Dinamarca I: Jutlandia

abr 27, 2008 by     6 Comments    Posted under: Autocaravana, Grandes viajes

En agosto de 2007, nuestra ruta de verano significaba para nosotros algo mas que un gran viaje. Nuestra reciente incorporación al mundo del Autocaravanismo hacía de ese verano una prueba de fuego para saber como nos desenvolveríamos durante 15 días con la autocaravana, por un país desconocido. Es por ello, que el destino a elegir queríamos que fuese también algo totalmente nuevo para nosotros.

Siempre nos habían llamado la atención los Países Nórdicos y teníamos muy claro que nuestro primer Gran viaje debería ser algo espectacular, por lo que creímos firmemente que Dinamarca lo seria. Tras solicitar información a la embajada Danesa, que muy amablemente hicieron llegar, comprar algunas guías, y rebuscar en Internet nos dimos cuenta que Dinamarca, a excepción de Cophenaguen y sus alrededores, era un destino poco conocido y no muy habitual en los circuitos turísticos convencionales.

INTRODUCCIÓN:

Dinamarca esta formada por la península de Jutlandia (Jylland) y unas 400 islas, 82 de las cuales están deshabitadas. Las dos mayores son Fionia (Fyn) y Selandia (Sjælland), siendo esta última donde se encuentra Cophenaguen, la capital del país. De toda Dinamarca la zona que posiblemente mas nos llamaba la atención era Jutlandia, justamente por ser la mas salvaje de todas.

Diferentes yacimientos arqueológicos acreditan asentamientos en la Edad del Hierro. En los siglos V-VI, los daneses se extendieron hacia las regiones vecinas e Inglaterra y establecieron el territorio de Danelaw. Desde el siglo IX, los vikingos culminaron la expansión y dominaron el norte de Europa, con incursiones en el Mediterráneo. En el siglo XI, Sven I y sus descendientes gobernaron Inglaterra, Dinamarca y Noruega, y en los dos siglos siguientes se consolidó su presencia en el Báltico, se reforzó el feudalismo y se desarrolló la economía. El declive de la monarquía se inició en el siglo XIII por la presión de la nobleza y el poder comercial de la Hansa Teutónica. En 1397 se instauró la Unión de Kalmar, que incluyó Dinamarca, Noruega, Suecia, islas Feroe, Groenlandia e Islandia hasta la independencia de Suecia en 1523. Entre los siglos VIII y X, los Daneses eran conocidos como vikingos. Junto con los Noruegos y Suecos, colonizaron, saquearon y comerciaron por gran parte de Europa. Los Daneses de hoy están orgullosos de su país como modelo de Estado del bienestar, donde se garantiza una amplia protección social para todos.

Entre los Daneses más conocidos figuran el escritor Hans Christian Andersen, famoso por sus cuentos, la autora Karen Blixen y el diseñador Arne Jacobsen. El cine danés ha ganado reconocimiento internacional en gran medida gracias al cineasta experimental Lars von Trier.

Con esta carta de presentación como podéis comprender, para unos enamorados del arte y la cultura como nosotros, nos resulto muy difícil poner limites a esta ruta, ya que queríamos ver lo mas posible… Y así sucedió…

LA IDA…

Aproximadamente dos mil Kilómetros separan Barcelona de Flernsburg, ultimo pueblo Alemán antes de entrar en territorio Danés. Poco partidarios de viajar durante la noche y siendo de la opinión que en vacaciones es mejor ir sin prisas y no pegarse demasiados palizones innecesarios, decidimos dividir el viaje en tres jornadas, de aproximadamente 700 Kilómetros cada una.

Día 1: Barcelona – Pont d’Ain (Francia)

Salimos de Barcelona el día 4 de Agosto pasadas las 13:00 del medio día. Era el primer sábado de Agosto, pusimos dirección a la Jonquera. El trafico, abundante durante todo el trayecto, hizo de nuestro primer día de viaje un trayecto algo pesado. No hicimos demasiadas paradas, apenas para estirar un poco las piernas. La ruta que seguimos fue Bacelona, la Jonquera, Montpelier, Lyon, todo por autopista. Un vez en Lyon tomamos dirección Geneve (Ginebra) para dirigirnos a la pequeña población francesa de Pont d’Ain. Allí se haya un pequeño y agradable camping ya utilizado por nosotros en anteriores ocasiones, así como un magnifico parking junto al río donde frecuentemente se encuentran allí autocaravanas pernoctando. Esta vez utilizamos la zona de Autocaravanas, este pequeño y encantador pueblecito forma parte de nuestras aventuras desde hace tiempo… Resumen día: Total Kms: 680Total Peages:Pernocta: Parking Pont d’Ain, junto al Rio, cerca del camping l’Oiselon.

Dia 2: Pont d’Ain (Francia) – Lich (Alemania)

Retomamos nuestro camino en dirección Estrasburgo, cruzando allí la frontera con Alemania, territorio por el que haríamos el resto del viaje. No hay que olvidar, que estamos de vacaciones, por lo que también es bueno hacer alguna parada para visitar algún lugar agradable, algo fácil de encontrar en el sur de Alemania. Tras parar a comer cerca de Colmar, y descartar Estrasburgo como lugar donde hacer un pequeño descanso por su mayor tamaño y complicación, decidimos visitar Heidelberg.

Heidelberg se encuentra en el valle del río Neckar, al noroeste de Baden-Wurtemberg. Es conocida por ser la ciudad del Romanticismo, gracias a los artistas alemanes del siglo XIX que la inmortalizaron en sus obras. Posee la universidad más antigua de Alemania y una de las más prestigiosas del país. Es una ciudad pequeña, cuenta con poco más de cien mil habitantes, pero posee un ambiente animado porque es un destino muy visitado por turistas y estudiantes universitarios. Además es famosa por ser el lugar donde Martín Lutero expuso sus tesis protestantes. Además de ser un placer para los ojos y una verdadera maravilla para perderte por sus calles.

Pronto encontramos aparcamiento en lo alto de la colina. Tras ascender por unas estrechas carreteras que presagiaban lo peor, encontramos amplios parkings junto a un parque, donde tras aparcar cómodamente a Suny pudimos acercarnos y visitar el Schols. Ya habíamos estado en Heidelberg, pero siempre es agradable volver a sitios en los que en su día, quedo algo de ti.

Vuelta a la carretera continuamos por las tan congestionadas autopistas alemanas dirección a Frankfurt. Poco antes de llegar a la misma repostamos, y tras gastar un montón de euros en llenar el deposito de la auto aprovechamos para abastecernos de agua y vaciar grises en una pequeña alcantarilla con mucha discreción. Tras esta ultima parada continuamos nuestro camino hasta que pasados unos 50 Kilómetros de Frankfurt nos salimos de la autopista para encontrar un lugar de pernocta, algo que ya de noche era una tarea algo complicada. Fue en este caso el GPS quien nos saco del apuro. A un km de la salida, señalizaba una pequeña población como lugar de interés turístico: Lich. Nos dirigimos a ella y cual fue nuestra sorpresa al encontrarnos con una bellísima y tranquila población, en la que además había un parking para autocaravanas, por lo que sin mas dilaciones nos dirigimos a él y pernoctamos acompañados de dos campers que allí se encontraban.

Dia 3: Lich (Alemania) – Isla de romo (Dinamarca)

Nos despertamos pronto ante la cercanía de nuestra llegada al territorio Danés, pero no pudimos retomar nuestro viaje sin dar antes un agradable paseo por tan bella población. La tranquilidad de la mañana y un sol resplandeciente hacían de aquel pueblecito un lugar bellísimo, ante nuestros ojos ansiosos por descubrir mundo. No obstante la cantidad de aparcamientos de que la población esta previsto nos hace pensar que debe ser un lugar con bastante afluencia de turistas a lo largo del día.

Continuamos camino, apenas sin detenernos en dirección a Dinamarca. Fuimos recorriendo Kilómetros, pasando junto a Hannover, luego Hamburgo, hasta llegar a Flensburg, y apenas sin darnos cuenta entramos en territorio Danés.

Entrada en Jutlandia: Comienza la aventura...

Tras recorrer algunos kilómetros por territorio Danés nos surgió la primera duda: Y ahora hacia donde? Abrimos rápidamente la guía y buscamos entre los lugares que teníamos ya previstos, el mas cercano: “La Isla de Romo“, fue el elegido. Situado al suroeste de Juthlandia.

Romo es la mayor de las islas que Dinamarca posee en el Mar del Norte. Nos salimos de la autopista e iniciamos camino a esta ella por unas agradables y solitarias carreteras rodeadas de poco mas que naturaleza. Por aquel entonces serian sobre las ocho de la tarde y nos sorprendía la tranquilidad de aquel lugar a esas horas. Le pedí a Conrad que se parase para hacer unas fotografías impresionantes de la entrada a la Isla, no os puedo explicar lo que sentimos cuando pusimos pie en Dinamarca, pero solo puedo deciros que fue una sensación única, de sentirte muy pequeño ante una explosión de naturaleza y colores que se desparramaban por todos lados.

Nos bajamos los dos de la Auto y nos paramos en medio de la carretera, contemplando todo aquello, era increíble que no pasara ni un coche, el atardecer era “Alucinante”, tonos naranjas, rosas, blancos cegadores… Y nosotros en medio de todo este espectáculo.Algunos kilómetros después llegamos hasta la costa occidental de la península, donde la carretera se adentraba en el mar a través de un dique que conducida a lo largo de 5 Kms hasta la isla de Romo. Nos volvimos a parar para admirar todo aquello, había tantas cosas que nos llamaban la atención que nos podríamos haber quedado mirando allí pasmados como dos tontos un montón de tiempo…

Empezaba a ser tarde, y aunque la ganas por seguir disfrutando de aquellos paisajes eran muchas, iniciamos la búsqueda de un lugar de pernocta. Nos dirigimos entonces a Havneby, situada al sur de la isla. No se como, llegamos por un camino hasta una magnifica playa en la costa oeste de la isla. Allí se encontraban en la misma playa un gran numero de vehículos, entre ellos muchas caravanas y autocaravanas. Justo a la entrada de la playa un cartel prohibía la pernocta o camping en la playa, y así lo pudimos comprobar ante el incesante desfile de vehículos que salían de ella tras una puesta de sol impresionante. Poco antes de la playa, junto a la señal, había un pequeño parking con varias autocaravanas con intenciones claras de dormir allí. Aun hoy tengo la duda de si en aquel lugar se podía o no pernoctar, pero lo cierto es que allí nos quedamos junto a un grupo de 5 autocaravanas y dormimos maravillosamente.

Día 4: Isla de Romo – Sondervig

A la mañana siguiente nos despertaron los rayos de un sol brillantísimo y blanco como nunca habíamos visto, sus lenguas de luz se colaban por la autocaravana entre los oscurecedores. Tras desperezarnos y desayunar, cual fue nuestra sorpresa al salir de la auto, ver que tras bajar la marea aquello que la noche anterior parecía ser una playa se había convertido en una inmensa extensión de arena en la que un constante transito de coches, caravanas, y autocaravanas se adentraban sin mayor problema. Resultaba ser aquel un lugar muy frecuentado para la practica de deportes de aire.

Decidimos entonces adentrarnos con la autocaravana en aquel lugar mágico, y tras recorrer varios Kilómetros por aquella increíble playa, llegamos a una gran duna tras la cual se encontraba realmente el mar del Norte. La arena blanca y fina, y el sol blanquecino, aquellas gélidas aguas hacían de aquel, un paisaje muy distinto al que estamos acostumbrados. Que maravilla!!!!

Tras disfrutar como niños de aquel lugar, e intentar darnos un chapuzón, y digo intentarlo por que las aguas gélidas del Mar del Norte, nos lo puso difícil, pero al menos sentimos su bravía en nuestros pies. Regresamos a las carreteras convencionales para seguir visitando la isla. Nos dirigimos por la única carretera que la cruza, al norte de la misma, dirección a Juvre. La carretera acababa en un pequeño mirador desde el que pudimos contemplar un paisaje muy distinto. Un extenso y verde terreno desde el que los amantes de la ornitología pueden disfrutar de un variado numero de distintas especies. Antes de salir de la isla visitamos el centro, donde encontramos un masificadísimo camping a orillas de la playa que kilómetros al sur disfrutábamos casi en soledad.

Salimos de la isla nuevamente a través del dique y nos dirigimos a Ribe, una pequeña población considerada la mas antigua de Escandinavia, de la que todo el mundo nos había hablado muy bien. Nada mas llegar tuvimos una grata sorpresa. La población dispone en la entrada de un amplio parking para autocaravanas, en el que además hay lugar para el vaciado y repostaje de agua para las mismas. Como no, aprovechamos la ocasión y repostamos entre la multitud de autocaravanas que allí se encontraban. Nos dirigimos entonces al casco medieval de Ribe.

Fundada alrededor de año 705 D.C. Ribe es una de las poblaciones mejor conservadas. Está situada en el oeste de la península de Jutlandia y durante la Edad Media fue uno de los mayores puertos Daneses. Con los años los canales que daban acceso al mar se fueron llenando de arena y Ribe perdió toda su importancia, mas aun ante la fundación en el siglo XIX de la ciudad portuaria de Esbjerg que mas adelante visitaremos. La ciudad tiene numerosos edificios antiguos muy bien conservados: alrededor de 110 casas están protegidas. Como anécdota os podemos contar que es una de las pocas ciudades que aun quedan en el mundo, en el que un sereno pasea por sus calles cada noche, preocupándose de que todo este bien y en correcto funcionamiento, todo un espectáculo!

Tras dar un grato paseo, y perdernos un rato por sus calles, disfrutando de sus casas, comercios, y de su impresionante catedral medieval, abandonamos Ribe en dirección al fiordo de Rinkkobing. De camino hacia el mismo, aprovechamos para hacer parada en la mencionada ciudad de Esberg. Provista de un importante puerto mercantil, Esberg no es probablemente una de las ciudades mas turísticas en Juthlandia, pero aun así quisimos hacer una pequeña parada para contemplar el monumento al hombre y el mar que allí se encuentra, y que fue inaugurado con motivo del centenario de la ciudad. Situado frente al mar, junto al Museo Maritimo de la ciudad, no resulta difícil de encontrar. Quizás el entorno o la playa frente a la que se encuentra no sea de los mejores que hemos encontrado en Dinamarca, pero eso no quita la singularidad a tan impresionante monumento.

Continuamos nuestro camino en dirección a Rinkobing. Algo mal orientados nos dirigimos erróneamente al centro de la ciudad de la que el Fiordo toma su nombre. Probablemente el lugar mas interesante de la zona sea la lengua de tierra que queda comprendida entre el fiordo y el Mar del Norte. Fue por ello que una vez nos dimos cuenta del error rodeamos el fiordo hasta llegar a Sondervig, y desde allí descendimos por aquel estrecho tramo de arena que se hallaba entre aguas.

En aquel estrecho tramo de tierra firme encontramos nuevamente una zona muy frecuentada para la practica del windsurf, pudiendo escoger los que lo practican entre aguas mas tranquilas del fiordo para los principiantes, o las bravas y gélidas aguas del mar del norte para los mas experimentados. En aquel curioso tramo de tierra se producía una curiosa mezcla de amplias zonas de apartamentos, campings abarrotados de surfistas, y pequeñas casas tradicionales danesas, con sus curiosos tejados de paja, magníficamente reformadas para un uso de segunda residencia. Llegamos hasta el punto medio en el que se halla un pequeño puerto pesquero, y comprobamos desde su espigón el fuerte y frío aire que sopla por aquellos lugares.

Nos dirigimos entonces al faro de Hvide Sand. Junto a él un magnifico parking desde el que unos agradables senderos nos conducen hasta la playa. El faro era también visitable, pero ya estaba anocheciendo y todavía no nos habíamos acostumbrado al “horario danés” en el que a partir de las 5 de la tarde esta todo cerrado, con lo que decidimos dar un paseo por aquel bellísimo entorno y regresar a la autocaravana. Lamentamos en aquel momento que en todos los espléndidos parkings que había por la zona, hubiese señales que prohibían de pernocta (curiosa coincidencia con la existencia de tantos campings), por lo que volvimos a Sondervig con la esperanza de encontrar algún lugar donde pernoctar. No tardamos mucho en ver un grupo de autocaravanas en un parking junto a una zona comercial del pueblo. Como no, Italianos. Con ellos empezamos una agradable charla en la que nos comentaron que también allí estaba prohibido pernoctar (señal que he de confesar, no habíamos visto) pero como ellos mismos decían “allí no molestábamos a nadie” y la verdad es que en este mundillo del trotamundos a veces hay que echarle un poco de “morro”. Un fuerte chaparrón zanjo de repente la charla, así es que nos recogimos todos en nuestras autocaravanas a descansar y deseando seguir descubriendo mas de aquel espléndido país al día siguiente.

Día 5: Sondervig – Grenen

Un espléndido sol a primera hora de la mañana disipó nuestros miedos a un cambio del tiempo en la zona durante nuestras vacaciones. Una vez desayunados y con todo colocado, procedimos a comenzar nuestra ruta con destino Grenen, el extremo norte de Dinamarca, y uno de los puntos fuertes de esta ruta. Iniciamos la ruta dirección norte, bordeando la costa occidental de Juthlandia en dirección a el Limfjorden, uno de los mayores fiordos de la península. El paisaje ya desde nuestra salida de Sondervig es realmente precioso. La carretera atraviesa una llanura de verdes prados, flanqueado por la izquierda por un talud que detiene los fuertes vientos del Mar del Norte. De vez en cuando, algún parking junto a la carretera invita a parar y llegar por un senderito hasta la playa donde el fuerte oleaje y el frío viento en la cara nos recuerdan la latitud en la que nos encontramos. Llegamos a la zona de los Limfjordens, la mayor masa de agua interior de Dinamarca. Aunque hay estrechos islotes que lo unen al Kattegat y al mar del Norte, el Limfjorden parece un lago. Cuenta la leyenda que cuando Dios creo Jutlandia, hizo primero un modelo, pero le quedo tan bien que decidió colocarlo en el centro del Limfjorden.

Paramos para poder admirar el Spottrup Slot, en la localidad de Spottrup, cerca de Rodding, un castillo medieval, protegido por un foso y altas murallas construido en 1.500, una verdadera preciosidad, que bien pudiera ser el castillo de la Bella durmiente. No debemos esperar encontrar en su interior obras de arte o mobiliario con un valor artístico excepcional, pero el castillo en si mismo, ya es un Tesoro. La mayoría de sus salas, están medio vacías, pero su reducido tamaño y la singularidad de su ubicación hacen que su visita sea una parada obligatoria.

Continuamos nuestro camino adentrándonos al interior del Limforden, mas concretamente hacia la población de Jesperhus donde se halla el Jesperhus Parc, un parque tematico dedicado al mundo de las flores, donde se hallan plantadas nada mas y nada menos que medio millon de ellas. Al llegar, nos llamó la atención los vistosos colores de las construcciones florales que se encontraban en la entrada. Aun así, tras consultar el precio y encontrarlo algo caro para el interés que despertaba en nosotros, decidimos continuar con nuestra ruta.

No tardamos en encontrar nuevos lugares con los que deleitarnos. A pocos Kilometros de Jespehus, nos encontramos con el pueblo de Glyngore, un tradicional pueblo pesquero cuyo faro bien merece ser nos fotografiado. Tras varias paradas para contemplar los mas reconditos lugares del Limfjorden, nos dirigimos al paso de Fegessund, donde un pequeño transbordador nos permitiria cruzar las aguas del fiordo, ahorrandonos así varios Kilometros de carretera. El trayecto son apenas cinco minutos, pero la broma nos cuesta 103 coronas. Realmente para un recorrido tan pequeño no tenemos muy claro que mereciera la pena coger el transbordador. Nada mas barjarnos, el tiempo, muy cambiante en Dinamarca, empezó a empeorar. Unas oscuras nubes lo amenazaban todo a nuestro alrededor, pero las ganas eran tantas, que continuamos ansiosos con nuestra ruta. Paramos en Auntoft, donde una pequeña pasarela permitia adentrarse en las aguas del fiordo.

Kilometros mas adelante nos encontramos con el Bygholm Vejle, un precioso mirador cuya construcción se ha realizado según las antiguas viviendas vikingas, desde el que se puede contemplar la valoradisima fauna y flora del lugar. Sin duda, una parada altamente recomendable. El tiempo nos dio al fin una pequeña tregua, y nos acercamos a disfrutar de Lindholm Hoje, situado en la localidad de Hvorup, esta considerado uno de los Túmulos Funerarios de Vikingos mas importantes de Escandinavia.

Como os comentamos Lindholm Hoje, es el cementerio vikingo mas importante de la edad de Hierro en Dinamarca que mejor se ha conservado, gracias a la gruesa capa de tierra que lo enterro durante siglos. El deposito arenoso de 4 metros de espesor mantuvo el lugar oculto hasta 1952 cuando los arqueólogos desenterraron 700 tumbas de varios tamaños. Realmente es una visita especial por el significado que tiene.

Junto al cementerio se hallaba un pequeño museo que lamentablemente estaba cerrado cuando nosotros llegamos. El cementerio aun ahora no tenemos muy claro si estaba abierto, pero nosotros ni cortos ni perezosos abrimos la pequeña verja de madera y adentramos en él.

Después de una larga escalinata por el bosque llegamos hasta donde se encuentran los tumulos, sin duda un lugar impresionante. No pudimos disfrutar demasiado tiempo del sitio, ya que a los pocos minutos de estar alli comenzamos a oir disparos y ladridos de perros. Tras quedarnos inicialmente petrificados, iniciamos raudos nuestro regreso a la autocaravana. A cada paso, los disparos eran mas fuertes, y nuestro miedo mas latente. Faltaban pocos metros para llegar a la auto cuando vimos aparecer ante nosotros un militar danés acompañado de su perro. Resulta que junto al cementerio se hallaba una zona de maniobras del ejercito. Sin duda, algo que hubiesemos visto “normal” si no nos hubiesemos “colado” en el recinto, lo que provocó que nuestra imaginación volara y pensaramos que venian a por nosotros : -)

Después de ver Lindholm Hoje, nos dirigimos a Aalbord, y luego a Skagen, donde se haya Grenen, el lugar mas septentrional de Dinamarca donde el Báltico y el Mar del Norte se unen. Nuestro nerviosismo durante los últimos Kilómetros hasta llegar a Grenen era considerable ya que es uno de los principales intereses de nuestro viaje. Llegamos a eso de las 8 de la tarde. Hemos de decir que en Dinamarca no se pone el sol hasta las 10 de la noche, es muy curioso, por que puedes tener un sol blanquísimo hasta esa hora. A partir de las 10 comienzan a aparecer los tonos rosados y anaranjados, hasta que sobre las 10,30 h mas o menos se queda sin luz. Es muy curioso también ver como el sol nace sobre las cuatro de la madrugada, con lo que en Agosto hay muchísimas horas de luz resplandeciente para poder disfrutar de todo el entorno.

Una vez que llegamos a Grenen nos dirigimos a un parking cercano donde se congregaban un centenar de Autocaravanas llegadas de todos los confines del mundo… Todo un placer para la vista! Dejamos aparcada a Suny y nos dirigimos en peregrinación, para contemplar con nuestros propios ojos el Milagro que allí se producía. Los alrededores de Grenen están formados por enormes dunas de arena, salpicadas aquí y allá de brezo. Con el corazón a mil por hora nos encaminamos con paso firme a saborear “nuestro sueño”. Contra mas nos acercábamos a nuestro destino mas nerviosos estábamos, hasta que comenzamos a vislumbrar lo que nos esperaba…. Habíamos oído hablar mucho de este lugar, pero no estábamos totalmente preparados para lo que nos encontramos:

Una lengua de tierra aparece ante nosotros y a los lados “agua”… Un agua un tanto peculiar, a nuestra derecha de un azul turquesa que enamoraba, y a nuestra izquierda agua de un azul plomizo bañada por luces multicolores… El contraste nos deja alucinados… En el extremo final de la lengua de arena te encuentras entre dos aguas que se tocan insistentemente pero que por el efecto de la marea se repelen constantemente, un esfuerzo titánico que nunca llega a tener la recompensa esperada, un baile amoroso con un amante algo cabreado…

Era alucinante, de pronto encontrarte ahí en medio, siendo espectador privilegiado de algo que muy pocos pueden disfrutar … Nos metemos con cuidado en el agua, ya que esta prohibido nadar, y nos avisan de que es muy peligroso. Vamos andando literalmente por entre los dos mares, como si de un milagro se tratara. Comentaba la gente, que hoy era un día tranquilo para poder disfrutar de este espectáculo, pero que no siempre se podía estar tan tranquilo en el lugar hasta el cual habíamos llegado…

Nunca habíamos sentido nada igual, estábamos los dos allí con los pies en el agua, viendo un atardecer de infarto, y con los ojos como platos, admirando todo este regalo. Estoy pensando en las sensaciones de aquel día y aun así, se me pone la piel de gallina…. Sin palabras. Volvimos a la AC, cuando se puso por completo el sol, hay una buena tirada de vuelta bordeando la playa, pero íbamos tan ensimismados que no sentíamos ni el cansancio (solo los mosquitos)… Eso si, fue llegar a nuestra casita con ruedas, y caímos exhaustos.

Día 6: Grenen – Legoland (Billund)

A la mañana siguiente seguimos disfrutando de Grenen. El parking es zona azul durante el dia, asi que tras poner un par de monedas cogimos las bicis para poder saborear un poquito mas de este magnifico lugar y conocer del cercano pueblo de Skagen. Hemos de decir que Dinamarca es el paraíso para las personas que les guste ir en bicicleta. Hay cientos de carriles bicis, y al ser tan plana es una delicia poder disfrutar de este deporte.

El carácter de la población de Skagen aparece perfectamente representado en su escudo de armas, que muestra una paleta de pintor con forma de platija. A finales del siglo XIX acudian multitud de artistas con la intención de pintar la famosa luz de Skagen, formando así lo que actualmente se conoce como la escuela de Skagen. Una vez de vuelta a la Ac, nos alegramos de haber visitado Grenen al atardecer el dia anterior. Es media mañana, y una gran multitud de turistas se agolpan por doquier, y varios trenes turisticos los conducen hasta tan privilegiado entorno. Aun así, nos fuimos con tristeza de Grenen, y con la sensación de que hemos tenido la suerte de ver un sitio mágico de los de “verdad”.

Nos dirigimos hacia el Voergard Slot (75 Kr por persona), uno de los castillos Renacentistas mas bellos de Dinamarca. Su magnifico pórtico de entrada se construyo originalmente para el castillo Real de Fredesborg. En el interior se pueden admirar obras de Rafael, Goya, Rubens y Fragonard y hermosos muebles y porcelanas de Napoleón.

La visita es guiada, pero lamentablemente no en castellano, con lo que nos cuesta horrores seguir el ritmo del grupo. Casi hubiesemos preferido que nos hubiesen dejado ir a nuestro aire, disfrutando del entorno y hablando todo el tiempo de la sensación tan increíble que habíamos vivido el día anterior.

Una vez terminada nuestra visita al castillo, continuamos hacia el sur, y cojimos la autopista E45, aprobechando para repostar en el área que se halla entre las salidas 27 y 28. Salimos de la autopista en Skanderborg, donde iniciamos un recorrido por el distrito de los lagos hasta Silkeborg. El territorio forma una zona de lagos y colinas conocida como Sohojlandet, donde se encuentra el lago mas grande de Jutlandia, el Mosso, y el rio mas grande de Dinamarca, el Gudena (158 Kms).

Este distrito lacuestre incluye tambien algunos de los picos mas altos del país, y en verano es uno de los destinos favoritos de piraguistas, ciclistas, y senderistas. Dimos por la zona un agradable paseo, pero no pudimos destinarle sin duda el tiempo que se merecia. Así mismo, no nos resultó posible encontrar el Laberinthia Park, un parque que nos hacia gracia disfrutar ya que es todo de laberintos.

Comenzo a oscurecer, por lo que nos dirigimos hacia Billund, ciudad en la que se encuentra otro de los platos fuertes de este viaje, el Legoland. Nada mas llegar nos sorprendió ver que Billund es una ciudada creada por y para el juguete del cual el parque toma su nombre, el Lego! Era ya noche cerrada, y comenzamos a dar vueltas para encontrar un lugar donde pernoctar. Todos los parkings se hallaban cerrados, y el entorno no era muy propicio para poder encontrar un lugar de pernocta. Ya comenzabamos a desesperar cuando tras tomar una curva los faros de la auto alumbraron a lejos un parking repleto de autocaravanas. En la entrada la señal de prohibición era evidente, pero una puerta estrañamente abierta, nos invitó a pasar alli la noche.

Día 7 – Legoland – Keterminde

A la mañana siguiente nos levantamos pronto por miedo a las colas que se pudieran formar para sacar las entradas, y dejando la auto donde ya se hallaba aparcada nos dirigimos a la entrada del “Legoland”, y es que en el fondo “somos como niños…”

El Parque de atracciones se inauguro en 1968 y recibe un millón y medio de visitantes al año. Entre sus atractivos se encuentran versiones en miniatura de ciudades y monumentos famosos construidos con piezas de lego. Realmente es un parque para poder disfrutar, pero disfrutar de verdad. Nos montamos en todos los cacharros, fuimos héroes de Comics, luchamos con animales feroces, apagamos incendios, bebimos sus fantásticos zumos de fresa y nos comimos un impresionante algodón de caramelo que abultaba mas que yo.

Fue un día pleno de emociones y risas, y además encontré los muñequitos de la Guerra de las Galaxias, made legoland, que son una pasada… “cinefilia que es una”… No se puede pedir mas.

El precio de la entrada al Legoland es de 40 euros / persona; el de todas las chorradas que alli compramos … no tiene precio!

Una vez terminado nuestro periplo en Legoland, nos dirigimos por la carretera 28 en direccion Vejle, tomando mas adelante el desvio hacia Jelling, nuestra proxima parada.

A medio camino, cual fue nuestra sorpresa cuando al tomar una curva vimos ante nosotros un arbol magnificamente tallado con motivos Vikingos. En dos palabras: im-presionamte. Sin duda hay que tener los ojos bien abiertos en Dinamarca porque en cualquier esquina te puedes encontrar una sorpresa.

Llegamos a Jelling, un lugar muy especial para los daneses, ya que este sencillo pueblecito sirvió de sede a Gorm el viejo, rey vikingo del siglo X, que conquisto primero Jutlandia, y luego Fionia y Sajeland, para crear un nuevo país. Alli encontramos la Jelling Kirke y dos tumulos funerarios tras ella que han revelado en buena parte la historia antigua de Dinamarca. La iglesia fué construida alrededor de 1100 pero hoy se sabe que en este lugar hubo mucho antes tres templos de madera. El primero de ellos fue levantado según la leyenda por el hijo de Gorn, Harald I – Diente Azul-, que ascendió al trono en el año 950.

Continuamos nuestro viaje, despues de nuestra inmersión en el mundo vikingo, abandonando la peninsula que tanto nos habia sorprendido, Jutlandia, y entrando en la isla de Fionia. Ya era tarde por lo que nos dirigimos directamente a la ciudad de Kerteminde, situada al norte de la isla, donde al dia siguiente queriamos visitar el Fjord and Bealt, un Parque oceanográfico, que nos decepciono bastante. Hicimos noche en el Parking, pero una vez instalados se nos pusieron al lado unos Daneses bastante ruidosos y decidimos mover a Suny y buscar otro sitio un poquito mas tranquilo a unos 500 metros de allí.

Dinamarca I from conrad y echobelly on Vimeo.

Créditos video: Saint Etienne: Heart failed (In the back of a taxi)

Este relato continua en Dinamarca II, donde se narra todo lo vivido en Fionia y Sjaeland.

6 Comments + Add Comment

  • Hola chicos:

    Somos fieles seguidores de vuestros Relatos, y la verdad que nos teneis engachadisimos. Tengo a los nenes haciendo presión para que este Verano les llevemos a Legoland. Sois una mala influencia!!!!

    La verdad que es un placer leeros, ya que al final nos haceis sentir un viajero mas en vuestra Autocaravana.

    Saludos cordiales, desde Zaragoza.

  • Hola Manu!

    Un placer tenerte “enganchado”. La verdad es que nos hace muchisima ilusión que la gente disfrute con nuestros relatos!

    Sobre Dinamarca es para pensarselo … a nosotros no encantó! Aunque este lejos … merece la pena! Ademas es un pais muy hecho para que los niños lo pasen bien … y los mayores ya ni te cuento!

    Un saludo y esperamos tenerte como un viajero a bordo de nuestra auto por mucho tiempo!

  • ¡Hola!
    Bonita pagina. Me ha encantado el relato de tu viaje a Dinamarca y ahora con tu permiso la he añadido a favoritos par “fisgonearla” un poco, jejejeje
    Besos.AlmaLeonor

  • jajaja… Permiso concedido, pasa y acomodate …

    Saludetes.

  • Pues yo también estoy entusiasmado leyendo vuestro relato viajero. Que sitios tan bonitos, todo se andará! Claro que convencer a la jefa de ir al mar del norte… me va a costar lo suyo.
    Un saludo.

  • Autobytes, bienvenido al blog y gracias por tus palabras. Sobre lo de convencer a “la jefa” jajaja mejor primero enséñale las fotos … y luego ya le dirás lo de los 2.000 Kms que hay hasta allí!!!

    Un saludo

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