Cerdaña y Berguedá: Sacando partido al frió
El invierno es sin duda la época del año en la que salir con la autocaravana se hace mas cuesta arriba. Las pocas horas de luz, el frió intenso e incluso las dificultades en la circulación en algunos casos hacen poco apetecible sacar nuestros vehículos de casa, pero en nuestro caso hemos decidido que no podíamos más y poniendo al mal tiempo buena cara hemos intentado sacar el máximo partido al invierno en un año en que parece que el frió no tiene ganas de abandonarnos.
Para esta eskapada estuvimos dando muchas vueltas a los lugares que nos resultaban más apetecibles para esta época del año, y decidimos finalmente que había que aprovechar los magníficos paisajes que la abundante nieve caída este año nos ofrecía, aunque ello significara pasar un poco mas de frió. Fue por ello que decidimos dirigirnos directamente a los Pirineos, así que tan pronto salimos de trabajar el viernes tarde cargamos a Suny y pusimos rumbo directo a Puigcerdà.
El camino a la Cerdaña lo conocemos bien ya que frecuentamos mucho el lugar. Desde luego la carretera ha mejorado mucho en los últimos años, aunque la gran afluencia de aficionados a los deportes de invierno densifiquen mucho el tráfico en algunos de los tramos.
En poco más de dos horas llegamos a Puigcerdà tras abonar los más de 10 euros que cuesta cruzar el Túnel del Cadí. Y digo yo … no estará ya amortizado el túnel para que sigan cobrando ese precio por cruzarlo?? Al poco rato veíamos ya a lo lejos el torreón de Puigcedrà iluminado. Era tarde, por lo que decidimos que no teníamos ganas de recorrer muchos más Kilómetros para llegar hasta algun área francesa o algún idílico lugar de la Cerdaña, y decidimos pernoctar en un tranquilo parking de la francesa población de Bourgadame donde ya habíamos pasado alguna noche anteriormente.
Cuando llegamos ya había alguna autocaravana, así que estacionamos lo más correctamente junto a ellas y nos dispusimos a pasar una placida y reparadora noche.
Sábado.
El sábado amaneció con un sol impresionante. Apenas llegábamos a los 0ºC a poco más de las nueve de la mañana, pero el solecito que entraba por la ventana mientras desayunábamos nos invitaba a disfrutar de aquella magnifica mañana.
Sin duda la zona respiraba aroma a “esquí” pero no frecuentamos demasiado las pistas últimamente. Aunque Conrad es esquiador desde hace años, el auge de este deporte en los últimos años hace que no nos apetezca demasiado la aglomeración de gente que se forma los fines de semana. Además de un percance que tuve con un chico que practicaba snowboard quien se tiro con su tabla literalmente sobre mi rodilla, como resultado varios puntos de sutura y un tendón roto, lo que hace que me cueste un mundo volver a esquiar, sobre todo con tanta gente, solo escuchar el ruido de las tablas de snow sobre la nieve me deja paralizada…
Pero como la nieve nos encanta y no queremos renunciar a los deportes invernales hemos encontrado la solución perfecta: “Las raquetas”, un deporte apto para todos los públicos que hemos practicado en otras ocasiones y que combina a la perfección el trecking con el invierno. La verdad es que no entendemos por qué no vamos mas a menudo, porque lo pasamos en grande siempre que lo practicamos. Poco se necesita para practicar raquetas de nieve: ir bien abrigado, un buen calzado impermeable y ganas de andar. En nuestro caso habíamos pensado en alguna ocasión en comprarnos las raquetas pero la verdad es que con el bajo coste que tiene el alquiler no nos merece la pena.
En esta ocasión decidimos dirigirnos a la estación de Esquí Nordico de Guils Fontanals, donde disponen de un circuito marcado para la práctica de las raquetas de nieve, e incluso te alquilan allí mismo el material. Hasta la estación se llega por una pista que se inicia justo antes de llegar a la población de Guils de Cerdanya, a unos 10 minutos de Puigcerdà. Lejos queda el recuerdo de la pista forestal por la que antaño se llegaba hasta el refugio de Guils. Hoy en día la pista es ancha y esta asfalta, lo que permite llegar sin problema alguno con cualquier vehículo, y por supuesto con autocaravana. Apenas encontramos algún recodo sombrío con algo de nieve pero que para nada fue un impedimento para llegar a la estación. Al llegar a ella encontramos un amplio parking que nos permitió aparcar la autocaravana cómodamente. El día era increíble por lo que el parking estaba bastante lleno, eso si, lejos de las aglomeraciones de las pistas de esquí alpino.
Aparcamos y bien equipados nos dispusimos a alquilar el material. Lo mejor de los deportes minoritarios sin duda es el precio, nada que ver con el esquí alpino. En nuestro caso, forfait y alquiler de material nos salió a 10 euros por barba. La estación también dispone de alquiler de material para el esquí nórdico, el “punto fuerte” de la estación. Nosotros en alguna ocasión lo hemos probado pero hemos de confesaros que no nos convenció demasiado. Para nuestro gusto no es ni lo suficientemente excitante como el esquí Alpino, ni te ofrece la misma tranquilidad para disfrutar del paisaje que las raquetas, pero vaya, todo es cuestión de gustos.
Una vez tuvimos alquiladas las raquetas, nos las calzamos rápidamente y comenzamos la ruta. Al principio te sientes un poco “pato” con ellas enganchadas en los pies, pero uno se acostumbra rápidamente al ver la facilidad con la que te permiten avanzar sobre la nieve. Comenzamos la ruta… paso a paso. El espectacular paisaje nos dejaba instantáneas únicas que fuimos almacenando en nuestras retinas, fotografiás fugaces de momentos irrepetibles.
El primer tramo, casi todo de bajada nos permitió ir a buen ritmo mientras nos deleitábamos con las vistas que nos ofrecía el lugar. Caminos de un blanco inmaculado tallados a cincel, con una perfección que rallaba casi en lo absurdo. Aguas translucidas que nos ofrecían imágenes de puentes escondidos por un manto blanco que los protegía de miradas extrañas. Manantiales subterráneos que vivían y se afanaban por permanecer ocultos tras aquella belleza impoluta. Nuestros pulmones se llenaban de un aire tan puro y frió que nos hacia sentirnos las personas mas afortunadas del mundo.
Seguimos nuestro camino de bajada hasta que este se hizo mas pronunciado y nos obligo a frenar un poco el ritmo e ir con mas cuidado, ya que había tramos que estaban helados y eran realmente trampolines que nos conducían a un hipotético abismo blanco.
Paso a paso llegamos finalmente al refugio de Les Cases, una pequeña caseta acondicionada para que los animales puedan resguardarse en ella en caso de mal tiempo. Las vistas desde allí eran increíbles, con las cumbres nevadas de la Cerdanya Francesa al fondo y toda la grandiosidad del entorno a nuestros pies.
Después de disfrutar de todos aquellos retazos de belleza y de recuperar un poco el aliento, retomamos la marcha con ganas de más. Comenzamos a divisar unos nubarrones a lo lejos pero no parecían en exceso preocupantes, con lo cual iniciamos el camino de vuelta a buen ritmo. Llegamos a un cruce, donde había dos posibilidades. Circuito mediano o circuito largo. Valientes nosotros optamos por dirigirnos al largo. Empezamos a andar por un estrecho sendero en forma de tubo que no dejaba entrar a penas la luz del sol. El frió comenzó a hacerse mas evidente, aun así los dos estábamos sofocados por la caminata.
La verdad es que este último tramo del circuito largo nos pareció un poco menos atractivo que el resto de la ruta que habíamos realizado, mas que nada porque al estar un poco oculto apenas tienes vistas del entorno. Te da la sensación de ir caminando por un sendero del cual no puedes salir… con lo que echamos en falta de grandiosidad del paisaje anterior. Además, como colofón final nos encontramos con una fuerte subida que afrontamos como pudimos, ya que hubo momentos en los que realmente se nos hizo bastante dura. El cansancio nos había dejado su carta de presentación, los últimos metros de subida comenzaban a pasar factura. El cielo se había tornado mas gris de lo que nos gustaba para acabar una aventura como esta. En mi cabeza resonaban los latidos de mi corazón pidiendo una pequeña tregua. Bebimos un poquito de agua y acabamos de subir el ultimo repechon que nos quedaba hasta llegar al refugio de Fontanera tras casi tres horas de caminata.
Cansados, hambrientos, pero muy contentos después de disfrutar de los increíbles paisajes que la ruta nos había ofrecido llegamos a varias conclusiones:
Primero: Que esto de las raquetas “mola”. Te permite descubrir lugares preciosos, hacer mucho ejercicio y a parte resulta super divertido ver como puedes subir y bajar pendientes imposibles llenas de nieve.
Segundo: Resultaba adorable la facilidad con la que te mueves con las raquetas sobre la nieve, y comentamos que solo el esfuerzo realizado te permite conocer lugares como estos, por que no hay dinero, ni medios externos que te permitan llegar hasta estas zonas, solo el paso firme y la convicción de que algo especial te espera en la cima, y como premio a dicho esfuerzo la naturaleza te entrega momentos de felicidad absoluta.
Fuimos a devolver las raquetas. La verdad es que el día comenzaba a ponerse feo. Incluso nos pareció ver caer algún copo de nieve, algo a lo que no dimos demasiada importancia considerando el cansancio y el hambre que en aquel momento teníamos. Con lo cual nos encaminamos hacia la auto y nos preparamos un buen plato con el que saciar nuestro apetito y recuperar la energía gastada durante el paseo con raquetas.
Una vez con el estomago lleno y después de descansar un ratito, nos dimos una gratificante ducha, ya que habíamos acabado la ruta sudando como pollos e incluso echamos una cabezadita. Después nos pusimos en marcha rumbo a nuestro próximo destino, los baños de Llo, situados en un entorno único, en el desfiladero del Segre, muy cerca de el pintoresco pueblo de Llo.
Una vez en Puigcerdá es muy fácil llegar hasta ellas. Pasada la frontera y cruzado todo el pueblo de Bourgadame hay que tomar la carretera en dirección a Saillagouse. Una vez llegas a dicha población, hay un pequeño desvió a la derecha en dirección a Llo. Apenas tiene perdida ya que está muy bien indicado. Un amplio parking nos permitió dejar cómodamente a Suny al llegar. Había ya varias autos aparcadas y es que además no hay ningún problema para pernoctar allí. “Perfecto”, dijimos, ya tenemos lugar donde pasar la noche. Y equipados con el bañador nos dispusimos a disfrutar de los beneficios de los baños de agua sulfurosa caliente de Llo.
Les Bains de Llo son un lugar ideal para pasar un momento de relajación ya sea en familia o con los amigos. Un lugar que te permite re-descubrir el simple placer de las aguas de azufre natural y olvidarse del tiempo mientras contemplas las increíbles vistas del entorno natural en el que se encuentran. Las instalaciones disponen de varias piscinas y jacuzzis, una de ellas al aire libre a una temperatura de entre 34 y 36 °C, tanto en verano como en invierno.
Al entrar en el recinto notas el calor reparador al instante. La señorita que nos atendió se mostró super amable en todo momento. Compramos las entradas 10 euros/persona y nos adentramos en sus instalaciones dispuestos a relajarnos nada mas poner uno de nuestros pies en el agua.
Probamos la piscina interior, el jacuzzi, y por supuesto la piscina exterior. Fue todo un placer poder contemplar sus espectaculares vistas de paisajes blancos. Que sensación tan curiosa estar a apenas a cero grados metido en un baño de agua tan caliente. Daba realmente pereza sacar la cabeza del agua! Mas tarde probamos las saunas, aunque hemos de confesar que no somos muy amantes de las mismas.
Después del esfuerzo realizado durante la mañana, Llo resulto ser un reconfortante bálsamo para nuestros cansados cuerpos. Estábamos encantados con el lugar y con sus magnificas aguas, nos mimamos, nos dejamos acunar por el vaivén del agua y disfrutamos del lugar poco a poco, sin prisas, para que cada una de las fibras de nuestro cuerpo se beneficiaran de todo aquello. En una palabra Llo nos transporto a un mundo ingrávido y perfecto del que no queríamos despertar.
Estuvimos disfrutando del lugar hasta que nuestras arrugadas manos y la hora de cierre del lugar, aconsejaban volver a “terreno seco”. Así fue como finalmente decidimos cambiamos y regresar a la autocaravana, con la sensación de bienestar tatuada en nuestra piel.
Salimos de las instalaciones flotando… Antes de entrar a Llo habíamos comentado que al salir del balneario iríamos a dar un paseo por Saillagosa o alguna otra población cercana, pero si os hemos de ser sinceros, salimos tan relajados de allí que lo único que nos apetecía era quedarnos tranquilamente en la autocaravana disfrutando de nuestra compañía junto a una humeante taza de café y escuchar buena música…
Así fue que tras cenar y ver una buena película, apenas sin darnos cuenta de cuanto bajaba la temperatura en el exterior durante la noche, cerramos nuestros ojos esperando las aventuras que viviríamos el próximo día.
Domingo.
A la mañana siguiente el día amaneció algo mas “pocho” que el anterior. Desayunamos tranquilamente mientras barajábamos nuestras opciones para el domingo.
Recordamos que teníamos un par de visitas pendientes, todas ellas en la zona del Berguedà, así que decidimos poner rumbo al Túnel del Cadí. Además, por estas fechas volver de la Cerdaña un domingo por la tarde puede ser toda una odisea por el tráfico que se forma con el regreso de los esquiadores, por lo que preferimos empezar el camino de vuelta poco a poco.
Nuestra primera parada estaba a pocos kilómetros de la boca sur del Túnel del Cadí, concretamente en la carretera entre las poblaciones de Guardiola de Berguedà y la Pobla de l’Illet. Se trata de la visita a la antigua Mina de Petroli de Riutort, una visita que nos quedamos con ganas de realizar durante nuestra eskapada “Agua, Cemento y Sal”, que nos condujo por distintos lugares emblemáticos de la revolución industrial Catalana.
Comentar que el acceso a las minas está bastante escondido. Apenas un pequeño cartelito señala el desvío a mano izquierda por un camino que es muy fácil pasarse de largo, como nos sucedió a nosotros. Tampoco es fácil dar la vuelta por allí, pero una vez lo conseguimos, regresamos al desvío y ahora si, con cuidado, tomamos la pequeña pista forestal. El camino está sin asfaltar, pero es bastante ancho y el terreno es firme con lo que no tuvimos problemas para pasar con la autocaravana. Al final, un pequeño parking nos permitió dejar a Suny cómodamente aparcada y ya a pié nos dirigimos a donde parecía estar el inicio de la visita. Apenas una pequeña garita junto a la entrada del antiguo túnel minero constituía la “recepción” del lugar. Un cartelito colgado en la reja del túnel indicaba que el guía estaba haciendo una visita por lo que esperamos pacientemente a que acabaran.
Por suerte el día estaba despejando y el sol había salido para ofrecernos un agradable solecito durante el rato que estuvimos allí esperando. Al rato salió el guía con un grupo de visitantes. Se despidió de ellos y se dirigió a nosotros con un “Buenos días, venís a la visita, verdad?”. Así se lo confirmamos, y tras abonar los 3 euros por persona que costaba la entrada, nos adentramos con él por el interior del túnel. Afortunadamente éramos los únicos visitantes de aquella tanda, por lo que tuvimos el privilegio de tener al guía para nosotros solos. Éste, era un chico joven, a quien creo que también le pareció bien la idea de estar los tres tranquilos disfrutando del lugar.
Para hallar las primeras explotaciones de petróleo en el Prepirineo hay que remontarse a finales del siglo XIX, momento en el que en las poblaciones de Bagà y Sant Joan de les Abadesses se inició la explotación de sus arcillas bituminosas. Hubo que esperar hasta primeros del siglo XX para que, de la mano de los franceses Jules Clavez y Philippe Petit, se iniciara la explotación de Riutort, una mina entre La Pobla de Lillet y Guardiola de Berguedà que fue el proyecto más serio que tuvo lugar. Para acceder al petróleo, La Compañía Minera de Riutort, abrió una galería de 133 metros, paralela a las capas bituminosas de la roca y dos galerías perpendiculares a la primera de 73 y 67 metros de longitud. La mina fue explotada durante doce años y de sus galerías salieron 500 toneladas de petróleo. Lamentablemente debido a su bajo rendimiento la mina fue cerrada en 1917.
Riutort es visitada hoy como museo en el que es posible observar la roca -”ejemplo de roca madre”, empapada de petróleo. Lo cierto es que se notaba que al guía le gustaba lo que nos estaba explicando ya que mas allá de ser una simple narración, debatía con nosotros la problemática del petróleo y otros temas relacionados con la visita. Nos explico con multitud de detalles que los geólogos consideran que el descubrimiento de un yacimiento comercial de hidrocarburos exige la concatenación de al menos cinco requisitos:
Primero: La existencia de una roca madre generadora de petróleo.
Segundo: Que la roca madre haya madurado a fuego lento bajo unas determinadas condiciones de presión y temperatura -entre 65 y 120 grados, esto es, una profundidad de al menos 2.000 metros.
Tercero: Que una vez madurados, los hidrocarburos migren hacia una roca porosa y permeable que actúa como almacén y esponja.
Cuarto: Que haya un sello, esto es, una roca impermeable, que actúe como tapón e impide la migración de hidrocarburos hacia la superficie.
Y quinto: La existencia de una trampa, es decir, “una disposición especial entre roca almacén y roca sellante que atrapa los fluidos en el subsuelo, evitando su escape hacia la superficie”.
Hemos de decir que nosotros salimos encantados de la visita y de toda la información que nos ofreció el guiá, incluso se alargo mas de lo normal por que cuando salimos al exterior había bastante gente esperando la siguiente tanda.
Nos despedimos de él muy agradecidos por una visita tan enriquecedora y regresamos a la autocaravana. En nuestros planes estaba hacer la visita a la Mina de Cercs, pero lo cierto es que el día se estaba poniendo realmente bonito y meternos en otra mina no era lo que más nos apetecía en aquel momento. Abrimos de nuevo el mapa y hallamos en él rápidamente un destino que a ambos nos convenció.
Se trata del Santuario de Queralt, también llamado de Santa Maria de Queralt o de la Mare de Déu de Queralt, que se encuentra situado al noroeste de la ciudad de Berga, en la vertiente oriental del Castellberguedà, cumbre de la sierra de Queralt, a una altura de 1200 metros.
Iniciamos rápidamente el camino hacia allí, regresando a Guardiola de Berguedà i tomando la carretera C-16 en dirección Manresa. Poco antes de llegar a Berga nos desviamos por la carretera que conduce a Sant Llorenç de Morunys, y poco mas adelante vimos ya las indicaciones que nos condujeron hasta el santuario.
La verdad es que la ubicación del mismo ya es de por si impresionante, y creímos que no había mejor ocasión para visitar el lugar que un día tan soleado como el que había quedado. Al llegar un primer aparcamiento nos asustó. Estaba repleto de coches y si nos metíamos hasta el fondo para ver si quedaba alguna plaza nos podíamos ver obligados a montar un pequeño espectáculo para salir de allí. Decidimos continuar un poco mas y la verdad que menos mal. A poco mas de 10 metros había otro aparcamiento, gigante, en el que apenas había cuatro coches aparcados. Como se suele decir: “donde va la gente? … donde va Vicente”. La verdad es que el aparcamiento estaba muy bien; amplio, tranquilo y con muy buenas vistas. Lo tendremos que confirmar pero parece aquel es un buen lugar donde pasar la noche.
Ya a pié nos dirigimos al santuario para visitarlo. El lugar donde hoy se levanta el santuario corresponde, según parece, al espacio que habría ocupado el castillo de Guillem de Berguedà. Hoy, el conjunto de Queralt lo integran el Santuario donde se venera la imagen de la Virgen de Queralt y un edificio anexo que acogió en su momento la hospedería del santuario, donde hoy está el restaurante y la estación del funicular que accede desde los aparcamientos.
El primitivo santuario fue construido en 1386 por el mercader berguedà Francesc Garreta y estuvo a cargo de dados y ermitaños, bajo la responsabilidad del rector de Madrona o de un capellán custodio. La actual iglesia es un edificio construido en el siglo XVIII, de estilo renacentista, y se compone de una nave central con dos laterales. La portada que da acceso al templo data de 1966, obra del arquitecto Josep A. Coderch. En los años setenta acabó el campanario, de torre circular, que se levanta independiente al lado de la iglesia. En los años 90 se acometió una restauración definitiva del interior de la iglesia y el camarín bajo la dirección del arquitecto Berguedà Luis Boixader que le ha conferido el actual aspecto.
Nos dispusimos a descubrir el santuario y a realizar un agradable paseo el camino de ronda que rodea el Castellberguedà. Este nos condujo por los espectaculares acantilados ofreciéndonos unas vistas de infarto de toda la comarca del Berguedà. Desde allí conseguimos ver Montserrat, el Montseny, Sant Llorenç de l´Obac y la sierra d´Ensija, y es que por algo es conocido como “el balcón de Cataluña”. Llegamos a la iglesia y la Cova de la Troballa (cueva del hallazgo), considera igualmente parte del Santuario donde, según cuenta la leyenda, un pastor de Vilaforniu encontró la imagen de la Virgen el siglo XIV.
Nos adentramos por un camino un tanto mojado en el cual se dibujaban unas preciosas y curiosas formas en el suelo. Continuamos por unas escalinatas que te van adentrando mas y mas en este precioso paisaje. Vimos a varias personas practicando la escalada y disfrutamos del paseo y del solecito a partes iguales.
Recorrer aquellos caminos es un placer para los sentidos y muy recomendable para aquellos que busquen hacer senderismo sin demasiadas complicaciones, ya que en todo momento es un recorrido sin demasiados desniveles lo que permite realizarlo a cualquier persona tenga la preparación física que tenga, con lo cual es un paseo para relajarse y disfrutar con sus impresionantes vistas.
Después de terminar el recorrido y comer tranquilamente en el parking del Santuario, pusimos rumbo hacia Barcelona y así poner punto y final a esta pequeña aventura.
Hemos disfrutado de un fin de semana de frió intenso pero volvemos a casa con la sensación de haber aprovechado a tope cada momento, aunque en algunos de ellos hiciera un frió considerable. Pero realmente hemos aprendido que cuando hay ganas puedes sacar partido a cualquier situación…
Cerdanya y Bergueda: Sacando partido al frío from conradechobelly on Vimeo.
Créditos vídeo: Foo Fighters- Big me
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Muy bonito el relato…Tengo que probar esas raquetas.
¿Pero estos relatos no los escribe Conrad,verdad? ¿Eres la compi de Conrad la que escribes? Lo haces muy bien ;o)
Hola Familia Telerin y bienvenidos al blog. Soy echobelly la novia de Conrad, te cuento… Todos los relatos los escribimos los dos, realmente él detalla los lugares por los que hemos pasado y las anécdotas que vivimos en cada viaje, y yo añado la parte mas descriptiva, las sensaciones, los sentimientos, etc. Vaya, hacemos un tandem perfecto porque si yo los escribiera sola te puedo asegurar que el kaos a la hora de recordar los lugares visitados, las carreteras, etc… seria de campeonato jaja
Espero que haya despejado tu duda, y ya sabes que aquí tienes tu casa, no hace falta que llames a la puerta ; -)
Saludetes.
Hola pareja, me ha encantado el relato; por todo, descripción literaria, acciones realizadas, el ambiente. Realmente me ha hecho sentir como si lo estuviese viviendo. Espero realizar ese recorrido pronto.
Muchas Gracias.
Un cordial saludo
José Antonio Barquero.
Hola barquero, primero agradecer tu comentario. Nos alegra que te hayas sentido parte de esta aventura ; -) Es una ruta sencilla pero realmente gratificante, si tienes ocasión no dudes en realizarla, ya veras como te gusta!
Gracias por leernos, espero que nos vengas a visitar en muchas mas ocasiones, como hemos comentado anteriormente, aquí tienes tu casa!
Saludetes.
Una escapada de invierno en toda regla. Mi enhorabuena por lo bien que os lo montais, lo bien que os lo pasais, lo bien que lo relatais y lo bien que se os vé, parejita.
saludos
Hola cagnamon, gracias por la visita y el comentario… Realmente siempre intentamos pasarlo lo mejor posible a veces se consigue y otras cuesta un poco mas jaja pero como somos de la opinión de que cuesta igual pasarlo mal que bien, ya sabes si se puede elegir …. jaaja siempre intentamos ver el lado positivo de la vida!
Espero volverte a ver por estos lares, siempre es una alegría poder compartir experiencias e impresiones!
Saludetes.
Hola!
Tu blog me parece muy interesante, aqui tienes una seguidora.
Te invito a que te pases a visitar el mio.
Un saludo.
Buenos dias Ana Belen y bienvida a nuestro blog. Espero que te encuentres agusto entre nosotros…
Por cierto, he quitado de tu mensaje el enlace a tu blog que habías puesto, por que he visto que sois “Una agencia de Viajes”.
Eso si, agradecemos tu visita, pero no promovemos empresas en nuestro blog,
Saludos cordiales.
Pareja, intensísimo fin de semana, ¿como se pueden hacer tantas cosas en tan poco tiempo?. Estoy impresionado.
Que bien estar tan cerca de la nieve, con lo divertida que es.
El fin de semana que viene más. jejeje
Hola Apegao, es lo bueno que tiene el frió que tienes que moverte para no quedarte “pajarito” jajaja. Que decirte, que cuando hay ganas, el tiempo cunde. Ademas realmente el paisaje estaba precioso, y con las ganas que teníamos de volver a hacer raquetas lo pasamos como un enano.
Saludetes.
Es una pena lo de que le hayas cogido miedo a las estaciones, espero que vuelvas algún día… y que no odies a todos los “de tabla” en general, porque yo voy subido a una jejeje.
Tengo muchas ganas de probar lo de las raquetas pero me parece que tiene que ser una paliza. A ver si antes de que se acabe la nieve esta temporada nos animamos.
Un saludo
Hola Jony, la verdad que las raquetas cansan (que decirte) jaja pero realmente el esfuerzo merece la pena, ya que puedes disfrutar del entorno de una manera que difícilmente lo podrías hacer si fueras esquiando, haciendo snow
o lo que sea.
En cuanto a volver a esquiar, lo he hecho en varias ocasiones, eso si, cuando ha habido poca gente, íbamos a las pistas de Eina (una pequeña estación en Francia) que era preciosa, muy pequeñita y salvaje que me encantaba, podías ver ardillas saltando de árbol en árbol mientras ibas esquiando…pero llegue a la conclusión de que para pasar un mal rato, hay muchas mas opciones que me permiten divertirme sin tener todas las fibras de mi cuerpo en tensión
Pero vamos, ya se que no todos los de “tabla” sois iguales ; -) Pero a mi me el tío aquel me hizo la puñeta!
Bueno, no me lió mas…
Un saludete enorme.
qué alegría me da visitaros de vez en cuando. Descubro lo poco que salimos con nuestra AC. Y os aseguro que salimos bastante!
Me encanta descubrir vuestra visión sobre estos rincones, en los que incluso ya hemos estado. La nieve? nunca había pensado los recursos que tiene. Lo que antes era sólo ski, ahora tiene diversas diversiones, no?
Un abrazo, pareja. (sigo teniendo permiso para copiaros, no?)
Hola Jimmy cuanto tiempo, ya se te echaba de menos…! La verdad que este año esta siendo bastante complicado para salir con la auto, por que con este tiempo tan loco, todo se complica. Pero nosotros llego un punto que ya no podíamos mas y decidimos que hiciera el tiempo que hiciera había que aprovechar ; -)
En cuanto a la nieve, hay tantas opciones para pasárselo bien que es un pecado cerrarnos solamente con algunas de ellas.
Como siempre, ya sabes que no hace falta que pidas permiso para nada jaja… siempre es un placer tenerte por aquí.
Saludetes.
por cierto: me huele a profesional este cambio de look!!
enhorabuena!
Hola Jimmy… profesional? A que te refieres? No me digas que no te gusta, después del currazo que nos hemos pegaooooooooooo! Y que conste que está todo hecho por nosotros! Lo que estamos aprendiendo de informática con estro del blog
Saludetes.
TODO LO CONTRARIO!
Si guapo era antes, ahora es atractivo, variable, con más accesos, más a la vista!
es admirable. Por eso me parece casi profesional. Me ha parecido que uno de los dos se dedica! (un poco de experiencia, también tengo en el tema) de ahí mi envidia
un abrazo!
Hola Jimmy, ahora lo entiendo…la verdad que si entiendes del tema veras que realmente es un currazo. Yo soy diseñadora, pero realmente no tenia demasiada idea del tema del diseño web, blogs, etc… Pero mira, al final poco a poco con paciencia, todo se aprende.
Me alegro un montón de verte de nuevo aquí.
Saludetes.
Conrad y Echobelly, si podeis facilitarme las coordenadas de Gulls y de Baños de Llo, es por no dar muchas vueltas.Gracias.Angel.
Por supuesto, son estas:
Las de Llo: 42º 27′ 13.98″ N; 2º 03′ 33.94″ E
Y las de guils: 42º 27′ 35.07″ N; 1º 50′ 43.40″ E
Esto del Google Earth es una maravilla
Espero que te sirvan de ayuda.
Un saludo