Nov 03 2008
La Noche, una historia de terror … descafeinada!
Este año queríamos celebrar el Halloween de una manera totalmente distinta a la de años anteriores. Fue por ello que buscando por Internet encontramos un espectáculo ambientado en el Hotel Rural Entreviñas, antigua Casona de los Sres. Cervellon, situado en Caudete de las Fuentes, un pequeño pueblecito de Valencia. En él, un grupo de actores realizaban un tétrico espectáculo, en el que los participantes de esta pequeña locura nos veiamos involucrados y eramos parte activa de la misma función.
Una vez hechas las reservas nos enviaron vía e-mail una citación para asistir al velatorio de la pequeña Alicia Cervellon, hija de la Familia Cervellón, fallecida en extrañas circunstancias y principal engranaje de esta peculiar noche de difuntos. Posteriormente nos enviaron un dossier explicativo sobre la Familia Cervellon y las causas de la muerte de la pobre Alicia. Cada participante de este curioso evento venia invitado por uno de los personajes principales de la función, en nuestro caso el Padre Efren. Teníamos por una parte dos familias enfrentadas, los Cervellon y los Puñonrostro, la muerte de la pequeña Alicia, una herencia en juego, y un montón de personajes sospechosos que nos tendrían en vela hasta las cuatro de la madrugada, hora aproximada en la que finalizaba el espectáculo. Con todos estos datos revoloteando en nuestra cabeza nos acostamos el Viernes para poner rumbo a Valencia el Sábado a primera hora.
La asistencia al evento se puede combinar con la posibilidad de pernoctar en el mismo hotel rural. Nosotros, una vez nos aseguraron que no quedándonos a dormir no nos perderíamos ninguna parte del espectáculo, decidimos ir con la autocaravana. Nuestra idea inicial era salir el viernes por la noche y hacer el camino en dos etapas. Lamentablemente el mal tiempo del viernes desaconsejaba salir por la noche, por lo que finalmente decidimos salir al día siguiente. El sábado madrugamos para salir a una hora prudente ya que nos esperaban por delante 430 kilómetros. Desayunos tranquilamente y la lluvia nos volvió a saludar. A la hora a la que salimos de Barcelona estaban cayendo literalmente chuzos de punta, aun así nos armamos de paciencia y comenzamos a hacer kilómetros.
Llegamos a Caudete de las Fuentes sobre las cuatro y media de la tarde, con lo que tuvimos tiempo de dar un pequeño vistazo a los alrededores de la zona del Hotel. Visitamos las poblaciones de Venta del Moro y Villagordo de Cabriel, aunque lamentablemente el tiempo no invitaba a hacer demasiado turismo. Cerca de la hora comenzamos a prepararnos. Lógicamente como estábamos invitados a un velatorio, teníamos que ir vestidos de negro riguroso y mostrarnos respetuosos en todo momento. Así mismo aconsejaban llevar buen calzado y ropa de abrigo ya que la noche se pronosticaba fría y lluviosa.
A eso de las nueve de la noche nos adentramos entre viñedos para llegar al Parking del Hotel. Era noche cerrada y estaba lloviendo copiosamente, nuestros corazones latian desaforadamente. Un pequeño farolillo nos recibió a la entrada, y con el Anselmo, el primero de los actores que encontramos. Éramos los últimos en la hilera de coches de los demás participantes que habían ido llegando. Anselmo venia recogiendo a cada grupo de personas y llevándolas hasta sus aposentos, así sucesivamente hasta que nos toco a nosotros. En nuestro caso al no haber contratado alojamiento, nos llevaron directamente hasta el velatorio y nos presentaron a la Sra. Cervellon, madre de la fallecida Alicia.
Le presentamos nuestros respetos y le dimos el pésame, entre una risita nerviosa que se nos iba escapando. El lugar era impresionante y el ambiente que habían conseguido era terrorífico. En primer plano el féretro blanco de Alicia, en segundo lugar las plañideras totalmente de negro, y en tercer lugar el medico de la familia, el Doctor Tobares, que fue el que ejercía de anfitrión en tan duros momentos. Todos los demás compañeros de función fueron llegando progresivamente, hasta que ya todos juntos, arrodillados, rezamos una oración por el alma de Alicia en un silencio casi sepulcral. Luego nos dirigimos al salón comedor para tomar unos tentempiés, ya que para entonces eran ya las diez y pico de la noche.
Hasta aquí todo impecable. La cena nos pareció bastante prescindible. Nos acomodaron en una gran mesa en compañía de varios de los actores, pero la cena se nos hizo demasiado larga, perdiéndose el “clima” tan bueno que habían conseguido con la exótica bienvenida. Así mismo, cuando vas a un espectáculo de este carácter te esperas que la cena no sea demasiado esplendida, pero por el precio del espectáculo las viandas que se sirvieron nos parecieron a todas luces “justitas”.
Con ansias de pasar miedo nos levantamos finalmente de la mesa para empezar con el “espectáculo”. Un primer paseo por las bodegas de la finca seria el máximo terror que pasaríamos durante toda la noche, ya que a partir de ahí el climax del espectáculo fue claramente decayendo. Carreras arriba y abajo, situaciones alargadas hasta el infinito para poder justificar las horas del espectáculo, y salidas y entradas a la casona con visita a los viñedos (con un frió de mil demonios y una lluvia incesante que no nos dio tregua), hicieron que se perdiera el hilo argumental de la historia y que realmente el único miedo que pasamos fue el de no rompernos la crisma y caer de bruces en el barro.
Ciertamente es una lastima porque tanto el lugar, como la historia, y los actores que a nuestro parecer eran buenísimos, eran ingredientes mas que suficientes para que el espectaculo fuera un exito, pero una mala puesta en escena y una mezcla de clichés de terror manidos solo condujeron a que el desarrollo del espectáculo perdiera todo nuestro interés y estuviésemos finalmente deseando que todo terminara.
Nos fuimos a las cuatro de la mañana empapados y con cara de tontos sin tan siquiera saber quien fue el dichoso asesino de la pequeña Alicia.
A veces las apariencias engañan, habiamos visto el video promocional en Internet y teniamos muchisimas espectativas con el show, pero la triste realidad es que un buen espectaculo necesita muchos factores para que sea un exito y en este caso todo se quedo en un mero espejismo de una noche espectral y terrorifica, podía haber sido un Halloween estupendo, y al final se quedo simplemente en una mera anécdota.

Muy bueno el relato, aunque a esto si que no me apunto yo, y menos aun mi mujer! Lástima que al final no fuese como os esperabais, pero la verdad que pinta si que tenia de que diera mucho miedo!
Gracias Luis. La verdad es que pintar … pintaba muy bien, pero le faltó bastante mas terror! Y no creas … que a nosotros nos gusta el tema del miedo pero somos bastante asustadizos! A ese podeis ir tranquilamente, pero bien abrigados y con unas buenas botas para pisar bien el barro!!
Un saludo.
Hola, que hay!!!!!!!
Gracias por tu comentario en mi blog. Aprovecho para comentarte que te parecería un intercambio de enlaces, pues veo interesante este espacio viajero.
Por nosotros encantados Hector! Ahora mismo voy a poner el Link! Como ya te dije en tu blog tienes mucha y muy buena información en él!. Que casualidad … nosotros este año tambien estuvimos por Croacia y Eslovenia! A ver si nos da tiempo de acabar prontito el relato.
Un saludo
Gracias chicos, yo también os enlazo.
uf… yo pensaba llevarme a mi mujer a esto, pero sin decirle nada…
…me echaba un poco para atras…¡lo de que vale una pasta!
…Pero leyendo la opinión creo que va a ser que no. Voy a ahorrar un poco mas y pagarle el salto en tandem en paracaidas, que creo que tiene mas probabilidades de exito (por nuestro bien…)
menos mal que esta “interné” para contarnos estas cosas!
Hombre Eduardo … como se suele decir “para gustos los colores”, hubo quien nos contó que era incluso la segunda vez que asisitia al evento pero lo cierto es que a nosotros nos supo a poco!
Ya os mantendremos informados de si encontramos algún otro espectáculo terrorífico que esté bien. Hemos oído buenos comentarios sobre uno que se hace por Toledo, pero eso si que nos queda demasiado lejos
Un saludo