La Garrotxa: Entre volcanes

feb 21, 2011 by     12 Comments    Posted under: Autocaravana, Deportes, Eskapadas, Trekking

Cuando la naturaleza nos ofrece el privilegio del buen tiempo, y nos regala un invierno tan cálido como el que estamos teniendo en Cataluña, no puedes hacer otra cosa que agradecerlo de la mejor manera, y esta es saliendo y disfrutando de lugares singulares con una mirada diferente.

Este fin de semana nos hemos dirigido hacia la zona volcánica de la Garrotxa, en la cual hemos estado en varias ocasiones, pero siempre que volvemos a ella, descubrimos cosas nuevas que nos dejan realmente con la boca abierta. Esta vez queríamos centrarnos en sus archi-conocidos volcanes, en concreto el de Santa Margarida y el Croscat. Ambos los habíamos visitado hacia tiempo, pero no tan a fondo como lo hemos hecho en esta ocasión.

Tampoco queríamos desaprovechar la ocasión de visitar la Fageda d´en Jorda, y constatar la magia que desprende en cualquier época del año. Es curioso, pero da igual en la estación que lo visites, siempre te sorprende. De los verdes de la primavera, pasamos a los naranjas y ocres del Otoño y en invierno, a los marrones profundos que trasmiten toda la soledad de estos antiguos bosques. Caminando a través de volcanes silenciosos todo parece frágil. Antaño la naturaleza rugió ferozmente, y esculpió a fuego todo el relieve de esta carismática comarca, bañada por tierras rojas, lilas, marrones e incluso negras. Una zona que podría parecer árida, al pronunciar la palabra volcánica, pero que es fértil y está rodeada de una naturaleza exuberante que te deja perplejo.

Viernes:

Salimos de Barcelona, como siempre, con ganas de respirar aire puro y con expectativas de vivir un fin de semana diferente. Como va siendo habitual, hicimos una pequeña parada para cenar y continuamos nuestra ruta hasta llegar a Besalú, localidad que nos serviría para pasar una relajada noche rodeados por una ciudad de leyenda.

Llegamos al parking en el que pernoctamos habitualmente, situado junto al puente románico de la población, y nos sorprendió ver que no había ninguna autocaravana allí aparcada. Incluso pensamos que habían prohibido aparcar en él, ya que siempre nos encontramos con mas compañeros autocaravanistas, pero después de cercionarnos de que todo seguía igual, aparcamos, terminamos de colocar la auto y nos metimos en la cama dispuestos a descansar de la dura semana.

Sábado:

Nos levantamos, desayunamos, abrimos las ventanas y descubrimos un día espectacular que nos invitaba a salir pitando de la autocaravana. Recorrimos los pocos kilómetros que teníamos hasta llegar a nuestra primera parada del día, el volcán Santa Margarida, situado a escasos kilómetros de la población de Santa Pau. Para ello tomamos la autovía del eje Pirenaico A-26 hasta Olot, y luego la pequeña y hermosa carretera GI-524 en dirección a Santa Pau. Aparcamos en el parking que hay a pié de carretera, a escasos metros del desvió al camping Lava Ecológic, desde el que parten varias de las rutas para visitar los volcanes. Cogimos todos nuestros bártulos (palos incluidos), y nos dispusimos a adentrarnos en el Parque.

Hacía una día realmente precioso. El sol calentaba desde lo alto y hacia muy agradable la caminata. Subimos a través de intensos bosques, casas solariegas, animales pastando y un sin fin de detalles del afanoso día a día de la Garrotxa.

Nos encontramos con el primer repechon, una cuesta bastante inclinada que nos dejo sin aliento. El camino estaba cubierto por piedra volcánica y miles de hojas, que hacían del pavimento un manto multicolor que resultaba realmente curioso.

Seguimos con nuestra ascensión, entre pequeñas violetas y frondosos helechos, paso a paso, ya que la inclinación era importante. Era gracioso escuchar los resoplidos de la gente que íbamos subiendo poco a poco por la ladera del volcán. Después de este primer esfuerzo, llegamos a su vértice, y en él una señal con varias rutas posibles. Nosotros encaminamos la que señalizaba la bajada hacia el centro del volcán Santa Margarida. El recorrido nos hizo descender lo suficiente para poder contemplar a lo lejos, su enorme cráter.

El volcán Santa Margarida, es un volcán mixto con fases eruptivas de tipo estromboliano y freatomagmático. Estas últimas son explosivas y abrieron al estallar un amplio cráter circular, donde se sitúa su ermita románica, en la que se venera una imagen del siglo VI, de Santa Margarida de la Cot.

La visión era realmente excepcional. Lo habíamos visto como un tapiz completamente verde en una anterior visita, pero en esta ocasión nos lo encontramos tapizado en tonos ocres, dando una visión un tanto árida al emplazamiento, pero igual de bonita.

Estuvimos un rato allí sentados, simplemente contemplando el lugar. Un cielo impoluto decorado con algunas nubes algodonadas, daban el contrapunto a un lugar en el que todo eran colores suaves y aromas de pureza. Allí, en el centro del cráter, volvimos a tener esa sensación de fragilidad, que sientes al pensar en el poder tan enorme que tiene cualquiera de estos volcanes.

Nuestro siguiente destino era el volcán Croscat, el mayor de todos. Para llegar a él existe un recorrido de excepcional belleza, que hicimos en otra ocasión, que rodea el volcán Santa margarida, cruza la Fageda d’en Jordà, y llega hasta él. En nuestro caso la intención era ir directamente al volcán, por lo que tomamos el camino mas corto, volviendo a caminar sobre nuestros pasos, descendiendo nuevamente hasta el parking donde teníamos la autocaravana. Desde este mismo, cruzando la carretera, se inicia el camino hacia el Croscat por lo que nos dispusimos a encaminar nuestros pasos hacia él.

El volcán del Croscat es el más joven de la zona volcánica y tuvo dos erupciones: la primera y más importante fue hace 17.000 años, y la segunda hace 11.500 años. Es un volcán de tipo estromboliano, caracterizado por la emisión de lavas fluidas y la expulsión, moderadamente violenta, de fragmentos de magma, que reciben el nombre de piroclastos.

En el caso del Croscat, estos fragmentos cubrieron una superficie de 20 km2 y se acumularon hasta formar un cono de 160 m de altura. El cráter, que no se puede ver desde ningún punto del itinerario, tiene forma de herradura, mide unos 600 m de largo por unos 350 m de ancho.

Desde la parte central del itinerario, podemos observar cómo es el volcán por dentro. Las extracciones de greda que ha padecido durante muchos años, casi lo destruyeron por completo, pero la política conservacionista ha hecho que en nuestros días sea un lugar protegido, al cual hay que llegar con pies de plomo y así respetarlo como el gran tesoro que es.

Los colores originales son los más oscuros (negro y gris) y posteriormente adoptaron tonalidades rojizas y anaranjadas por las reacciones de la oxidación. En la parte superior del volcán todavía quedan los restos de una torre de comunicación del siglo pasado.

Llama poderosamente la atención la grandiosidad del lugar. Parece como si estuvieras caminando por el planeta rojo. Sus tierras áridas, sus colores extraños, te hacen pensar constantemente que estas en un planeta perdido. Las vistas son irreales, sus peñascos retorcidos y sus vetas, parecen que al tocarlas se van a deshacer entre tus manos. Singularidad, delicadeza y belleza salvaje, juegan estrechamente un papel importante en el que nada parece real.

Es uno de esos lugares en los que me encanta perderme, en los que me siento a gusto, y en los que no me canso de regresar una y otra vez. Singular, particular, exquisito, un lugar único que hace que nuestra imaginación vuele sin alas… Desde las mismas entrañas de la tierra nos dejo su aviso, su grito salvaje, su poderío. Está dormido, y esperemos que siga su letargo por muchos años, pero poder observarlo con los ojos de la admiración, hace que la visita a este volcán resulte un placer para extraterrestres.

Después de hacer un montón de fotos y de disfrutar de cada pequeño detalle, dejamos al Croscat ensimismado en su profundo sueño. Volvimos lentamente hacia la auto. Es lo bueno que tiene el no tener prisa, el poder encaminar nuestros pasos al descubrimiento de nuevos tesoros, y así poder saborear los lugares de verdad.

Llegamos al parking donde estaba Suny. Era la hora de comer por lo que, allí mismo, nos preparamos algunas delicatessen y saciamos nuestro apetito mientras disfrutábamos del cálido sol invernal y el increíble entorno en el que nos encontrábamos. Mas tarde, arrancamos motores y nos dirigimos al cercano parking de Can Serra, situado a escasos kilómetros en la misma carretera, en dirección a Olot. En él, además de encontrar una Oficina de Información Turística y el inicio de las rutas en carruajes de caballos que recorren la zona, se encuentra el inicio del sendero de Joan Maragal que, a pié, nos llevaría directamente a la Fageda d´en Jorda.

Este bosque de hayas es excepcional porque crece a tan sólo 550 metros de altitud, en una zona plana en los laterales de la colada de lava del volcán del Croscat, que se extiende por los municipios de Santa Pau, Olot y Les Preses. Estas condiciones resultarían impensables para este tipo de árboles, si no fuera por la gran humedad de la zona y el eficaz drenaje de la roca volcánica. Un milagro que solo se produce en zonas muy peculiares, como es la comarca de la Garrotxa. El camino es ondulado, siempre cubierto de hojarasca, y lleno de lomas pequeñas de hasta 20 metros. Sus raíces, se entrelazan y se producen nudos tan densos que son imposibles ser disueltos.

La Fageda ha sido fuente de inspiración de artistas como Joan Maragall, que escribió el poema que la hizo famosa. Podemos ver el monolito dedicado al poeta a la entrada del itinerario. Es un paseo agradable y fresco, donde podemos observar bosques únicos en Cataluña y un paisaje volcánico muy bien conservado y bien presentado. La intensidad de los colores, la potencia de la vegetación y la fuerza de las manifestaciones volcánicas, son únicas.

Adentrarte en el Hayedo, es adentrarse en un mundo etéreo, surrealista, en el que cada árbol tiene un vestido distinto al anterior. Sus puntas pinchan una y otra vez el cielo, en una danza caprichosa, que invita a descubrir cada rincón de este entrañable bosque.

Muchos le han dado el adjetivo de mágico, de sublime, de especial, incluso de irreal, ya que al entrar en el, te adentras en un tiempo antiguo, donde los años son contados como anillos, en los cuales todo transcurre con calma, donde el viento silva entre las ramas, tarareando lamentos que llegan a los oídos mas sordos, y cuentan historias de viejas leyendas que viven en el.

Ajenos a todo y a todos, escuchamos cantar a varios pájaros parapetados entre las ramas. No había un alma en aquel poblado bosque. Comenzaba a oscurecer y aun parecía mas onírico si cabe. Fuimos regresando al lugar en el que habíamos iniciado la ruta, y de esta manera nos devolvió a la realidad de la tarde.

El paseo nos había encantado. Comenzaba a hacer mas fresco. No olvidemos que aun con este fantástico tiempo, estamos en Febrero. Queríamos hacer una ultima parada, para así poner el broche de oro a un día tan fantástico e intenso como el que habíamos vivido. Pusimos rumbo hacia Santa Pau, población por la que habíamos pasado mil veces, pero nunca nos habíamos detenido a visitar.

Un interesante recinto histórico nos da la bienvenida. Se estructura alrededor de su castillo, de planta cuadrada, construido entre los siglos XIII y XIV. Su Plaza Mayor porticada, con arcos de diferentes medidas y una personalidad marcadamente medieval, es su carta de presentación. En la misma plaza cabe destacar la presencia de la iglesia de Santa María, una sólida edificación gótica del siglo XV, de una sola nave y campanario cuadrado.

En el sector meridional del pueblo, bajo la sombra protectora del castillo, encontramos un conjunto de casas y callejuelas que llevan hacia el Portal del Mar, lugar desde donde se puede divisar La Fageda d’en Jordà. Es importante destacar, que en Navidades se celebra en Santa Pau un pesebre viviente que es bastante conocido en la zona. Nosotros no lo hemos visto personalmente, pero dicen que es realmente precioso.

El lugar es muy agradable. No tiene quizás la belleza que pueda tener Besalú, pero es un rincón muy interesante que nos permitió conocer un poquito más, la arquitectura medieval de la zona. Construcciones encaladas en roca y puentes que te trasladan en volandas hasta la parte superior de la localidad. Nos perdimos entre sus empedradas calles, y vivimos un atardecer precioso, rodeados de antiguas construcciones repletas de vivencias e historia.

Salimos contentos, pero realmente cansados. Ya era prácticamente de noche, con lo cual decidimos volver a Besalú para no complicarnos la vida y volver a pasar la noche en el mismo parking del día anterior.

Llegamos a él y vimos que volvíamos a ser la única autocaravana que allí se encontraba. Tuvimos tentaciones de dar una vuelta por Besalú, como en tantas otras ocasiones, pero el día había sido muy intenso y lo dábamos por bien aprovechado. Con lo cual, nos duchamos, hicimos algo de cena, charlamos, trazamos parte de la ruta que tenemos planeado hacer en Semana Santa, ya que estamos pensando escaparnos hacia Granada, y después de escuchar algo de música y comentar algunas cosillas, decidimos que ya era hora de poner punto y final a este fantástico día.

Domingo:

Nos levantamos y el día resulto estar algo mas nublado que el anterior. Habíamos dormido como lirones, pero estábamos algo cansados. No teníamos del todo claro el planteamiento para el día, pero después de mirar en nuestra guía, decidimos encaminarnos hacia Sant Joan les fonts, un lugar que hacia tiempo habíamos visitado, pero que nos apetecía volver a descubrir.

Nada mas llegar, desde la carretera, nos volvió a sorprender la majestuosidad de su Monasterio medieval del siglo XII. Llegamos a los pies del Monasterio, una construcción realmente impactante de origen medieval, formada por tres naves, atadas en tres ábsides.

Junto al monasterio recordamos el sendero, donde se iniciaba el recorrido por la denominada ruta de las tres corrientes del lava: El Boscarró, Molí Fondo, y Fontfreda. Dicho recorrido transcurre por una zona de riscos basaltitos, resultantes del enfriamiento de las coladas de lava emitidas por diferentes volcanes, con alguna muestra de bosque de ribera con especies de gran valor botánico e interesantes muestras de arquitectura industrial a orillas del rió.

Seguimos las indicaciones que conducían hasta el Molí Fondo, uno de los lugares que queríamos volver a visitar. Anduvimos algunos metros por el sendero y llegamos hasta él. Un pequeño acantilado conducía hasta los pies de aquella pequeña cascada, cuya fuerza había utilizado antaño aquel destartalado molino. Nos perdimos durante un rato por los alrededores, descubriendo las pequeñas charcas que por allí se formaban, y contemplando las construcciones rocosas, cuyo origen volcánico se mostraba en coladas que con el paso de los años se habían ido cuarteando, todo un espectáculo.

Lástima la suciedad que encontramos en todo el emplazamiento, y que no recordábamos haber visto la ultima vez que la visitamos. Parece mentira que los ayuntamientos o quien sea, dejen en total abandono lugares como este, ya que dan lastima verlos. Seguimos investigando e hicimos un recorrido distinto al que hicimos la ultima vez. Perdiéndonos por un pequeño sendero que nos llevo a través de campos verdes y de pequeñas masías.

Después del paseo, volvimos hacia la auto y nos encaminamos hacia Batet de la Serra, una agradable localidad que se encuentra dentro de los limites de Olot. Situada sobre la preciosa Sierra de Batet, la población está bastante diseminada, ya que hay varias masías a lo largo de la localidad. En el centro encontramos la iglesia parroquial de Santa María, y la antigua escuela y rectoria.

Batet esta situado en un altiplano basaltico coronado por el volcán Pujalos. Las corrientes de lava que bajaron de los volcanes, cubrieron el relieve y han suavizado las pendientes determinando así la topografía característica de la zona. Topografía esta que, posteriormente, el hombre ha convertido en una sucesión de terrazas, aprovechando las rocas volcánicas para construir las paredes que la soportan. Estas características y elementos han hecho de Batet, sea un lugar excepcional de belleza natural extraordinaria, desde el cual tenemos una visión privilegiada tanto de los pirineos como de otros parajes naturales.

Llegamos allí y nos sorprendió estar en mitad de la nada. A lo lejos se vislumbraban las cumbres nevadas del Pre-pirineo catalán. Nos parecía mentira estar allí arriba disfrutando de todo aquello, una tranquilidad total nos envolvió nada mas llegar a sus puertas. Encontramos algún que otro pequeño hotel rural, a parte de las masías allí diseminadas, pero nada mas distrajo nuestra atención del excepcional paisaje que allí encontramos.

Era tarde, por lo que comimos y después nos dispusimos a dar un paseo para descubrir aquella joya. El único pero que encontramos, eran las nubes negras amenazadoras, que se ceñían sobre nosotros, dándonos a entender que tuviéramos cuidado, por que en cualquier momento descargarían varios litros de agua sobre nosotros.

Comenzamos nuestro camino, encontrándonos con unos burritos preciosos a los cuales les hicimos varias fotos. El lugar era realmente increíble. Menudo descubrimiento! Teníamos claro, que no podríamos sacarle demasiado provecho, pero que así tendríamos una excusa perfecta para volver, por que estaba claro, que volveríamos…

Queríamos llegar hasta el mirador, en el cual observar desde las alturas, toda la panorámica volcánica de la Garrotxa, pero el lugar era tan bonito, que con cada detalle nos íbamos parando, hasta que poco a poco, comenzó a llover. Decidimos no menospreciar aquellos nubarrones y dar media vuelta, ya que estábamos bastante retirados, y si se ponía a llover de verdad, íbamos a llegar como sopas a la auto.

Con pocas ganas, deshicimos todo lo andando anteriormente, y llegamos a la auto, cuando comenzaba a llover mas copiosamente. Solo os puedo decir, que el lugar nos dejo fascinados, y que queremos volver en cuanto podamos, pero ahora era tiempo de volver a la realidad y comenzar a hacer los kilómetros que nos devolverían a Barcelona. Lo hicimos por un camino que no conocíamos, por el Tunel de Bracons que se inauguró en abril de 2009 con al finalidad de unir las poblaciones de Vic y Olot, y que todavía no habíamos tenido ocasión de conocer.

Los nubarrones negros, comenzaron a tornarse en grises, y contra mas nos alejábamos de la Garrotxa, más azul se tornaba el cielo. Pero en contra, mas comenzábamos a notar la contaminación, que se vislumbraba a la entrada de Barcelona.

Como cuesta regresar al estrés, a las prisas, al gris de la ciudad, cuando has saboreado colores tan intensos. Pero ha sido un fin de semana excepcional, en el que lo hemos pasado en grande. Hay que ser positivos, y recordar que solo quedan cinco días, para volver a fugarnos con Suny.

La Garrotxa: Entre volcanes from conrad y echobelly on Vimeo.

ROAD BOOK.

Parking de Besalú. Coste: Gratuito. Sin servicios. GPS: 42º 11′ 52.71” N – 2º 42′ 09.04” E

Parking Santa Margarida. Coste: Gratuito. Sin servicios. GPS: 42º 08’ 52.67’’ N – 2º 32′ 37.72” E

Parking Can Serra. Coste: Gratuito. Servicios: WC, Junto Oficina de Información Turística. GPS: 42º 09′ 17.89” N – 2º 30′ 58.09” E

Parking de autocares en Santa Pau. Coste: Gratuito. Sin servicios. GPS: 42º 08′ 47.23” N – 2º 34′ 07.02” E

Parking Batet. Coste: Gratuito. Sin servicios. GPS: 42º 10′ 27.39” N – 2º 31′ 47.23” E

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  • Hola chicos:

    Una pregunta? No estabamos muy seguros de donde ir en semana santa y al ver vuestro relato, creo que tiene muchos puntos para hacer esta ruta. Ya que tendremos cinco dias de vacas y ya sabeis que venimos desde Zaragoza, me gustaria que me digerais a parte de lo que apuntais aqui, si hay mas cosas para ver en la zona, mas que nada para no quedarnos cortos.

    Otra cosa, el tema de areas y pernoctas por alli que tal???

    Vaya como veis, nos ha gustado mucho el relato, las fotos y jolines, que zona mas chula, jooooooe!!!!

    Un besazo a los dos.

    Psd: Anda echarnos una manilla con la info

  • Hola Maria! Pues la verdad es que si el tiempo os acompaña … la zona no os decepcionará. Tiene muchas rutas para hacer senderismo, además de la visita a los volcanes. Ya en otra ocasión pusimos una entrada con algunas visitas interesantes como la de las Cuevas de Serinyà, o el Bosc de Can Ginebreda, donde el escultor Xico Cabanes expone su obra, cuanto menos peculiar. La entrada era esta:

    http://blog.kampistas.com/eskapadas/la-otra-garrotxa/.

    Cerca de allí tenéis también l’Estany de Banyoles, muy recomendable para dar un paseo en bici por su alrededor, y no lejos queda el Collsacabra, donde encontrareis puelbecitos con muchísimo encanto como Rupit o Tavertet. Conocíais esta entrada, no?

    http://blog.kampistas.com/eskapadas/el-siempre-sorprendente-collsacabra/

    En cuanto a áreas la cosa no pinta tan bien. Como área … la única que existe es la recién ignagurada área de autocaravanas de Vic, la cual todavía no hemos tenido ocasión de conocer. Quitando esa os tendréis que “apañar” con las gasolineras, algunas de las que hay en la AP-7 eso si, con área de servicio para AC. En cuanto a pernocta la cosa cambia. Casi cualquier lugar es bueno, pero yo os recomiendo el parking de Besalú por su tranquilidad. También tenéis en la cercana población de Camprodón, a la cual también merece la pena escaparse, un parking en el que se puede pernoctar cómodamente.

    Por el momento no se me ocurre mas, pero seguro que luego os podré aconsejar algún otro lugar. Por cierto, seguramente luego podremos en nuestro último relato las coordenadas GPS de los parkings en los que hemos estado, para facilitaros un poco las cosas.

    SI tenéis cualquier duda … ya sabéis donde estamos.

    Un abrazo.

    Conrad y Echobelly

  • Gracias chicos. Me pongo manos a la obra, voy a leer los enlaces que me has puesto y empezare a buscar alguna cosilla mas. Jolines, asi da gusto.

    Mil gracias.

  • De nada, para eso estamos… Si te surge cualquier otra duda, ya sabes!!!!

    Un besito enorme a los dos.

  • hola de nuevo. No encontrasteis a nadie en el pk de Besalú, porque muchos estaban en el cau de bruixes a Centelles.

  • Pues en el momento no caímos, pero luego en casa ojeando por Internet … vimos las fotos del Cau de Bruixes de Centelles y entendimos porque habíamos estado tan solitos!

    Un saludo

  • Al final lo conseguirés y tendré que aprovechar algún puente para subir hasta ese lugar mágico que ya me encantó en el primer relato vuestro que leí de el.

  • Luis pues ya estas tardando. Es lo mejor de la auto, encuentras el lugar, te entusiasmas con el buscando info, y por ultimo, rematas visitando toda la zona…

    Con lo cual no tienes excusa. Si os animáis, ya sabéis donde estamos ;-)

    Saludetes.

  • Hola otra vez:

    Ya me he leido los enlaces que me pusisteis, si ya tenia ganas, ahora todavia tengo mas. Me queda claro el tema de las areas, pero como comentais que no hay problemas para pernoctar, nos quedamos mas tranquilos, en cuanto al repostaje al haber la gasolineras que comentais, creo que nos podremos apañar con ello.

    Ya se que soy una pidona, pero si poneis las coordenadas que habeis comentado, me hariais un favor.

    Aissss, sois geniales. Mil gracias por vuestra ayuda.

  • Hola guapa:

    En cuanto podamos pondremos las coordenadas, no te preocupes… Haber si nos da tiempo esta noche, si no supongo que para mañana estarán puestas.

    Un besito muy grande.

  • bien por los palos!
    seguro q este finde ya somos más en Besalú o en Santa Pau.
    os he dicho alguna vez lo encantador que véis las mismas cosas con la que nosotros vamos mirando para el otro lado?
    an abrazazo

  • Hola Jimy:

    Moraleja: Hay que mirar para todos lados y tener siempre los ojos bien abiertos jajaja. Así, podrás disfrutar de los pequeños detalles, estos parecen no tener importancia, pero son los que marcan el sentido de la ruta.

    Saludetes.

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