Sep 13 2007

Un paseo por la Camarga

Published by Conrad y Echobelly at 19:12 under Eskapadas


Comienzo este relato escribiendo en nuestra AC y alucinada con el entorno tan espectacular que esta delante de nuestros ojos. Llevamos 3 días recorriendo Francia y ha sido uno de los viajes mas especiales de los que hemos realizado. El motivo principal es que mañana Martes 11 de Septiembre es mi cumpleaños, y Conrad me ha hecho un regalo de cumpleaños que llevo tres días disfrutando.

Hecho la vista atrás y veo el comienzo de esta aventura con un montón de dudas sobre Francia, nunca nos habia terminado de convencer el país vecino. Iniciamos nuestro viaje el viernes por la noche, como viene siendo habitual en nuestras salidas. Primera parada Sant Pere Pescador “como no”, uno de nuestros pequeños oasis. Pernoctamos en el parking junto al camping l’Ánfora, rodeados de un numeroso grupo de Autos.

Ya por la mañana, no demasiado temprano ya que la semana había sido larga y dura, entramos en territorio Francés y a ratos por autopista, a ratos por carretera nacional, llegamos hasta la pequeña población de Mèze. Allí aprovechamos para comer en un parking con vistas a Bahía de Thau. Poco después retomamos nuestro camino dirección a Arles. Entramos en los terrenos que abarca la desembocadura del Rhone y pocos Kilómetros después llegamos a la primera sorpresa del viaje: Aigues Mortes, una pequeña ciudadela amurallada a orillas del río Rhone Sete, conocida por ser el primer puerto francés del Mediterráneo y un importante bastión medieval.

La ciudad, que se encuentra totalmente amurallada, es una obra comenzada por el genovés Guillermo Bocanegra, y que ha llegado casi intacta hasta nuestros días. Desde su fundación hasta el año 1481 fue el principal puerto francés del Mediterráneo, siendo primada por el rey Luis IX de Francia y sus sucesores. Por ello, fue el punto de partida de las cruzadas desde Francia, hasta la anexión de Marsella en 1481.

Nada mas adentrarnos en la población vimos indicaciones de un Área para Autocaravanas allí prevista. Ni cortos ni perezosos nos dirigimos prestos a ella. Allí nos encontramos un gran numero de AC aparcadas a orillas de este magnifico enclave disfrutando de una magnifica y soleada tarde, y unas instalaciones no menos envidiables.

Una vez instalada Suny nos dirigimos con nuestros bártulos a explorar este pequeño tesoro que el destino ha puesto ante nuestro ojos. Era un autentico placer pasear por sus callejuelas y empaparte en sus rallos de sol. Nos adentramos en la Ciudadela amurallada y nos encontramos un pequeño pueblecito alegre y bullicioso, con miles de puestecitos y gente con gesto amable por todos los rincones. Hacia un calor de justicia y decidimos tomarnos unos granizados de Frambuesa (dignos de un maraha)… Nos perdemos una y otra vez por sus entramadas calles, haciendo mil fotografías y disfrutando de todo el ambiente que esta pequeña joya nos ofrece.

Entre risas y algarabías nos dirigimos despreocupados en busca de Suny, con la esperanza de seguir encontrando tan mágicos lugares. Al abandonar del Área comprobamos con entusiasmo que esta era gratuita durante el día, y el importe por pernoctar era de tan solo 7 euros.

Proseguimos nuestra ruta dirección a la Costera población de Santes Maries-de-la-Mer. Un magnifico recorrido nos conduce por un estrecho sendero a través de prados, caballos y pequeños canales hasta un embarcadero gratuito que conducía hasta nuestro destino. Desgraciadamente el trasbordador no aceptaba ACs, por lo que tuvimos que dar un agradable rodeo, con un olor muy peculiar en todo el camino ( a quicos… increíble pero cierto)…

Llegamos a Santes Maries ya de noche. Nada mas entrar un cartel de prohibición nos pone sobre aviso… Prohibido aparcar ACs en todo el territorio, junto a otra indicación de la existencia de una área especifica para AC que nos invita a entrar en él. Nos adentramos en la población marinera, con largas playas de arena fina y blanca, agradables restaurantes, hasta llegar a la playa del Este. Allí un amplio parking repleto de autocaravanas nos espera. Resulta difícil encontrar una parcela a esas horas, pero lo conseguimos. Es todo un placer encontrar autocaravanas de tantos países, es como estar en una gran fiesta Europea del Autocaravanismo… Hermanados por esta afición (Italianos bulliciosos, Franceses corteses, Holandeses, Alemanes e Ingleses, he de comentar que Españoles solo encontramos a otros compañeros, curiosamente con una pegatina de Totcamping… Todos en una perfecta sincronización, unidos por las ganas de pasarlo bien. Con cualquiera de ellos intercambiabas sonrisas cómplices (sin tan siquiera tener que cruzar ni una sola palabra)… A veces los astros se alinean para formar grandes constelaciones, pero esa noche se formo una nueva constelación en forma de AC.

Es curioso que esta localidad haya cambiado de nombre hace tan solo medio siglo. Su antiguo nombre fue Notre Dame de la Mer. Es curioso también que un joven pintor holandés de 35 años lo eligiera para pasar una temporada en él. Es curioso que ese joven pintor fuera Vincent Van Gogh, y lo que vio en sus playas lo marcó para siempre. El batir del Mediterráneo contra la desembocadura del Ródano, la luz y su bullicio terminaron por hechizarlo e inspirado por todo aquello, en tiempo récord, pintó más de 200 cuadros, muchos de ellos con la arena y los velámenes marineros como protagonistas. Es curioso que sus antepasados honraran así una vieja y controvertida leyenda del lugar, según la cual María Magdalena, María Salomé y María la madre del apóstol Santiago desembarcaron en aquellas mismas playas hacia el año 40 de nuestra era… Todo en este pueblecito resulta curioso.

Empapados con el encanto y la mágica atmósfera que se respiraba allí, dimos un agradable paseo Conrad, Gish y yo… Recorrimos todo el espigón y volvimos a la auto congelados de frío pero con mas ansia de seguir disfrutando del viaje.

A la mañana siguiente un insistente guarda aporrea a la puerta de la auto hasta despertarnos. Conrad aun sin abrir los ojos sale disparado de la cama y paga los 8 euros que nos cobran por pernoctar en este pequeño paraíso. Aprovechamos tan magnifico servicio despertador, para dar un delicioso paseo por la desierta playa y disfrutar del entorno, lastima del fuerte aire que azotaba la zona y que alguno sabia aprovechar.

Mas tarde nos decidimos a vaciar grises y cargar agua en las magnificas instalaciones del área (hasta cuatro autos podían repostar a la vez). Una vez puesta a Suny a punto continuamos camino hacia Arles, disfrutando del entorno y parándonos en el recorrido para poder admirar los Flamencos Rosas, parte importante del patrimonio ornitológico de la zona, una de las mas importantes en este sentido.

Proseguimos la ruta hasta llegar a Arles, otro sorpresón en este incalificable viaje. Tras un par de vueltas conseguimos aparcar junto al puerto (un sitio privilegiado muy cerca del centro Histórico y rodeado otra vez mas de AC). Nos volvimos a cargar los bártulos y avanzamos hasta la entrada fortificada de la ciudad. Arles es una ciudad muy bulliciosa, y para estas fechas estaban de fiestas mayores. Tras cruzar sus murallas, una extraña combinación de boleros, toros y fiesta nos hace pensar si realmente estábamos en Francia o en cualquier pueblecito de Andalucia. De fondo, un organillo entonaba el “quizás, quizás, quizás”… fue memorable…

En los tiempos de Julio César, Arles era un centro importante de la Galia romana, con sus murallas y su teatro antiguo, que datan del siglo I o II antes de Cristo. Desde la Edad Media hasta la época del Impresionismo, la ciudad estuvo marcada por numerosos movimientos artísticos, como ilustra su majestuosa catedral, una de las obras maestras de la escuela romana provenzal, y su claustro, que se construyó en el periodo del Renacimiento. Numerosos artistas han pasado por esta ciudad. Con un rico pasado, la ciudad habría podido aprovechar su celebridad y despreocuparse en sus laureles. Sin embargo, el viento decidió otro destino… Desde hace 36 años, cada verano, Arles acoge los Encuentros Internacionales de Fotografía, por iniciativa, entre otros, del escritor Michel Tournier, que elevó la fotografía a la categoría de arte, un desafío para aquella época.

Nos adentramos en sus calles y nos quedamos alucinados con el Anfiteatro Romano que aparece ante nosotros, así como de las ruinas Romanas desperdigadas por el entorno. Realmente Arles es digno de ver, una combinación como mínimo exótica que realmente nos cautivo. Deambulamos de un lado a otro dejándonos llevar por su encanto, miles de ruidos y de colores se iban agolpando en el camino. De pronto, tras doblar una esquina, nos sorprendió el sonido de una guitarra rasgando el aire y un grupo de palmas sonando a su ritmo. En la terracita de un bar un pequeño grupo flamenco deleitaba con sus melodías al reducido grupo de personas que junto a el hallaba. Fue un momento muy especial e hipnotizados nos quedamos escuchando un buen rato una especie de Flamenco chill out que ponia los pelos de punta… Finalmente, más por hambre que por ganas, volvimos a la AC y nos dispusimos a encontrar un sitio agradable para comer. uffff como nos costo abandonar Arles.

Después de cargar pilas con la comida, pusimos rumbo a Avignon, sin duda el plato fuerte de la ruta, aunque he de decir que ha quedado como uno mas de tantos bellisimos lugares que hemos visitado durante este viaje. Avignon fue residencia de los papas en 1309, cuando la ciudad se encontraba bajo el gobierno de los reyes de Sicilia pertenecientes a la Casa de Anjou. Las murallas de la ciudad, en buen estado de conservación, fueron construidas bajo las ordenes de los mismos . El palacio papal, Palais des Papes, es un enorme edificio gótico con muros de 5 a 5,5 m. de grueso, que fue construido entre 1335 y 1364. Después de regresar a Roma la corte papal, fue utilizado como barracas y actualmente es un rico y muy visitado museo.

Otro punto de interés en Aviñón es el puente sobre el río Ródano, del cual sólo quedan cuatro arcos de los 22 que inicialmente tenía este puente. El puente fue construido entre 1171 y 1185, con sucesivas reconstrucciones. Finalmente después de una fuerte crecida del Ródano en 1660 el puente quedó en las condiciones que presenta actualmente.Eso si, Avignon es realmente una preciosidad, sus colores ocres y dorados son espectaculares, además de ser una de las ciudades medievales mas bellas que hemos visto.

Nos adentramos por sus callejuelas visitando el Palacio de los Papas y un montón de preciosos edificios que nos íbamos encontrando en todo el recorrido. Tuvimos serios problemas para dejar a Suny, con lo que al final optamos por dejarla en un camping a orillas del río Rhone (16 euros la noche).

A la mañana siguiente iniciamos nuestro camino y nos encontramos otra grata sorpresa: El Pont Du Gard. Tras varias indicaciones encontradas a lo largo de nuestro camino hacia Nimes, nos llamó la atención así que decidimos dirigirnos hacia él. Allí nos encontramos con un Impresionante y Majestuoso vestigio de la era Romana, esta declarado patrimonio universal desde 1985. Fue construido entre los años 40 y 60 por los romanos para el abastecimiento de aguas de Nimes. El puente es una pequeña parte del acueducto (50 km. de largo), que conducía el agua de la Fuente del Eure cerca de Uzes hasta Nimes.


Con mas de 48 metros de alto y 275 metros de largo, el Pont du Gard esta compuesto de 52 arcos: 6 en la parte inferior 11 en la planta media y 35 en la planta superior. Fue construido con piedras calcáreas sustraídas de las canteras de Vers, a pocos kilómetros de allí. Implantado en medio de la gariga, el puente atraviesa el Valle del Gardon.

Edificado hace 2000 años bajo el reinado del Emperador Claudio, el Pont du Gard es una maravilla de la antigüedad. Su caudal era de alrededor 20 000 metros cúbicos por día, permitiendo abastecer Nimes constantemente. No obstante, con cada asedio de la ciudad el acueducto se hallaba cortado. A partir del siglo IV se abandonó su mantenimiento. En el siglo IX los sedimentos calcáreos terminaron por obstruir definitivamente el conducto. Una gran parte de las piedras fue sustraída del lugar para fines personales de los vecinos.

Es un marco inmejorable en el cual además de deleitarte con todo el patrimonio que ofrece, se puede practicar senderismo por varias de las rutas allí delimitadas, así como el kayak de aguas tranquilas. Así mismo, el acceso al recinto es muy bueno y existe un parking de pago (5€/dia) en el que seguramente resulta mas que posible poder pernoctar.

Después de disfrutar del espectacular Pont du Gard nos dirigimos hasta Nimes, uno de los errores de este viaje. Es una ciudad realmente interesante por lo que hemos podido ver dando un paseo con Suny, pero hoy Lunes la ciudad estaba en pleno apogeo. Era un hervidero de gente trabajando y de obras por todos lados, y tras dar muchas vueltas y resultarnos imposible poder aparcar hemos decidido con pena dejarla para otra vez mas propicia. Tras varios minutos de caravanas y retenciones logramos salir de Nimes. Ha sido toda una aventura pero lo hemos conseguido. Después de comer y cargar pilas nos ponemos en marcha para descubrir el “Lugar” desde el que estoy escribiendo este relato… pero aún queda un poquito, por que todo lo que merece la pena en este mundo se hace esperar…

Seguimos dirección Montpellier, saboreando todos los paisajes que íbamos viendo hasta llegar a Seté, un pueblo pesquero que las guías nos señalaban como “pueblo con encanto”, pero a nosotros nos pareció horroso. Muy masificado por el turismo de “apartamento” distaba mucho de la tranquilidad que buscábamos en ese momento, por lo que raudos y veloces seguimos nuestro camino.

Continuamos por la costa oriental de la Bahia de Thau en dirección Agde y aprovechamos para parar y refréscanos un poco los pies en las gélidas aguas de las playas del Mediterráneo francés. Resultaba muy curioso ver a lo largo de toda la costa de la Bahía tantísimas autocaravanas allí aparcadas, que acatando la prohibición de no aparcar en los parkings cercanos a Seté, se adueñaban de las playas por doquier.

Una vez pasada la Bahia de Thau, nos dirigimos directamente al pueblo de Leucate, desde el que os escribo, situado al sur de Narbone, guiándonos únicamente por el mapa, y la buena sensación que la zona nos había causado durante nuestro paso por la autopista a la ida. Llegamos al atardecer, y desde la carretera pudimos ver por casualidad un asentamiento Autocaravanista (era impresionante ver tantas Autos, campers, etc….), por lo que decidimos adentrarnos allí, y ver de cerca lo que escondía aquel lugar.

Los colores anaranjados nos iban sorprendiendo, el ondear de banderas Piratas y tablas de surf nos hacían pensar en Tarifa, pero la sorpresa estaba aun por descubrir… Nos bajamos de Suny para inspeccionar la zona y ver si quedaba alguna plaza libre cerca de la `playa, es lo bueno de viajar con una AC pequeñita, siempre encontramos una plaza a nuestra medida. Nos pusimos al lado de unos holandeses muy amables, y de pronto nos vimos hablando con un grupo de Alemanes, chapurreando en ingles y contándonos mil aventuras a la orilla del mar… El ambiente era impensable, buen rollo por todos lados que no pasaba inadvertido, gentes de todas las nacionalidades, gateras construidas y protegidas por el Gobierno Francés, y avisando de multas por hacer daño a los gatitos que allí estaban… Era como llegar a una Utopía que realmente te encuentras de golpe y porrazo y lo único que puedes hacer es unirte a ella con los brazos abiertos.

Charlamos, charlamos, cenamos… Se hizo noche cerrada, escuchábamos a Belle and Sebastian y de pronto dieron las 00:00 h en el reloj. Como si de un cuento se tratara, Conrad me dijo que cerrara los ojos… Ya era oficialmente mi cumpleaños, aunque llevara 3 días celebrándolo por todo lo alto… Yo estaba nerviosa, emocionada, cerré los ojos y cuando me dijo que los abriera me quede sin aliento. Conrad había preparado la Auto a modo de Pantalla gigante, había echado hacia atrás los asientos de la cabina para que pudiese disfrutar de todo el espectáculo… Ante mis ojos aparecieron cientos de estrellas, como pequeñas luciérnagas diseminadas por todo un cielo perfecto y reflejándose en el agua… Estuvimos un buen rato disfrutando de esta quietud. Sin lugar a dudas ha sido el mejor cumpleaños que he tenido en mi vida.

Ahora, después de levantarnos tras una noche de suma tranquilidad, contemplo el magnifico lugar y sus gentes, del que con mucha pena nos hemos de despedir, no sin antes prometer que volveremos y que desde este momento, Leucate será uno de nuestros “lugares”. Luego, pondremos rumbo a Barcelona para terminar una ruta que ha durado cuatro días, por nuestra vecina Francia, país que desde ahora veremos con unos ojos muy distintos.Un saludo a todos.

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