Oct 27 2008

Pinceladas del Conflent y la Cerdaña

Published by Conrad y Echobelly at 23:28 under Eskapadas

Este fin de semana teníamos claro que necesitábamos escaparnos de la aglomeración y el frió asfalto. Nuestra necesidad de naturaleza y de aire puro nos llevo a barajar varias opciones hasta que decidimos encaminar nuestros pasos hacia nuestra vecina Francia y mas concretamente la zona de la Cerdaña Francesa y el Conflent.

 

Una tarde de viernes gris y de fuertes lluvias sería el preámbulo de nuestra gran aventura. Comencé a preparar todo lo que necesitaríamos durante esos dos días, de fondo escuchaba “Saint Etienne” una mezcla fantástica para abrir boca, con el paso de las horas la lluvia nos dio una pequeña tregua. Eran las nueve de la noche cuando salimos de Barcelona, con la sensación de no tener muy claro que tiempo nos encontraríamos por tierras Francesas. Las previsiones del tiempo no eran muy halagüeñas pero podían más nuestras ganas de salir y respirar aire puro. Una llovizna fina nos acompaño durante todo nuestro trayecto. Decidimos hacer una pequeña parada para cenar, ya que era tarde y el cansancio y el hambre apretaban a partes iguales. Después de dar buena cuenta de la suculenta cena, seguimos nuestro camino.

 

Antes de planear nuestra ruta habíamos consultado en varios foros sobre el tema de pernocta, nos habían recomendado encarecidamente un lugar precioso en Nou de Bergueda, al lado del Santuario de la Mare de Deu de Lurda, y hasta allí nos encaminamos. Llegamos por una estrecha carretera de montaña que nos ofreció una preciosa sorpresa. En medio del camino nos encontramos con dos preciosos izards que nos dieron la bienvenida a su territorio, y nos advertían de la presencia de tantos y tantos animalitos que allí tienen su hogar. A sabiendas de que éramos unos intrusos en aquel salvaje lugar nos dirigimos con sumo cuidado para no tener ningún percance ni hacer daño a ninguno de sus pobladores.

Al final de la carretera encontramos un pequeño cartel que anunciaba el desvió hacia el Santuario. Llegamos y no había ni un alma. Una oscuridad que caía como un manto pesado sobre nosotros era lo único que divisaban nuestras cansadas pupilas. Salimos de la auto y vislumbramos la silueta del Santuario, ya que era noche cerrada y casi no había luz. Regresamos a la auto y comenzamos a poner oscurecedores y así poder disfrutar por fin de un merecido descanso, pero nada mas alejado de la realidad. Nos metimos en la cama y al cuarto de hora comenzaron a repicar las campanas de la iglesia, pensamos que como daban las doce de la noche serian las últimas que escucharíamos, pero cuando ya estábamos casi dormidos un fuerte repiqueteo de campanas nos volvió a despertar. Quisimos ser cautos y esperar una última vez para ver si las campanas seguirían tocando… y efectivamente otra vez más nos volvieron a sorprender con un repique alto y claro que nos dejo con cara de idiotas. Eran las doce y media de la noche cuando comenzamos nuestro regreso a la carretera general para encontrar otro sito de pernocta.

 

Recordamos que otro compañero del foro nos había comentado que en Bagà había un parking municipal en el cual se podía pernoctar, y con poca convicción y mucho sueño llegamos hasta él. Nos encontramos un parking bastante lleno y con demasiada iluminación para nuestro gusto, pero siendo ya la una de la madrugada y con el cansancio que teníamos, decidimos pasar allí la noche, una noche que se nos hizo muy muy larga. Un tráfico constante nos hizo despertarnos mil veces y la gran iluminación del parking nos hizo dormir como si estuviésemos en pleno día. Cuando nos levantamos a la mañana siguiente fue como si nos hubieran pegado una paliza, estábamos literalmente molidos.

 

Nos pegamos un duchazo para intentar espabilarnos un poquito, y después de la ducha reparadora y un buen desayuno nos pusimos en marcha hacia Vilafranca del Conflent. El paisaje que nos fuimos encontrando durante todo el camino nos cautivo. Durante el ascenso al túnel del Cadí, cruzar la Cerdaña y llegar a territorio francés, eran tantos los colores, los olores que se desparramaban en un día gris y plomizo que nos encanto y nos dio fuerzas suficientes para encarar un día de aspecto tan feo. Ante nuestros ojos pasaban árboles de colores imposibles, naranjas intensos, rojizos, amarillos y un sin fin de paisajes como sacados de un cuadro de Monet. Nos pusimos las pilas y llegamos hasta nuestro primer objetivo, la visita a la Cuidad amurallada de Vilafranca del Conflent.

En la carretera que une Bourg-Madame y Perpiñán, se encuentra la localidad de Vilafranca de Conflent, considerada como una de las construcciones amuralladas más bellas de Francia. En su interior se puede visitar la calle de los artesanos o pasear por los pasillos que forman las preciosas murallas. Era la tercera vez que visitábamos la ciudad, pero la primera vez que lo hacíamos con Suny, nuestra autocaravana, lo que nos permitió no solo visitar la ciudad si no toda la zona que la rodea con pelos y señales.

 

Vilafranca fue fundada en el año 1090 por Guillem Raimon, conde de Cerdaña, formando parte sucesivamente de diferentes casas de la época: Condado de Barcelona (1117), Reino de Mallorca (1276), Corona de Aragón (1344), Francia (1463) y España (1493). En 1654 fue asediada durante 6 días y saqueada por los franceses y, en 1659, a consecuencia del Tratado de los Pirineos, volvió a formar parte de Francia.

Entre 1669 y 1687, el ingeniero militar Marqués de Vauban fortificó la ciudad con elementos defensivos que todavía se conservan, mientras tanto, en el año 1674, se empezó a gestar lo que se conoce como la Conspiración de Vilafranca, una intriga en la que algunas familias de la villa decidieron conspirar para reunificar el territorio con Cataluña. Inès de Hogar, una joven de una de las familias conspirantes, intentó seducir al comandante francés De Parlan de Saignes para que se uniera a la causa. Los rebeldes asaltaron la villa y la guarnición francesa fue masacrada. La corona francesa reaccionó rápidamente, recuperando la villa casi inmediatamente. Las familias huyeron a Cataluña, pero la gran mayoría fueron atrapadas, torturadas, ejecutadas y finalmente expuestos sus cuerpos descuartizados en las murallas dentro de jaulas de hierro.

En 1793 las tropas españolas conquistaron la ciudad pero en el mismo año el general Dagobert recuperó la villa. Gran parte de las defensas de la villa fueron restauradas, se construyeron nuevas baterías defensivas y el Fort Libéria, un castillo situado en la cumbre del monte Belloc que fue conectado con la ciudad, situada al pie del monte, mediante una escalera subterránea de 734 peldaños (todavía hoy en día, este subterráneo se considera el más grande de Europa). Finalmente, en 1918 el ejercito francés abandonó la villa, en la actualidad su población es de unos doscientos habitantes, y forma parte del departamento francés de Pirineos Orientales en la región de Languedoc-Rosellón y la comarca histórica del Conflent.

 

Nos perdimos por sus callejuelas, nos adentramos en sus preciosas tiendas de velas y jabones que aromatizaban todo a su alrededor y que te atrapaban como en un pequeño hechizo del cual no querías ser despertado. Contemplamos admirados sus bellas construcciones y aunque nos seguía acompañando una fina llovizna, no supuso mayor problema, ya que sus gentes seguían siendo amables y nos saludaban en cada esquina. Después de recorrer toda la ciudad e irnos con una sonrisa en los labios, entramos en nuestra casa con ruedas y nos dispusimos a visitar Las Cuevas de les Grands Canalettes.

 

Son tres las cuevas que se pueden visitar en los alrededores de Vilafranca, las tres muy distintas y complementarias, y en un radio de tan solo 500 metros. La primera de ellas, Les Grans Canaletes es la mas grande y la denominada el Versalles subterraneo del pirineo. En dicha cueva además se puede disfrutar durante los meses de julio y agosto, de un espectaculo musical de luz y sonido en la “catedral subterranea”, cada tarde a las siete en punto; La segunda es la cueva Bastera, donde se encuentra una exposición del paso de los tiempos, desde los Dinosaurios hasta hoy. La tercera es la Les Canaletes, la mas pequeña de las tres, parecida a la de les Grans Canaletes, pero mas intima.

A escasos metros de Vilafranca, en dirección a Vernet-les-Bains, se encuentran las de Les Grans Canaletes. Allí un magnifico parking nos permitió dejar a Suny. Nos encaminamos a sacar las entradas (8 euros por persona) y nos dieron una agradable sorpresa: en las cuevas se podía hacer fotografías y filmar video, algo que nos dejó realmente sorprendidos ya que últimamente no habíamos tenido demasiada suerte al respecto. Las cuevas son propiedad del geólogo francés Edmont Delonca, y hemos de comentar que nos sorprendieron muy gratamente.

Para nosotros que somos unos enamorados del Turismo Subterráneo, nos encanta visitar cuevas, creo que tienen algo espiritual difícil de explicar, cada una tiene vida propia, un tempo distinto una de otra, jamás nos hemos encontrado una cueva parecida o semejante a la anterior visitada. Esta nos invito a disfrutar de ella, con una visita “No guiada”, que creo que fue el mejor regalo que nos pudieron hacer, por que desgraciadamente las explicaciones que dan los guías siempre las cuentan de la misma manera y termina por desesperar. En este caso pudimos disfrutar de la cueva sin tener que estar escuchando explicaciones descafeinadas del guía de turno.

La entrada no fue especialmente impresionante, pero lo que poco a poco nos fuimos encontrando allí si que lo fue. Disfrutamos de cada recoveco, a nuestro ritmo y con total tranquilidad. Acostumbrados al ritmo que infligen normalmente los guías, resultó muy agradable contemplar detenidamente cada rincón de la gruta. Además solo había otras cuatro personas visitándola en el mismo momento que nosotros y eso es impagable.

 

El sistema de cuevas tiene dos partes: la Galería de Dos Arcos que conduce a la Bóveda Blanca, y la red Angkor, que incluye la Nave, el Lago Atoll, un precioso lago de tonalidades turquesa precioso, la Caverna Angkor y la Cúpula Roja.

Durante su recorrido admiramos una sucesión de estructuras que aumentan progresivamente de tamaño hasta que finalmente alcanzan una grandiosidad impresionante en el precioso Balcón de Hades. La cueva tiene una temperatura de 13º durante todo el recorrido, con lo que se hace muy agradable pasear por todas sus salas. Además de poder admirar toda la cueva también disfrutamos durante todo el recorrido con una preciosa música que nos adentraba aun mas en el ambiente misterioso y encantado de la cueva. Salimos de ella con una sensación de relax y bienestar fantástico. Una vez en la salida había una pequeña tienda de souvenirs y vendían el cd con la música que habíamos escuchado en la cueva, y por que no… Me di un pequeño capricho que nos costo 5 euretes, pero escuchar esa magnifica música, no tiene precio.

 

Mosset, es un precioso pueblecito Medieval que nos encontramos por casualidad en un cartel fotografiado en la carretera y que nos llamo la atención, ponía el símbolo francés de pueblo con encanto, y hasta allí nos dirigimos. El pueblo esta en lo alto de una colina y la carretera que nos llevo hasta el, nos condujo a través de tramos estrechos y serpenteantes en los que teníamos que tener mil ojos, pero realmente mereció la pena, por que el pueblo es precioso. Cuando llegamos parecía un pueblo fantasma, solo nos encontramos dos o tres personas caminando por sus calles, en honor a la verdad hay que decir que comenzaba a oscurecer y hacia un frió considerable, pero era todo un placer callejear por sus empedradas calles. Descubrimos que había una exposición de Perfumes, pero cuando nosotros llegamos ya estaba cerrada, nos quedamos con las ganas de poder visitarla, pero tendremos que dejarla para la próxima vez que el destino nos vuelva a llevar a aquella zona.

 

Recorrimos el pueblo en silencio, solo se escuchaba el repiqueteo de nuestros pasos, había un silencio casi sepulcral, roto por el sonido del viento, después de dar un agradable paseo regresamos a la auto, pero cuando pasamos por la plaza del pueblo nos llamo poderosamente la atención un artefacto que estaba en el centro de la plaza y que ponía en letras grandes “Desfibrilador”, nos quedamos alucinados y supusimos que en un pueblecito tan pequeño si había cualquier urgencia no habría forma humana en Invierno de llegar a tiempo, y allí en el centro de la plaza habían hecho este santuario a modo de salvavidas, realmente nos resulto curioso, y entre risas nos fuimos pensando que a grandes males grandes remedios.

Cuando bajamos de Mosset era ya noche cerrada, lastima que los días comiencen a acortarse y podamos disfrutar de menos horas de luz, con lo que decidimos buscar un sitio para pernoctar y esperar que fuese mas tranquilo que la jornada anterior. Después de dar varias vueltas decidimos hacer noche en el parking de las Cuevas de Canaletes que habíamos visitado por la tarde, había otras cuatro autocaravanas bien aparcadas con claras intenciones de pernoctar allí, nosotros nos unimos al grupo.

 

Estuvimos un buen rato charlando, cenamos tranquilamente y nos comenzó a entrar una agradable somnolencia, miramos por la ventana de la auto y vimos en lo alto de la montaña una gran estrella de navidad iluminando el cielo nocturno, los Franceses este año han comenzado con la decoración demasiado pronto : - ) pero realmente fue muy bonito de pronto encontrar aquella gran estrella iluminando el cielo, cerramos los ojos con la esperanza de que esta noche nada ni nadie molestara nuestro sueño.

Nos levantamos por la mañana sin prisas y descubriendo un magnifico día soleado, después de un sábado tan gris aquello nos pareció un regalo. Tras desayunar, asearnos y recoger la auto, nos pusimos en marcha deshaciendo el camino realizado el día anterior. Sin duda el día hizo que los colores de los bosques a nuestro alrededor fueran más intensos todavia. Finalmente llegamos a nuestro siguiente destino, Mont-Louis, la ciudad más alta de Francia. Plaza militar construida por Vauban en el siglo XVII para enfrentarse a las armadas españolas, Mont-Louis sigue en actividad: el centro nacional de los comandos está situado en la ciudadela.

 

Debido a su enclave soleado, el pueblo fue elegido para recibir el primer horno solar experimental de Francia. Este horno, construido en 1952 a lo largo de las murallas del fuerte, concentra la energía del sol alcanzando 6.000 °C. Hay que decir que no es tan impresionante como Vilafranca del Conflent pero también tiene su encanto, anduvimos por sus animadas calles y disfrutamos de un resplandeciente sol, compramos una barra de pan y después de hacer varias fotos nos dirigimos hacia Les Boulloses, otro de los platos fuertes de la ruta. Inicialmente nuestra idea era ir a les Boulloses el sábado por la mañana, dejar allí la auto para hacer una pequeña caminata, y si las fuerzas nos acompañaban intentar llegar al pic Carlit. Lamentablemente el tiempo no acompaño así que teniendo en cuenta que las previsiones eran mejores para el Domingo decidimos dejarlo para entonces.

 

La carretera hacia les Boulloses se toma a escasos metros de la población de Mont-Luis. A la izquierda de la carretera principal hay un pequeño desvío muy bien indicado por el que se inicia el ascenso hasta el lago. El camino es bastante bueno, asfaltado, y lo suficientemente amplio para aventurarse con una autocaravana por él, eso si siempre con cuidado. A unos pocos Kilómetros del inicio se encuentra un amplio parking, donde en temporada alta (Julio y Agosto) obligan a dejar el coche y continuar con un servicio de autobús. Junto a este parking un camping autentico y muy salvaje, que no se encuentra en funcionamiento fuera de temporada, pero que dejan abierto pudiendo pernoctar en él sin ningún problema. Una vez pasado el parking son muchos los lugares que invitan a pararse y disfrutar del lugar. Es mas, si lo que uno quiere es pasar un dia agradable y relajado quizás es mejor no llegar hasta los lagos, donde el aire hace que el frío sea mas intenso.

 

Finalmente llegamos al lago, un lugar que ya conocíamos al haber ido allí en coche. Son varios por parkings que allí se encuentran, lamentablemente nos encontramos que los mas amplios, situados al pié del lago, por el camino de la izquierda, están prohibidos a las campers y autocaravanas, quedando únicamente disponibles los dos mas pequeños existentes junto al refugio. Aquello no nos gustó demasiado. El día estaba soleado, pero unas amenazantes nubes oscuras a lo lejos aconsejaban no aventurarse a hacer demasiadas excursiones aquel domingo, con lo que desestimamos la idea de llegar al Pic Carlit. Nuestra intención era dar un pequeño paseo y disfrutar del calido sol mientras durase. Fue por ello que decidimos dar la vuelta e iniciar el descenso hasta el camping situado al inicio del camino.

Llegamos al camping y sin duda fue una gran decisión dirigirnos allí. El camping es realmente salvaje, y era poca la gente que allí se encontraba. Desde él, varios senderos inician magnificas rutas a través de los bosques, aptas algunas tanto para hacerlas a pie, en bici, o hasta con raquetas de nieve en invierno. Así mismo el camping nos permitió a nuestro regreso de un agradable paseo, sacar mesas y sillas y comer tranquilamente bajo un calido sol.

 

Finalmente las nubes que amenazaban desde el horizonte  llegaron hasta nosotros, recordándonos la época del año en la que nos encontrábamos, y precipitando nuestro regreso a casa. Nos fuimos de allí con un agradable sabor de boca; con la sensación de haber encontrado un pequeño remanso de paz al que poder ir a disfrutar de la naturaleza, practicar un poco de deporte, y descansar cuando nos apetezca.

El regreso a casa fue bastante rápido. Cruzamos la Cerdaña Francesa, y la Catalana, hasta tomar el túnel del Cadí, y desde allí directos hasta Barcelona. Eran cerca las cuatro de la tarde, con lo que conseguimos evitar las grandes retenciones que se forman en los últimos tiempos para regresar de la Cerdaña.

El gran auge por los deportes de montaña y el turismo rural habían hecho que en los últimos tiempos perdiéramos mucho interés por un lugar que nos encanta, la Cerdaña, dada la gran masificación de gente que allí se dirige, pero estamos realmente contentos de haber descubierto que todavía se encuentran en ella lugares tranquilos de los que poder disfrutar. Sin duda volveremos…

2 Responses to “Pinceladas del Conflent y la Cerdaña”

  1. jimmyon 20 Nov 2008 at 13:32

    gracias por compartir vuestras experiencias.
    El finde de tres días de la “Consti” haremos esta excursión, por lo que tomo buena nota.
    Salut!

  2. Conrad y Echobellyon 20 Nov 2008 at 14:42

    Gracias a ti por leernos jimmy!

    Por cierto … el fin de semana pasado estuvimos en una zona un poco mas al Norte de Francia, al este de Quillan, visitando algunos casitllos Cataros, y la verdad que nos gustó mucho. Si no recuerdo mal desde Mont Luis hay una carretera de curvas muy bonita que llegaba hasta esta zona y que sin duda os recomiendo que visiteis si os da tiempo. El relato de esa salida lo estamos acabando así que espero lo tengamos listo antes del puente para que lo podais leer por si os interesa.

    Un saludo.

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