar la persecución a la que los usuarios de estos vehículos estamos sometidos. Lo que no nos esperabamos es la posición que están adoptando ante tal situación.
Es sabido por todos que cualquier periódico, dentro de una objetividad relativa, es fiel a sus lectores así como al posicionamiento ideológico de los mismos. Lo que no me esperaba es que dicha fidelidad les llevaría a denunciar situaciones aparentemente ilegales sin antes contrastar la veracidad de la información. Es por ello que resulta indignante ver como el noticiario digital “20 minutos” publicaba la siguiente noticia:
Vecinos se quejan del bullicioso campamento playero de caravanas
Lo peor de todo no son solo los calificativos despectivos utilizados para el colectivo tales como “esas casas rodantes” sino el enorgullecimiento de “20 minutos” ante su denuncia y consecuente desalojo del lugar. En primer lugar un acto “es legal” o “no lo es”, pero en este país los actos nunca son “dudosamente legales”. Es por ello que un medio informativo serio, previamente a la publicación de una noticia, debería contrastar con la normativa actualmente en vigor antes de denunciar y lo que es peor actuar contra una situación. Entendemos que los vecinos denunciantes se puedan sentir molestos por la situación, y al desconocer el lugar en concreto no entramos en valorar si la conducta de los autocaravanistas que se describe es en este caso cierta o no, pero de la misma manera también en “20 minutos” deberían haber dudado y sobretodo confirmado la veracidad de unas declaraciones que según los comentarios de los propios vecinos y usuarios del lugar distan mucho de la realidad.
Pero, por si no había sido suficiente, “La Vanguardia” hace eco nuevamente de la voz de uno de sus lectores en la siguiente noticia:
Hay que reconocer que en este caso “La Vanguardia” tan solo ha transcrito las palabras de su lector, sin hacer hincapié en la veracidad de las mismas, pero de la misma forma que explican la “horrorosa” situación a la que se ve sometido el Sr. Josep Maria, podrían también explicar la persecución abusiva a la que estamos sometidos los usuarios de dichos vehículos en todo el país, cuando hay una normativa que nos ampare y son pocos los ayuntamientos que se dignan a respetarla.
Así mismo, debería llegar el momento en que la población y los medios de comunicación de este país, dejen de utilizar términos como “camping” o “caravanas” de forma tan despectiva. Somos un colectivo importante en el que se engloban gentes de muchas profesiones, países, e incluso clases sociales. Muchos hemos invertido una importante cantidad de dinero en nuestro ocio, algo que consideramos importante. Los autocaravanistas tenemos reglamentaciones que cumplir, seguros e impuestos que pagar, y tan solo pedimos que se nos respete como a cualquier otro tipo de turismo.
“Es por ello que un medio informativo serio, previamente a la publicación de una noticia…”
Pues eso, que nadie medianamente informado puede considerar “20 minutos” como un medio informativo “serio”. Poco se puede esperar de un períodico que a lo máximo que aspira es a que el viajero del metro o autobús lo hojee durante el trayecto… en 20 minutos.
Lo de “La Vanguardia” es otro tema, es la opinión de un lector que tiene todo el derecho a expresarla como los otros a rebatirla. El periódico no tiene por qué cuestionarla.
En cuanto al uso peyorativo de los términos “caravana” y “camping”, estoy absolutamente de acuerdo con vosotros. Bueno, de hecho estoy de acuerdo con todo el post, sólo es mi comentario…
Gracias por tu comentario Toni. La verdad es que ya estamos bastante “acorralados” como para que ahora la prensa haga “eco” de las opiniones que van en nuestra contra.
Quizas deberiamos mandar nosotros también cartas como lectores explicando nuestra situación??
Un saludo