Ene 28 2008

La otra Garrotxa

Published by Conrad y Echobelly at 20:45 under Eskapadas

La Garrotxa, tierra de bosques, nieblas y volcanes, o al menos así la recordábamos. Hacia ya cerca de cinco años que no íbamos por aquel lugar, desde nuestras primeras escapadas con nuestra bambinilla. En nuestro recuerdo poblaciones tan bellas como Olot, Santa Pau, Besalú, o Castellfollit de la Roca. Ahora, ansiosos por hacer kilómetros y redescubrir nuevos lugares decidimos regresar a tan conocida comarca para descubrir sus secretos mas profundos.

Un par de informaciones obtenidas de Internet nos sirvieron para hacer un esbozo de cual iba a ser nuestra ruta. Lo primero que hicimos fue salir el viernes por la noche, para aprovechar tiempo y sobretodo horas de luz del sábado por la mañana. Primera parada, Camprodon. Hace algunos meses estuvimos en él con nuestros buenos amigos Jordi y Malena, y descubrimos la existencia de un agradable parking para pernoctar, así que para no complicarnos mucho la vida decidimos pasar allí la noche.

El cálido edredón no nos hizo darnos cuenta del frió que aquella noche hizo a los pies del Pirineo, y por la mañana todo el suelo alrededor de la autocaravana se hallaba escarchado. Bien prontito por la mañana salimos a dar un paseo por Camrpodon para hacer algunas compras y visitar el museo de los autómatas que allí se encuentra y cuya información habíamos encontrado por Internet. Lamentablemente dichas informaciones estaban anticuadas, ya que en la oficina de información turística nos comentaron que hace ya cerca de cuatro años que no existe dicho museo. Sin dar mas importancia al asunto regresamos a la auto para continuar nuestra ruta.

 

Tras subir el puerto de la Vall de Bianya y disfrutar de las bellas vistas que desde este se disfrutan llegamos a nuestra primera parada, Sant Joan les Fonts. Nada mas llegar, desde la carretera, ya nos llamo la atención la majestuosidad de su Monasterio medieval del siglo XII. Dimos varias vueltas, y tras lamentar el cierre temporal de la oficina de turismo de la población aparcamos para ir a dar un paseo. Llegamos a los pies del Monasterio, una construcción realmente impactante de antiquísimo origen medieval, formada por tres naves, atadas en tres ábsides.

Junto al monasterio descubrimos un sendero, donde se iniciaba un recorrido por la denominada ruta de las tres corrientes del lava: El Boscarró, Molí Fondo, y Fontfreda. Dicho recorrido transcurre por una zona de riscos basaltitos, resultantes del enfriamiento de las coladas de lava emitidas por diferentes volcanes, con alguna muestra de bosque de ribera con especies de gran valor botánico e interesantes muestras de arquitectura industrial a orillas del rio.

 

Seguimos las indicaciones que conducían hacia el Molí Fondo, uno de los lugares que queríamos visitar. Anduvimos algunos metros por el sendero y llegamos hasta él. Un pequeño acantilado conducía hasta los pies de aquella pequeña cascada, cuya fuerza había utilizado antaño aquel destartalado molino. Nos perdimos durante un rato por los alrededores, descubriendo las pequeñas charcas que por allí se formaban, y contemplando las construcciones rocosas, cuyo origen volcánico se mostraba en coladas que con el paso de los años se habían ido cuarteando, todo un espectáculo para nuestros ojos.

Ansiosos de ver mas, regresamos al camino y continuamos en dirección a los Cingles de Fontfreda. Hasta llegar a ella anduvimos por un variado paseo a trabes de bosques, prados, y en ultimo lugar por un tortuoso camino de piedras junto a la orilla del torrente de Bianya, un camino francamente difícil de transitar.

En epoca de fuertes lluvias, si el torrente de Bianya ha crecido, a partir de Fintfreda el itinerario es impracticable. En esta ocasión no resultó ser un recorrido demasiado largo, pero si que es recomendable ir equipado con buen calzado de montaña para evitar imprevistos. Al final de aquel recóndito lugar se hallaban los Cingles de Fontfreda, utilizada antaño como cantera, y como vertedero tiempo mas adelante, fue restaurado a partir de 1993, encontrando alli a fecha de hoy construcciones de origen volcánico en un marco natural inigualable, haciendo de esta una ruta muy recomendable, aun que no para todos los públicos teniendo en cuenta la dificultada del trayecto.

Continuamos nuestro camino, en búsqueda de un lugar tranquilo donde comer y descansar un rato. Pasamos junto a Castellfollit de la Roca, nos dirigimos a Olot, y desde allí tomamos la bellísima carretera que se dirige a Santa Pau. Poco antes de llegar a ella, varios parking a pie de carretera son inicio de excursiones varias por el parque natural de la Garrotxa. En nuestro caso, paramos en el del restaurante de Can Xel.

 

Tras descansar un rato, decidimos ponernos de nuevo en marcha, y hacer una pequeña excursión. Nuestra intención era visitar alguno de sus volcanes, pero la cercanía del atardecer nos hizo ser prudentes y dirigirnos a un lugar mas cercano, en este caso la Fageda d’en Jordà, un famoso bosque de hayas, cuya excepcionalidad se basa en que se haya en terreno llano, de baja altitud. Un agradable paseo a través de caminillos y senderos, algunos de ellos destino de alguna futura excursión en bici, nos condujeron hasta el interior de aquel magnifico bosque encantado, donde pudimos contemplar la conocida Fageda d’en Jordà.

Empezaba a atardecer, los últimos rayos de sol se filtraban entre las ramas, y la soledad de aquel lugar a aquellas horas nos hizo disfrutar de un bellísimo paisaje con total tranquilidad.

 

Nos dimos cuenta que empezaba a oscurecer, e iniciamos raudos nuestro regreso a la autocaravana. La fría noche empezaba a imponerse a aquel caluroso día por lo que tras llegar a la autocaravana iniciamos nuestro camino hasta el siguiente destino. Varios kilómetros de curvas por la carretera que conduce hasta Banyoles permitieron que se hiciera de noche del todo. Al llegar allí nos dirigimos a un parking junto al lago, donde barajábamos la posibilidad de quedarnos a dormir. Finalmente, encontramos el aparcamiento del Centro de la Draga, pero la poca tranquilidad del lugar y lo temprano que era aun siendo ya de noche, nos animaron a continuar nuestra peque–a aventura.

Nos dirigimos entonces a Besalu, a poco mas de 10 Kilómetros de donde nos encontrábamos. En nuestra ultima estancia en la Garrotxa, años atrás, ya la habíamos visitado, pero realmente nunca conoces un lugar del todo si no lo has visto tanto de día como de noche. nada mas llegar su conocido puente románico se encontraba magníficamente iluminado, lo que nos permitió deleitarnos intentando hacer la fotografía perfecta. Tras ello, nos adentramos en el casco antiguo de la población, por sus estrechas y adorables calles, cuyos comercios empezaban a cerrar sus puertas. Un frío intenso, acompañado de una desafortunada brisa, hizo que el paseo fuese mas rápido de lo deseado, y tras empezar a incomodarnos el no sentir los pies decidimos regresar a suny.

 

Tras barajar las opciones que teníamos para pernoctar, decidimos que el parking situado junto al acceso al pueblo por el antiguo puente románico no era un mal lugar para pasar la noche, algo que pensó poco después otra familia autocaravanista quien aparco a nuestro lado para pasar juntos la noche.

A la mañana siguiente amaneció nuevamente un día soleado. Salimos de suny para contemplar nuevamente el puente románico de Besalú, ahora a la luz del día, y aun que el frío aun era muy intenso todo presagiaba que seria nuevamente un día casi primaveral.

 

Al poco rato nos pusimos en marcha en dirección a Banyoles, e hicimos parada en el Parc de les Coves Prehistoriques de Serinyà, situado junto a la carretera, muy bien señalizado, poco antes del desvío hacia Banyoles. De hecho, esta parada no estaba prevista en nuestra ruta, pero la noche antes, de camino a Besalú, nos llamo la atención la indicación y decidimos incluirla en nuestra ruta. Un amplio parking nos permitió dejar a suny sin ningún problema. Nos dirigimos al acceso, pagamos 4 euros por persona, e iniciamos un recorrido a través del recinto. Allí disfrutamos contemplando la Cueva de l’Arbreda, la Cueva de Mollet, y la del Reclau Viver, esta última la única que conserva a fecha de hoy su aspecto original. Gracias a una autoguia muy bien realizada, descubrimos durante nuestro recorrido que aquellas cuevas fueron habitadas 200.000 años atrás por preneandertales, y posteriormente por sus sucesores, los neandertales (entre 90.000 y 39.000 años atrás). Existe la posibilidad de realizar la visita con un guía, pero nuestra impaciencia al no coincidir con los horarios, y la tranquilidad de realizar la visita “a nuestro ritmo” nos decidió por iniciarla cuanto antes.

 

Como bien nos dijeron al entrar, estas no son cuevas para visitar como las que estamos acostumbrados. Aquí no hay grutas, no hay estalactitas, ni estalagmitas. En esta visita uno tiene dejar volar su imaginación durante el paseo, escuchar bien la guía, retroceder en el tiempo e imaginarse como miles de años atrás nuestros antepasados habitaban aquellas tierras con poca mas ayuda que herramientas hechas de piedras y huesos, y una única hoguera a la que arrimarse.

 

Continuamos nuestra ruta en dirección a Santa Pau. Exactamente en el Kilómetro 26.5 se encuentra un desvío hacia el Bosc de Can Ginebreda. Allí, el escultor Xico Cabanyes ha convertido el bosque en su lugar de trabajo y exposición de esculturas. Este artista escultor, cuanto menos peculiar, basa una gran parte de su obra en la temática del erotismo en todas sus facetas. Esto se ve claramente reflejado en la exposición que en dicho bosque encontramos, siendo en muchos casos, muy explicita. El artista, tras trabajar durante años en diferentes oficios utiliza en su obra los conocimientos adquiridos utilizando en la ejecución de sus obras materiales muy variados.

 

Por todo ello, el paseo por el bosque de Can Ginebreda resulta un agradable mezcla de escultura y naturaleza, que te permite disfrutar de las magnificas obras del autor, mientras disfrutamos de una bellísimas vistas de la Garrotxa. Una visita altamente recomendable.

Después de nuestra aventura por el bosque de Can Ginebreda, nos dirigimos hacia el lago de Banyoles. Una vez allí, y tras aparcar a suny en par parking de la Draga, fuimos a dar un paseo alrededor del lago, quedando muy sorprendidos por la cantidad de gente que había por doquier. Gente disfrutando de un paseo, montando en bicicleta, sentados en el césped, todos ellos disfrutando de un magnifico día soleado. Así mismo, gente practicando uno de los deportes que mas nos apasionan en estos momentos, el kayak. Realmente el llac de Banyoles es un agradable lugar donde todos, grandes y pequeños, pueden disfrutar de un poco de aire libre practicando deporte, o simplemente paseando junto al la orilla del lago.

 

El fin de semana empezaba a agotarse, y nosotros nos resistíamos a pensar en la idea de regresar a casa. La hora de comer estaba cerca y fuimos en busca de un lugar agradable y tranquilo donde comer. Un mirador, en lo alto de una colina con magnificas vistas del lago cumplía con los requisitos. Tras comer, descansar, y agotar las pocas horas que nos quedaban del fin de semana, iniciamos el regreso a casa con la esperanza de que pronto podamos volver salir en búsqueda de mas aventuras y conocer nuevos lugares a bordo de nuestra autocaravana. Sin duda, la Garrotxa, será un plato que repetiremos pronto.

2 Responses to “La otra Garrotxa”

  1. Quinchoon 29 Ene 2008 at 11:38

    Muy chulo el relato (”as usual”), pareja.

    A los que somos vagos para escribir, pese a las presiones del entorno (que no son pocas), nos tiene maravillado lo rápido que publicais vosotros todo….

    Lo que no me explico es cómo habéis aguantado 5 años sin ir por la Garrotxa. ¿No os comían las ganas?
    Para otra vez:
    - Junto a Banyoles hay un lugar cuasi-mágico, que se llama “Les Estunes”.
    - El Carrilet de Olot, si sois biciclistas, son palabras más que mayores. Imperdible.

    Y, si tenéis tiempo, en Banyoles, en el Museo, tienen todo el resultado de las excavaciones de Serinyá, que tampoco es de despreciar.

  2. Conrad y echobellyon 29 Ene 2008 at 12:00

    Hola Quincho:

    Siempre es un placer leerte por estos lares… No creas que escribimos tanto, ultimamente teniamos el Blog bastante abandonado, pero nos hemos propuesto escribir un articulo por semana… Esperemos poder cumplirlo…

    En cuanto al tema del Carrilet, lo tenemos en nuestra lista de futuras escapadas. El otro lugar que mencionas no lo conociamos, pero haremos hueco para disfrutar de el…

    En cuanto al tema de escribir, ciertamente tienes que estar inspirado, por que si no, todo lo que escribes es un “churro” jajaja…

    Aún así, es cierto que te tienes que obligar un poquito, pero he de confesar que aunamos nuestras dos pasiones “escribir y viajar”, y los que nos conocen ya saben que no andamos bastante sobraos de tiempo, ” Por desgracia, como la mayoria de los Mortales”.

    Un salude ENORME….

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