Recuerdos de asfalto con olor a gasolina
El mundo del motociclismo ha cambiado mucho en los últimos años. Los grandes fabricantes asiáticos se aferran a su posición dominante de las últimas décadas frente a los europeos y americanos, cada vez más en auge. Modelos cada vez más potentes y sofisticados inundan un mercado en el que sus conductores se han convertido en pilotos de sofisticadas máquinas. Qué lejos quedan aquellos momentos en los que uno tenía que arreglar la bugía de la moto con un mechero y gasolina, o desmontar el carburador de la moto “porque le habia entrado algo”. Qué lejos quedan aquellas salidas en las que llenos de barro y con un fuerte olor a gasolina pilotábamos aquellos modelos fabricados apenas a unos kilómetros de casa.
No hace tantos años en los que eran los modelos de tres prestigiosos fabricantes españoles, Bultaco, Montesa y Ossa, los que estaban a la vanguardia del motociclismo internacional, y es que sin duda las décadas de los ’60 y ’70 estuvieron muy marcadas por la gran competitividad entre estos tres fabricantes. Dicha rivalidad a tres bandas traspasó en más de un momento incluso los límites lógicos, marcándose los pasos entre ellas como si de grandes potencias se tratase y dando origen a una legión de seguidores que pasaron de ser simples motociclistas a dividirse en tres bandos casi irreconciliables: “bultaquistas”, “montesistas” y “ossistas”.
El resultado de dicha rivalidad se tradujo en un aumento del nivel de calidad y de competitividad de las tres marcas que fue capaz de elevar el prestigio del motociclismo español a nivel internacional hasta unos límites inimaginables unos años atrás, cosechando innumerables éxitos deportivos y comerciales en múltiples disciplinas. Cada paso que una de ellas daba por adelantado, era inmediatamente contrarrestado por las otras dos, encontrando muchísimos ejemplos de tríos de máquinas que luchaban de tú a tú por el favor de los aficionados.
Años mas tarde, todavía se encontraban centenares de esos modelos por las calles, y a fecha de hoy, muchos de estos modelos han sido recuperados de la esquina de muchos garajes, restaurados, convirtiéndose un objeto de coleccionismo de quienes añoran la Edad de Oro de nuestro motociclismo.
Para ellos, El Museu de la Moto de Bassella, situado en la provincia de Lleida, en la carretera C-14, entre Pons y Oliana, estrena una exposición temporal titulada “Bultaco, Montesa, Ossa: Eternas rivales“, que les ofrecerá la posibilidad de revivir aquellos momentos, contemplando un total de 30 tríos de motocicletas de los tres fabricantes, divididos en las diferentes especialidades (carretera, motocross, todo terreno, trial y modelos especiales).
La exposición temporal que se realizará en el Museo de la Moto de Bassella, se inaugura el próximo 12 de febrero y tiene una duración de un mes. Así que aficionados a las motos ya sabeis … nosotros desde luego si tenemos ocasión no nos lo vamos a perder.
(*) Extractos del texo y fotografias extraidas de : Museo de la Moto de Bassella
2 Comments + Add Comment
Got anything to say? Go ahead and leave a comment!
Comentarios recientes
- Conrad y Echobelly en Los Monegros: Una noche en el Desierto Verde
- xabier larrucea en Los Monegros: Una noche en el Desierto Verde
- Conrad y Echobelly en La Mancha: La Belleza del Tiempo que pasa poco a poco
- carpecamper en La Mancha: La Belleza del Tiempo que pasa poco a poco
- Conrad y Echobelly en On Road Magazine: Núm. 3
- jimmy en On Road Magazine: Núm. 3
- Conrad y Echobelly en La Mancha: La Belleza del Tiempo que pasa poco a poco
- carpecamper en La Mancha: La Belleza del Tiempo que pasa poco a poco



Posted under: 






Interesantísima y muy emotiva para los aficionados a la moto, sobre todo para aquellos con más edad. Recomendación inmediata para mi padre y mi tío, seguro que derraman hasta alguna lagrimita.
Un saludo
Pues si al final vamos, prometemos poner unas fotitos para que los mas nostálgicos se deleiten! Vaya, y no solo los de mas edad … que algunos todavía andábamos a primeros de los 90′, con poco mas de diez añitos, con estos “cacharros” haciendo el cabra como si de autenticas joyas se tratara! Un saludo!