Entre el Maestrazgo y la costa de Azahar

feb 18, 2008 by     8 Comments    Posted under: Autocaravana, Eskapadas

Nos gusta viajar, conocer nuevos lugares y nuevas culturas, saborear nuevos climas y contemplar distintos paisajes. Así mismo, nos gusta planear bien nuestros viajes, algo que resulta muy importante y casi podríamos decir que forma parte del encanto del mismo viaje. Lamentablemente para eso se necesita tiempo, algo de lo que muchos carecemos.

Es por ello que en algunas ocasiones nos subimos a bordo de nuestras autocaravanas, preparados para emprender la marcha sin un rumbo claro y dejando en manos del destino el éxito de nuestro viaje.Por suerte, hay ocasiones en las que parece que los astros se alineen para que todo salga bien, y esa incertidumbre acaba formando parte del encanto del mismo viaje. Quien nos iba a decir cuando nos levantamos aquel jueves 1 de noviembre por la mañana, y mirando al cielo buscábamos en él la respuesta de a donde escaparnos, que íbamos a disfrutar de un magnifico puente de todos los santos.

Dudábamos entre dos destinos muy distintos: el pirineo Francés, mas concretamente Les Banys de Luchon, al que hace tiempo que tenemos ganas de ir, o las cuevas de San José, en Vall d’Uixo, en provincia de Castellón, de las que vimos hace poco un reportaje en televisión que nos despertó el interés. Finalmente optamos por el segundo destino, mas que nada por aprovechar los últimos días de buen tiempo antes de la llegada del invierno y la menor tortuosidad del camino.

JUEVES

Salimos de Barcelona pasado el medio día, y nos dirigimos por autopista en dirección a la provincia de Tarragona. A la altura de l’Hospitalet de l’Infant hicimos una primera parada. Estirar las piernas y comer algo eran la excusa para disfrutar de aquel magnifico día casi veraniego junto a la playa. L’Hospitalet de l’Infant no nos puso las cosas muy difíciles, y aun viendo en el señales de prohibición de pernocta nos dirigimos a pie de playa para descansar allí un rato.

Son lugares como este los que nos recuerdan porque nos gusta tanto la playa, y sobretodo porque nos gusta en temporada baja. Un mar verde esmeralda bajo un agradable sol otoñal nos ofrecieron un placido momento de tranquilidad. De momento, la ruta empezaba muy bien! Continuamos nuestra ruta obligándonos a abandonar aquel magnifico lugar. El inicio del horario de invierno pocos días antes nos hicieron pensar en un destino no demasiado lejano al que dirigirnos para pernoctar. Morella fue la elección. Nos habían hablado de la existencia de una área de autocaravanas en él, así como de la belleza del lugar.

El camino hasta Morella fue así mismo un agradable trayecto a través de la carretera N-232. Un resplandeciente sol se despedía ante nosotros al atardecer mientras nos alejábamos de la costa, adentrándonos por las orillas de la Rambla de Cervera y subiendo el Port de Querol hacia nuestro destino. Llegamos a Morella cuando empezaba a oscurecer, algo a lo que a uno le cuesta acostumbrarse cuando no son todavía las 6 de la tarde. Desde luego Morella resulta inconfundible. Situada en lo alto de una colina, coronada por su castillo, Morella fue antaño un enclave estratégico por su carácter defensivo en los diferentes conflictos bélicos que sacudieron España.

Durante lo largo de la historia han habitado en Morella los beribraces, los ilervacones, los fenicios y los griegos, pero fueron los romanos los que más peso ejercieron en la zona. En el año 1117 pasó a estar dominada por los musulmanes y definitivamente pasó a manos de los cristianos en el año 1232 gracias a don Blasco de Alagón. Este, junto a otros cinco nobles, cruzaron la llamada puerta Ferrisa, y entraron por sorpresa en la fortaleza. Pocos años después la fortaleza pasó a manos de Jaime I en 1250, después de haberse negado a dejarla en manos de don Blasco. A raíz de esta situación se convirtió en una de las más importantes bailías de la Corona, administrando un territorio que se corresponde a grandes rasgos con la actual comarca de Els Ports.

Desde 1411 Morella tuvo Cortes de Valencia apareciendo como una de las ciudades más importantes gracias al floreciente comercio de la lana que controlaban los mercaderes italianos. Según se muestra en el escudo de la ciudad “fiel, fuerte y prudente”, Morella se ganó con gran tesón estos tres calificativos en el siglo XIV, con el conflicto de la Unión, en que se mantuvo leal al rey Pedro IV. Durante la guerra de las germanías, en el siglo XVI, la población fue fiel a Carlos I. En 1809 fue invadida por las tropas francesas que la ocuparon hasta que, en 1813, la guerrilla de Nebot y el ejército comandado por el general Elío consiguieron ocupar la ciudad. De sobra es conocida su trascendencia durante las guerras carlistas del siglo XIX convirtiéndose en el emblema de las sublevaciones que tuvieron lugar en las comarcas del norte de Castellón. En 1849 se creó la Comandancia General del Maestrazgo con capital en Morella. La mayor parte del siglo se ha caracterizado por un paulatino abandono de la población y un aislamiento creciente. Sólo en época relativamente reciente, su pujanza turística ha permitido el nuevo despegue de la ciudad.

Nada mas llegar a Morella nos dirigimos al área de autocaravanas, situada en la carretera que rodea Morella y muy bien indicada. El área parecía ser un lugar tranquilo con capacidad para un numero mas que suficiente de autocaravanas. Quizás solo criticar la inexistencia de alumbrado por la noche, algo que cuando hay allí pocas autos puede resultar incomodo, y la lejanía de la misma al centro del pueblo. Realmente ir desde el área hasta Morella a pié significa un largo paseo por el arcén de la carretera, por lo que teniendo en cuenta que ya había anochecido arrancamos nuevamente a la auto y nos dirigimos al centro urbano de la población para poder visitarla.

En las proximidades de la muralla exterior encontramos varias autos aparcadas. Decidimos entonces aparcar allí y continuar a píe, pero no tuvimos tiempo para finalizar el estacionamiento cuando un vehículo de la policía local se detuvo junto a nosotros. Pensé -“vaya hombre, ahora seguro que nos mandan de nuevo para el area y nos toca venir a pié”-, pero no fue así. Para sorpresa nuestra un amabilísimo agente de la Guardia Urbana nos informó de la existencia de un parking mas cerca de los accesos al casco antiguo, iluminado, en el que a esas horas no hay problemas de ocupación. Así mismo, nos aconsejo regresar a pernoctar al área tras nuestra visita al pueblo, ya que se habían producido algunas travesuras de niños del pueblo a las autocaravanas allí estacionadas. –“ Ya era hora que en algún lugar nos trataran con el respeto y educación que nos merecemos”- comentábamos los dos mientras nos dirigíamos al parking existente junto al acceso al casco viejo.

En todo este ir y venir conocimos a Manuel y Pilar, dos autocaravanistas del Maresme con quienes compartimos un agradable paseo por Morella mientras manteníamos una distendida charla. Sin duda que magnifico mundo el de la autocaravana que te permite conocer a la vez nuevos y magníficos lugares, y gente tan agradable. Sin duda Morella nos sorprendió. Son muchas las bellísimas poblaciones que nos encontramos en nuestros viajes, pero pocas pueden presumir de tener tanda “vidilla nocturna”. El casco viejo de Morella posee una magnifica iluminación del mismo, que te permite callejear y disfrutar de sus pequeños comercios tradicionales y cafeterías a los pies de su imponente castillo. Mas tarde, tras despedirnos de Manuel y Pilar quienes regresaron a la área a descansar, nos dirigimos a la Iglesia de Santa María. Allí, el sonido del coro que se hallaba cantando, cuya voz resonaba en toda la plaza, nos hizo detenernos ante la misma durante lo que pareció ser una pausa en el tiempo.

Las campanas dieron las ocho, y el silencio empezó a apoderarse de Morella, por lo que decidimos regresar al área donde pudimos descansar plácidamente recordando lo que aquel sorprendente día nos había ofrecido.

VIERNES

A la mañana siguiente, aprovechamos los servicios de vaciado del área, y regresamos al centro de Morella para visitar el castillo. Tras una larga ascensión por escaleras casi impracticables, entiendes el porque de la ubicación de Morella. Desde lo alto de aquella cima se puede disfrutar de unos magnificas vistas de todo el valle del Maestrazgo que allí comienza.

Decidimos entonces, acercarnos a la oficina de Turismo para informarnos de lugares de interés cercanos a Morella para visitar antes de continuar nuestro camino hacia Vall d’Uixó. Manuel y Pilar ya nos habían aconsejado la noche antes un par de lugares por los alrededores, y ya con un mapa en la mano, trazamos nuestra ruta. Primer destino Mirambel. Dicen que es una de las poblaciones mas bellas del Maestrazgo, y por supuesto eso era algo que teníamos que comprobar con nuestros propios ojos. Tomamos la CV-14 en dirección Forcall, donde nos desviamos por la CV-120, una estrecha y mal asfaltada carretera que nos hacia presagiar un lugar como mínimo no demasiado concurrido.

Llegamos finalmente a Mirambel tras unos pocos Kilómetros de ese tortuoso camino, justamente cuando varias autocaravanas, entre ellas las de Manuel i Pilar, abandonaban la población. Varios coches y algún autocar alemán (estos están siempre en todos los rincones) se hallaban en el parking. Ya a pié entramos en la población por el gran pórtico de su muralla, introduciéndonos en aquella pequeña población por la que parecía que no habían pasado los años. Fincas de mas de 100 años increíblemente conservadas y rehabilitadas formaban parte de todo aquel entramado encantador.

Tras regresar a la autocaravana y descansar un rato, nos pusimos nuevamente en marcha. Siguiente destino: Zorita del Maestrazgo, donde según la información que nos dieron se hallaba el Santuario de la Virgen de la Balma, un santuario ubicado en el interior de una gruta (“balma”, en Valenciano). Regresamos por el tortuoso camino hasta Forcall, para retomar la CV-14 hasta Zorita del Maestrazgo. Según las indicaciones a un par de Kilómetros del pueblo se halla el acceso hasta el santuario. Así lo encontramos indicado. Tras recorrer escasos metros aparcamos junto a varios turismos estacionados a los pies de aquella imponente montaña conocida como “La Tossa”, en la que se hallaba el santuario encastrado. Ya a pié, un pequeño camino, y al fin de este una larga escalinata conduce a la hospedería, situada al inicio de la gruta, y transformada hoy en día en un pequeño restaurante.

Cruzamos el restaurante, y salimos por una puerta posterior para continua el camino al Santuario por un angosto acceso por la ladera de la montaña, en el que en mas de una ocasión el uno debe agacharse para poder pasar. Desde lo alto de un camino se dispone de una espléndida vista sobre el río Bergantes, que describe a los pies mismos de la Balma un pronunciado meandro. El aire de misterio que envuelve este santuario se acentúa cuando llegas a la capilla donde se venera la imagen de la Virgen de la Balma, y que está rodeada de rejas, en el centro de una gran gruta. Junto a la capilla se halla otro habitáculo que resulta impactante, ya que de sus muros penden los exvotos, con una larga serie de objetos que reproducen partes del cuerpo humano aportadas, en acción de gracias, por personas anónimas, que agradecían así su curación por la intercesión de la Virgen de la Balma.

Hay que resaltar que, entre las curaciones milagrosas, abundaban las correspondientes a los posesos y endemoniados, que acudían a la Balma para intentar superar sus enfermedades mentales.

Tras nuestra visita a la Virgen de la Balma, iniciamos nuevamente nuestro camino. Empezaba a ser tarde, y pronto empezaría a anochecer, por lo que decidimos aprovechar aquellas horas de poca luz para llegar hasta el que era nuestro destino inicial, Vall d’Uixo, del que ciertamente nos habíamos desviado un poco. Aun que el camino hasta Vall d’Uxó desde Morella es sencillo, decidimos tomar un pequeño atajo. No os sabría decir bien por donde fuimos, pero recorrimos caminillos, ramblas, y demás caminos a través de magníficos paisajes de la sierra del Maestrazgo. Ya cuando la luz empezaba a escasear decidimos dejar de hacer inventos y tomar la CV-12 primero, y la CV-15 después, para así llegar a Castelló de la Plana tras algo mas de una hora de camino.

De todo el recorrido quizás mencionaros la población de Ares del Maestre, en la cual nosotros no tuvimos ocasión de parar. Situada en lo alto del Coll d’Ares, en el borde del acantilado, no da sensación cuando llegas a ella de ser nada importante, pero ya iniciado el descenso del puerto, y sin posibilidad de dar media vuelta, nos dimos cuenta de las magnificas vistas de todo el valle que desde aquella pequeña población se pueden disfrutar.

Una vez en Castelló de la Plana tomamos la CV-10 para en pocos minutos llegar a Vall d’Uixó. La primera impresión al llegar a Vall d’Uixó no fue demasiado buena. He de confesar que ni siquiera habíamos mirado bien en el mapa donde estaba Vall d’Uixó, por lo que su cercanía con Valencia nos sorprendió. Así mismo la magnitud de aquella ciudad, la cual esperábamos fuese una pequeña población y resultó ser casi una ciudad. Decidimos llegar hasta la entrada a las cuevas de San José, deseando que estuvieran en un enclave algo mas “salvaje” pero no fue así. Un amplio parking y una zona ajardinada a las afueras de la población formaban el acceso a las cuevas. Después de la tranquilidad de Morella, dormir rodeados del ruido y el alboroto no nos resultaba demasiado apetecible, a parte claro esta de la inseguridad que aquel lugar nos ofrecía, ya que presagiaba ser el lugar de reunión de los jóvenes antes de salir de marcha un el viernes por la noche. Entonces surgió la temida pregunta: Donde pernoctar?

Abrimos nuevamente el mapa y rastreamos la zona en busca de lo que pudiera parecer un lugar tranquilo. La cercanía con Valencia lo complicaba un poco, y tampoco queríamos alejarnos muchos de la entrada a las cuevas para estar allí prontito por la mañana al día siguiente. Finalmente, decidimos dirigirnos a la playa, donde seguramente encontraríamos o bien un lugar tranquilo o a las malas algún camping donde pernoctar.

La población costera mas cercana era Xilxes, así que allí nos dirigimos, mas concretamente a les Cases de Xilxes. Una vez allí, nos encontramos con una tranquila población de apartamentos de verano. Junto a la playa, un hermosos paseo, y en él, una autocaravana en un parking aparcada, -”bingo”- dijimos, y aparcamos junto a ella. Salimos a dar un pequeño paseo antes de cenar, y disfrutar así de aquella calida noche junto a la playa. El agradable paseo junto a ella, conducía hasta una pequeña pasarela que se adentraba en el mar, desde donde pudimos disfrutar viendo romper las olas sobre el. El viento empezaba a soplar fuerte y el mar a envalentonarse, así que decidimos volver a nuestra autocaravana y dar por finalizado aquel excitante día.

SÁBADO

Nos despertamos el sábado por la mañana no tan temprano como hubiésemos querido. El sonido de un tranquilo mar de fondo, y el resplandeciente sol que amaneció provocó que nos costara salir de la cama. Al salir de la autocaravana, un esplendido y soleado día nos dio los buenos días. Eran poco mas de las 10 de la mañana y como hasta las 11 no abrían las puertas de las cuevas aprovechamos para ir a dar un paseo por el escenario del que habíamos disfrutado la noche anterior. Supongo que en verano aquello debe ser un hervidero de gente, pero a esas horas y en esas fechas pasear junto a la playa resulto y tranquilísimo placer.

Tras el agradable paseo reiniciamos la marcha en dirección a las Cuevas de San José. El parking en el que la noche anterior no había ni un alma, ya tenia un buen numero de vehículos aparcados. Un vigilante nos indicó un buen lugar donde aparcar. El parking era gratuito, pero nada mejor que una buena propina al vigilante para estar bastante seguros de que nuestra autocaravana estará un poquito mas vigilada de lo habitual.

Una considerable cola de gente se amontonaba junto a las taquillas. -” El paseo debería haber sido mas corto”- pensamos, y conseguimos tickets para entrar algo mas de media hora mas tarde. Aprovechamos para dar un brebe paseo por los alrededores, aun que he de decir que lamentablemente los alrededores de la cueva de San José no despertaron en nosotros demasiado interés. Finalmente llegó la hora, e iniciamos camino hacia la entrada de la cueva. Nos decepcionó nada mas entrar leer que estaba prohibido hacer fotografías durante la visita a las cuevas, algo que en la mayoría de los casos no logro entender. Estaría de acuerdo con que prohibieran el uso de flash, algo que podría perjudicar la conservación de la cueva, pero sin duda en la mayoría de los casos, este incluido, el motivo es puramente económico, y así se demostró cuando nos ofrecieron luego copias de las fotografías que ellos mismos nos habían tomaron durante la visita (con flash).

Dejando de lado el tema de las fotografías, el recorrido por las cuevas de Sant José, las que a fecha de hoy albergan el río subterráneo mas largo de Europa. La visita se realiza tan solo a una parte de la cueva, de aproximadamente 2.255 metros, de los cuales la mayor parte se realiza en barca. El resto, cerca de 2.000 metros, es inaccesible al público. Así mismo, y a pesar de las múltiples visitas espeológicas, no se conoce ni el inicio ni el final del río. Un breve paseo a pié nos condujo hasta el embarcadero, donde tras subir en una amplia barcaza con otras ocho personas, iniciamos un agradable y tranquilo paseo a través de aquel río subterráneo, guiados por un barquero.

Resultó un trayecto agradable, incluso divertido en algunos momentos cuando, dada la baja altura del paso, el barquero advertía de la necesidad de agacharnos para evitar golpearnos la cabeza en mas de una ocasión. Navegamos durante los mas de dos Kilómetros que tiene la zona accesible de la cueva, disfrutando de las diversas salas que la componen, tales como la Sala de a Sala de los Murciélagos, el Lago de Diana, la Galería de los Sifones, la Sala del Peñón, la Catedral o la Galería Seca.

La cueva se haya perfectamente adaptada para su explotación turística, dispone de muy buena iluminación, y de música de fondo que hace de la visita un curioso paseo. Quizás lamentar tan solo que todo esta ambientación le haya robado pureza a la cueva, perdiendo aquel encanto que en otros casos de cuevas mucho menos conocidas hemos encontrado. Finalizamos la visita en un tiempo aproximado a 40 minutos, incluso menos diría yo. Eran muchas las barcas allí dentro, y al ir nosotros en primer lugar quizás me dio la impresión que nuestro barquero iba mas “por faena”.

Salimos nuevamente a la luz. Era sábado al medio día, ya habíamos visitado todo lo que en cierta medida teníamos planeado, con lo que teníamos ante nosotros el resto del sábado y lo quisiéramos alargar del domingo para perdernos y aprovechar aquel soleado día. Valoramos las opciones. No disponíamos de demasiado tiempo, con lo que no merecía la pena seguir bajando para conocer el sur de la provincia de Valencia. Así mismo, aquel soleado día invitaba a acercarse lo máximo a la costa Mediterránea, por lo que decidimos iniciar el camino de vuelta a Barcelona, disfrutando de toda la costa de Azahar Castellonense. Tomamos entonces la autopista AP-7 en dirección Barcelona, que no dejamos hasta pasar la población de Benicassim. Salimos en Oropesa del Mar “Ciudad de Vacaciones”. Esta es una población muy conocida por nosotros desde hace años, mucho antes incluso del boom hotelero e inmobiliario que esta sufriendo, pero hay ocasiones en las que no puedes afirmar conocer al 100% una zona por muchas veces que hayas estado.

Empezaba a ser tarde, por lo que decidimos acércanos a alguna playa tranquila donde comer. Hace tiempo nos hablaron de una agradable calita al sur de Oropesa, llamada “La Renegá”, así que iniciamos su búsqueda GPS en mano. He de decir que llegamos a encontrarla, pero lamentablemente justo cuando estábamos llegando a ella encontramos un paso por debajo de un puente a través de la cual no podíamos pasar con la autocaravana. Tras la desilusión, continuamos dirección a Benicasim y llegamos a un magnifico mirador en lo alto de la urbanización Torre Bellver. Unas increíbles vistas de un mar Mediterráneo plateado, luciendo al sol, nos invitaron a detener allí la autocaravana y descansar un rato. Hay ocasiones, en las que aun por mucho que nos pese entendemos el porque hay zonas que se encuentran tan castigadas por el mundo inmobiliario y es que a veces uno pagaría lo que fuera por tener un pedacito de aquel paraíso. Aun que bien mirado … con suny siempre lo tenemos!

Tras descansar ante aquel magnifico escenario, decidimos dirigirnos al Desert de les Palmes, situado en el litoral frente a la costa levantina, en Benicassim. Tras seguir las indicaciones iniciamos el recorrido por la carretera CV-147 que lo rodea. El Desert de les Palmes, que fue declarado Parque Natural por el gobierno Valenciano el 16 de Octubre de 1989, debe su nombre a debido a la presencia de una congregación carmelitana, orden que denomina de esta manera a los espacios dedicados a la retirada espiritual. La segunda parte del nombre, les Palmes, es debido a la abundancia de Margalló, única palmera endémica de Europa. Así mismo, la presencia de la congregación carmelita ha dotado al parque de dos importantes monumentos como son el Monastir antic y el Monastir Nou.

Cerca de la cima de la carretera CV-147 se halla un mirador, desde el que se inician varias excursiones a pié en las cuales se puede disfrutar del entorno y los monumentos que a nuestro paso encontramos. Nosotros, dejamos aparcada la autocaravana en dicho mirador y nos dirigirnos hasta el pie del Monastir Antic, de increíble belleza y lamentable estado de conservación debido al gran deterioro sufrido a lo largo de los años desde su abandono, tras el traslado de la congregación Carmelita al Monastir Nou.

Empezaba a atardecer, y el sol se ocultó tras las montañas recordándonos la época del año en la que nos encontrábamos. Fue por ello que tras finalizar lo que nos quedaba de recorrido a través del Desert de les Palmes, retomamos la autopista AP-7 en dirección Barcelona. Tras varios días de ruta en los que no habíamos parado de andar, visitar, y conocer nuevos lugares, las fuerzas empezaban a flaquear. El lunes era día de trabajo, y lo último que nos apetecía era tener que aguantar las insufribles retenciones de regreso a Barcelona, propias de un final de puente. Fue por ello que decidimos iniciar unestro regreso. No nos apetecía llegar el mismo sábado a Barcelona. Trescientos Kilómetros se hacen rápido, pero guardar la autocaravana, recoger maletas, e ir para casa ya nos parecía mucho. Fue por ello que decidimos hacer noche en un playa conocida, cerca de Tarragona, y ya al día siguiente con fuerzas renovadas llegaríamos a Barcelona.

DOMINGO

El domingo por la mañana nos levantamos tarde. Nos hallábamos aparcados frente a la playa, disfrutando de un día de sol resplandeciente, cuando tuvimos la ultima sorpresa del viaje. Allí mismo, habían decidido pernoctar la noche anterior un grupo de amigos autocaravanistas que se hallaban de ruta por los alrededores. Una agradable charla con ellos despidió nuestra, con un agradable sabor de boca de haber iniciado el camino el jueves con mucha incertidumbre y habernos encontrado con tantas sorpresas y tan bellos lugares por el camino.

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  • Hello, again, pareja
    Para otra vez que os perdais por esos andurriales, también se puede uno dejar caer por:
    - Pantá de Ulldecona (para excursionear por la natura poco explotada)
    - Vinaros. Para ser exactos, y si aun no han decesado, en Casa Machaco una pareja de antipáticas viejecitas hacía el mejor arroz de toda la costa levantina (de hecho, se les perdonaba la antipatía por el arros a banda).

    Y, como siempre, enhorabuena por la prosa….

  • Has dicho pantano??? Miraré en el mapa porque últimamente estamos muy metidos con el tema pantanos debido a nuestra reciente aficion al kayak! Este fin de semana estuvimos por la Noguera (proximo relato) y nos hemos quedado prendados de la belleza de todos sus pantanos. Lastima que esten tan secos…

    Ademas, quizas bajemos hacia Cuenca y Teruel por semana santa …. así que tomo nota del lugar porque me parece que tiene que quedar de paso.

    Por cierto … gracias nuevamente por tus felicitaciones. Lamento que finalmente no vayamos a Vilanova porque perderemos una de las pocas ocasiones que tendriamos para conocer a “Quincho” en persona!

  • Conrad, Echobelly:

    Un relato precioso. Un poco más allá de Mirambel, habríais llegado a Cantavieja, y cruzando el puerto del Cuarto Pelao, y tras pasar por los “Órganos de Montoro”, a Pitarque, donde nace el río Pitarque (el caudal del agua varía mucho según las lluvias), y vuelan buitres leonados.

    Continuando desde La Balma (creo), habríais llegado a Molinos, con las Grutas de Cristal.

    Como bien decís, un remanso de paz !!!

  • Muy bien, he disfrutado “un montón” con la lectura tan descriptiva de la escapada, tendremos que ir por la zona a ver Morella, gracias

    apegao.blogspot.com

  • bueno xicos he encontrado esta pagina por casualidad o mejor dicho por cotilla jajaj pero me ha encantado vuestro texto y saber k os ha gustado nuestra zona , ya que yo soy de vila real ( es cierto k de morella pasasteis po r la vall y seguido o s fuisteis al desierto de las palmas ” pero no pasasteis por vila real ” jajaj ) y como veo k os gusta la trankilidad no vengais , pero es un sitio muy bonito ehh jaja ç
    bueno como os e dicho antes me ha encantado todo lo que habeis escrito de esta zona y que tengais mucha suerte .
    un beso muy grande

  • Hola a todos! Simplemente comentaros que hemos hecho una pequeña actualización al relato (fotos, texto, etc…) para que sea mas agradable y fácil de leer.

    De paso mandar un saludo a “conchin” ya que nos dimos cuenta que se nos habia pasado responder a su mensaje. Menudo desastre estamos hechos …. siempre nos quejamos que la gente deja pocos comentarios y para alguien que dice algo …. ;-)

    Agraceder también los comentarios de Eva y Apegao, que aun que son “como de la familia” agradecemos muchisimo que nos sigan visitando y dejando sus opiniones!

    Un saludo a todos!

  • Hola soy mabel , soy de puerto deceado , pero me vine de alla cuando tenia 8 años con mi mamá y mis hermanos .ahora vivo en carmen de patagones , estaba pensando que algun dia me gustaria poder regresar a mi provincia de origen , lo que mas recuerdo ese mar azul :)

  • Hola Mabel, bienvenida a nuestro blog. Espero que el destino te de la oportunidad de volver y de disfrutar de este “gran azul”.

    Te deseo lo mejor.

    Saludetes, espero que te encuentres cómoda entre nosotros.

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