Dinamarca II: Fionia y Sjaelland

may 11, 2008 by     10 Comments    Posted under: Autocaravana, Grandes viajes

Día 8 Keterminde – Frederisbourg

La mañana de nuestro octavo día de viaje, comenzó con un día gris y lluvioso, parecía presagiar lo que el día nos iba a deparar. Madrugamos para entrar al Fjord and Bealt, donde pensábamos encontrar un túnel de cristal que, adentrándose en el interior del fiordo, nos permitiría contemplar el fondo marino del mismo (ó al menos esa era la información que traíamos desde Barcelona).

Pero nada mas alejado de la realidad, fue una de las mayores decepciones de la ruta. Realmente nos pareció un sitio poco atractivo. El edificio en si llama bastante la atención, lo han diseñado muy acertadamente para atraer al Turista, pero una vez dentro, la decepción por el poco contenido del lugar, y la falta de información, contrastaban con las informaciones que habíamos recabado, entre ellas,  la guía “El País Aguilar”, una de las referencias mas fuertes que siempre utilizamos para diseñar nuestras Rutas, pero hemos de decir, que este año la Guía nos defraudo bastante por la poca precisión y errores garrafales que encontramos durante todo nuestro viaje. De lo único que pudimos disfrutar fue de las focas que allí se hallaban y poco mas… Además de la escasa información que nos facilitaron con la entrada, toda ella en Danés, con lo cual tampoco nos lo pusieron demasiado facil. Realmente abandonamos las instalaciones con un cierto mal sabor de boca. El precio de la entrada al Fjord and Bealt es de 15 €/ persona.

Al salir del Fjord and Bealt, teníamos pensado visitar Odense, así como el Egeskov Slot, pero la decepción y el mal tiempo que hacia en la isla, nos hizo poner pies en polvorosa hacia el Puente Store Bealt para abandonar Fionia, y es que muchas veces cuando un viaje se tuerce lo mejor es pasar pagina y volver a encaminarlo. Resulta todo un espectáculo pasar el Store Bealt “en un día claro”, pero nosotros no tuvimos tanta suerte y justo el día que pasamos por allí estaba cayendo el diluvio universal, versión Danesa. Había mucha niebla, pero aún así el puente nos impresiono ya que parecía que íbamos flotando entre nubes, como si estuviésemos suspendidos en el aire. El Peaje del puente Store Bealt tiene un coste de 30 euros para autos de menos de 6 metros (lo que tuvimos que discutir sobre si el porta bicis contaba o no).

Sjaelland nos recibió con buen tiempo, y nada mas llegar nos desviamos hacia el sur para dirigirnos a la población de Soro. Situada a orillas de los lagos Tuel y Soro, dicen que es una de las ciudades mas hermosas de Sjaelland. A nosotros nos gustó, pero creemos que tal calificativo quizás sea un poco exagerado. Dimos un agradable paseo a orillas del lago Soro, y tras regresar a la auto retomamos nuestro camino.

Ya de regreso a la autopista E-20, aprovechamos para vaciar grises y llenar agua en el área que se encuentra entre las salidas 36 y 37, en dirección Cophenaguen.

Continuamos nuestra ruta en dirección a Roskile. Hay que comentar que Roskilde fue fundada por los Vikingos en el Siglo X, y que se convirtió en la primera capital de Dinamarca. En el 980 Harald Diente Azul construyó en ella la primera iglesia de Sjaelland, convirtiendo la ciudad en un importante centro religioso. Conseguimos aparcar cerca del centro, y nos dirigimos a contemplar tan laureada iglesia. Sorprende la tranquilidad del lugar, y así mismo encontrar tan imponente edificación en una plaza tan estrecha. Las torres gemelas de esta magnifica catedral iniciada en el siglo XII, por orden del obispo Absalon, son uno de los rasgos emblemáticos de Roskilde.

Tras pasear por sus calles, nos dirigimos al puerto donde se halla el Vikinges-kibsmuseet (Museo del Barco Vikingo). Lamentablemente el horario danés no permite hacer demasiadas cosas en un mismo día, y al llegar nos encontramos que el museo estaba cerrado. Aun así aprovechamos para dar una vuelta por el puerto, y contemplar la reconstrucción de las embarcaciones vikingas que allí se encontraban. Con ansias por descubrir mas sobre la cultura vikinga, regresamos a la auto y pusimos rumbo a Frederikssund, poblacion sobre todo conocida por la reconstrucción de un pueblo vikingo que alli se encuentra. Dicha reconstrucción permanece abierta todo el año, aunque el mejor momento para visitarla es en verano durante el festival vikingo en el que destacan las representaciones vikingas nocturnas, con 200 actores y un gran banquete como colofón.

Con algo de dificultad logramos encontrar el poblado vikingo. Aparcamos en el amplio parking y nos dispusimos a disfrutar de él a tope. Visitamos el lugar donde se celebra el festival vikingo, pero sin duda lo que merece la pena visitar es la reconstrucción del poblado, donde hay explicaciones de la época a la que pertenecen cada una de las fincas reconstruidas, así como la evolución sufrida por las mismas. Merece también destacar su ubicación a orillas del Isefjord, donde disfrutamos de una magnifica puesta de sol.

Aprovechando la proximidad nos acercamos a Jernlose, donde se encuentra el precioso molino Norre Jernlose Molle, de estilo holandés y construido en 1893 en Nolle Vold, cerca de Cophenaguen, donde era conocido como Sankt Peders Mole. Los problemas financieros obligaron a sus dueños a venderlo y fue adquirido por el molinero Niels Peter Rasmussen, quien lo desmontó y transportó en carreta hasta Jernlose, situado a 70 Kms de distancia.

Empezaba a ser tarde, y había que encontrar un lugar donde dormir. Frederikssund dispone de una área de autocaravanas, pero no es nada recomendable. Tras un laberíntico paseo por las afueras llegamos al área que se encuentra en un puerto mas parecido a un chatarrero que a un agradable lugar donde pernoctar. Fue por ello que decidimos regresar finalmente al  parking del poblado vikingo y pasar allí la noche. Ya estábamos duchados, cenados, y dispuestos casi a acostarnos cuando de repente un simpático personaje aporrea la puerta de la auto. Al salir, este nos avisa de que tenemos que abandonar el lugar rápidamente ya que un circo viene de camino, nosotros con cara de alucinados comenzamos a recoger. Pocos minutos habían pasado cuando al iniciar  la marcha vimos como cerca de 16 trailes circenses llegaban al lugar, una situación altamente surrealista.

Y así nos encontramos cerca de la media noche,  buscando como locos un sitio donde pernoctar. Finalmente, tras meditarlo decidimos hacer unos cuantos kilómetros mas, por tarde que fuera, y llegar hasta nuestro siguiente lugar de visita, el castillo de Frederiksborg, en Hillerod. Pernoctamos en el parking del castillo, como siempre rodeados de Acs, para así poder aprovechar y ver el Castillo a primera hora del día siguiente.

Día 9: Hillrod – Copenhaguen

Nos levantamos y desayunamos tranquilamente. Es una gozada poder disfrutar de la quietud de la noche, levantarte por la mañana y estar ya instalado en el sitio que quieres visitar. Realmente no tiene precio.

Nos dirigimos prestos a comprar las entradas del Castillo y disfrutar del mismo. Es una visita altamente recomendable. La verdad es que hay que tomárselo con calma, por que es bastante grande, pero es muy agradable visitarlo y realmente esta en perfecto estado de conservación. Como anécdota os podemos contar que un incendio lo destruyo en 1859 y que J.C. Jacobsen, propietario de Carlsberg, restauró el edificio y ayudo a fundar un museo de historia nacional, que ocupa unas ochenta estancias del palacio.

También donó muchos cuadros suyos, que junto a las demás obras se ordenan cronológicamente para trazar la historia de Dinamarca. Posiblemente la colección artística que en él se encuentra es de las mejores que hemos visitado en toda Dinamarca. El precio de la entrada es de 9 euros/ persona.

Hoy volvemos a tener otro día de castillos, y pasamos por el Fredensborg Slot. Este castillo se construyo para conmemorar el tratado de paz firmado en 1720 entre Dinamarca y Suecia al termino de las guerras nórdicas. El edificio utilizado inicialmente como pabellón de caza, es hoy en día una de la principales residencias del a familia Real Danesa, con lo que no es posible visitarlo mas que por fuera. Es por ello, que tras tomar algunas fotos continuamos nuestro camino, rumbo a otro de los platos fuertes del viajes: Kronborg Slot.

Llegamos a Helsingor, importante ciudad que prosperó gracias a su ubicación en el estrecho que une el Mar del Norte y el Báltico. En ella se encuentra …. “El Castillo”. Para alguien como yo, una enamorada de Shakespeare, llegar hasta Kronborg Slot, mas conocido como el Castillo de Hamlet, es todo un hito. El Castillo de Elsinore de Hamlet fue originalmente construido por Erik de Pomerania al principios del Siglo XV. A pesar de las remodelaciones ordenadas por Frederick II, el edificio conserva un ambiente inquietante, perfecto para las numerosas representaciones de la obra de Shakespeare que se realizan en él.

Pero sin lugar a dudas a nosotros lo que nos llamo mas la atención, no fue el Impresionante castillo en si, si no sus mazmorras, donde se encuentra la estatua del Jefe Vikiingo Holger Danske, que según la leyenda despertará si Dinamarca se encontrara en peligro. Y vive Dios que estar allí dentro ante la presencia de la estatua impresiona e impone. Lo mas anecdótico de todo es que seguramente Shakespeare nunca visitó Kronborg, pero lo usó como marco de una de sus obras mas famosas. Baso su personaje del Principe Danés Hamlet, en un rey vikingo cuya historia fue recogida por el cronista Danes del siglo XII Saxo Grammaticus en su Historia Danica (Historia Danesa). Puede que Shakespeare se topara con este relato clásico de asesinato y venganza, y su mente calenturienta tramara el resto “ Casualidades del Destino”… Pero shakespeare convirtió esta casualidad en una obra de arte. Precio – 5 euros/ persona.

Tras la emoción y con los pájaros revoloteando en nuestra cabeza sobre la historia de Hamlet, “ Algo huele a podrido en Dinamarca”… nos encaminamos hacia Copenhaguen.

Llegamos al atardecer y nuestra primera parada nos llevó hasta las afueras de Copenhaguen, para ser exactos a Emdrup, para visitar la inigualable Grundvigs Kirke, una inusual iglesia de ladrillo amarillo, diseñada en 1913 por Jensen Klint. Destaca no solo por su tamaño si no por su originalísima forma. Todo un espectáculo, cuando el sol se refleja en la piedra ya que brilla con luz propia.

Una vez dentro de Copenhaguen dimos un breve paseo por la ciudad con la auto, y nos detuvimos junto al Tycho Brahe Planetarium, el planetario mayor de su clase de toda Europa Occidental. Tomo su nombre de un famoso Astrónomo Francés. Estuvimos dando un paseo muy agradable por todo el entorno, dejando a Suny aparcada en zona azul. Una vez disfrutado del ambiente, nos dispusimos a buscar un sitio para pernoctar y lo encontramos junto al Puerto, rodeados como no, por Autocaravanistas.

Dia 10: Copenhaguen

A la mañana siguiente nos acercamos al único Camping que hemos utilizado en toda nuestra ruta, ya que Dinamarca es un sitio muy tranquilo, pero Copenhaguen es una ciudad Europea y como tal, hay mucho mas bullicio y es complicado dejar a Suny, con lo que preferimos pagar el camping y pasar ese día en el Camping Charlotenlud Ford. Tuvimos serios problemas para encontrar plaza, ya que los campings allí están bastante masificados, pero al final lo conseguimos. Una vez aparcada a Suny en el Camping, nos dirigimos en Transporte Publico hacia el centro de Copenhaguen, compramos un bono de cuatro viajes que nos costo 9 euros, y nos fuimos al centro en Autobús.

Callejeamos por Copenhaguen.La ciudad bulle de actividad. Contradice la creencia del europeo meridional de que en el norte la gente se queda en su casa. La animación abunda hasta bien entrada la noche, a pesar de lo temprano del cierre de los comercios. El tráfico al pie de los coloridos edificios es continuo, y un ejercito de afanados ciclistas recorre sin fatiga las calles de la ciudad, exponiendo al viajero despistado a ser atropellado. Falta la costumbre de considerar al ciclista como un elemento más a considerar en el abundante tráfico. El sol es un bien escaso, y los daneses lo aprovechan. Sacan a su niños a la calle, y en las plazas extienden mantas como improvisados solariums, que compensan los cortos y oscuros días del invierno que se aproxima.

Copenhaguen es la ciudad de los jardines. Verdes, inmensos, bien cuidados, llenos de vida animal… incluso humana. Copenhaguen es también ciudad de decenas de museos. El sexo, la cerveza, las bellas artes, los juguetes,… todo sirve . El viajero, si se viese obligado a elegir uno, no lo dudaría; recomendaría la Glyptotek de la Fundación Carlsberg. Escultura francesa y danesa, pintura francesa, una impresionante colección de arte etrúsco. Todo bajo el amparo del Estado, de la Ciudad y de las fortunas amasadas por una de las más características industrias de la ciudad, la industria cervecera.

Nos acercamos para poder admirar La ¨Sirenita”, otra de mis obras de arte preferidas, desde que era pequeña, ya que La Sirenita es mi cuento Favorito. La pequeña figura esta sentada en una roca mirando con nostalgia los barcos que pasan. Como curiosidad os diré que la modelo que poso para esta obra de arte fue, Ellen Price una famosa bailarina, que se negó a terminar su trabajo, cuando supo el emplazamiento final de la escultura, ya sabes genio y figura hasta la sepultura. Pero estamos muy mal acostumbrados, venimos de una zona muy salvaje y ya no recordábamos lo que son los turistas, y nos encontramos con cientos de personas agolpadas para poder hacerse la foto correspondiente ante la Sirenita… Esperamos que la primera acometida pasase y tuvimos suerte, al final pudimos hacer una foto mas o menos decente…

Nos encaminamos para ver otra obra de arte, El Gefion Springvandet, esta fuente levantada en 1908 es impresionante. Su principal característica es la estatua de la Diosa Gefion, figura de la mitología Escandinava. Cuenta la leyenda, que el rey de Suecia prometió regalar a la Diosa tanta tierra como pudiera arar en una noche. Gefion que le tomo la palabra, transformo a sus cuatro hijos en bueyes y los engancho a un arado. Al canto del gallo había logrado arar una parte considerable de suecia, que la diosa tomo y lanzo al mar, formando la Isla de Sjaelland. El hueco dejado se convirtió en el lago Vanem.

Después nos adentramos en el Botánico, con sus preciosos jardines en los cuales te puedes perder y disfrutar de miles de plantas… mas de 20.000 especies exóticas procedentes de todo el mundo.

Una vez recorrido gran parte de la ciudad, nos fuimos al centro …. y finalmente al Tivoli a pasar lo que quedaba de la tarde. El Tivoli se inauguro en 1843 y es una preciosidad poder callejear por sus instalaciones. A parte de las atracciones en si, puedes coger una entrada en la cual puedes disfrutar del recinto pero no subirte a las atracciones.

Decidimos coger esta entrada, por que realmente al Tivoli hay que ir a Admirarlo… Es todo un placer, poder sentarse en uno de sus bancos y poder escuchar las Big Band que tocan sus temas en los distintos escenarios del parque… Ver la espectacular pagoda, el Restaurante NIb, el Teatro de la pantomima, la Fragueta, el Ferry Inn y la guardia del Jardin… Todo en el Tivoli es mágico, y te transporta a otro siglo… Es una experiencia muy recomendable… Precio sin atracciones – 10 euros/ persona.

Una vez fuera del Tivoli, nos dio tiempo a subir a la Rundetarn, la torre redonda, con aproximadamente 35 metros de altura y 15 de diámetro. Desde lo alto puedes admirar unas vistas preciosas de Copenhaguen. Para llegar a la parte superior hay que subir por una rampa empedrada de 209 metros de largo que da siete vueltas y media a la torre. Después de bajar, nos encaminamos para poder coger el ultimo autobús que nos devolvería al Camping. Ha sido un día intenso y agotador, pero ha merecido la pena… Precio Torre – 3, 60 €Camping Charlottenlud Fort – 1 dia – 42 euros.

SUR DE SJAELLAND

Día 11: Copenhaguen – Isla de Mon

El ruido de la gente pasando junto a la autocaravana nos despertó en nuestro duodécimo día de viaje. Parece mentira que a veces se duerma mas tranquilo en la calle que en según que campings. Recogimos todo y tras aprovechar los servicios de vaciado y llenado de agua del camping iniciamos nuestro camino. Aunque sin duda Copenhaguen es una ciudad a la que puedes destinar muchos mas días, el cuerpo nos pedía “naturaleza salvaje”, con lo que pusimos rumbo hacia al sur de la isla de Sjaelland.

Nuestra primera parada fue en el pueblo de Valloby, en el que se encuentra el castillo de Valloslot.

El recóndito castillo de Vallo es uno de los edificios renacentistas mas importantes de Dinamarca. En 1737 la reina Sophie Magdalene, propietaria de Vallo, donó el castillo a la fundación real de Vallo, que lo convirtió en una residencia para mujeres solteras de familias nobles. La reina, de conocida religiosidad, garantizó el carácter monacal del lugar e impulsó un estilo de vida en consonancia con los principios cristianos. En un primer momento alojó a doce mujeres, algunas de ellas con solo 15 años. En la actualidad aun residen algunas damas solteras.

Conseguimos aparcar junto al castillo sin ningún problema. El castillo no se puede visitar por dentro, pero sin duda los jardines que lo rodean son merecedores de destinarles su tiempo.

Continuamos nuestro camino en dirección a la costa mas oriental de Sjaelland, mas concretamente al tramo situado entre el pequeño puerto pesquero de Rodvig y Gjorslev, donde se encuentran los acantilados de Stevns Klint. Aunque los acantilados mas famosos de Dinamarca se encuentran en la isla de Mon, la península caliza de Stevns Klint resulta igual de impresionante. La hilera de acantilados costeros tienes unos 15 Km de longitud y su pico mas elevado alcanza 41 m. La mejor perspectiva se consigue junto a la antigua iglesia de Hojerup hacia la cual nos dirigimos. Allí un amplio parking permite dejar a Suny sin ningún problema por el módico precio de 20 Kr.

Cuenta la leyenda que cada nochebuena este edificio del siglo XIII construido al borde del acantilado avanza tierra adentro el equivalente al salto de un gallito. Otro mito local cuenta la historia del rey de los acantilados que habita en una cueva en un risco al sur de la iglesia. Este rey no logró, sin embargo, salvar la iglesia de las destructivas fuerzas de la naturaleza. Con el paso de los años y la constante erosión del mar, se ha ido acercando cada vez mas al templo, hasta que en 1928 el presbiterio cayó al agua. Ciertamente cuando uno ve la situación de aquella pequeña y entrañable iglesia al borde del acantilado entiende el porque de todas esas leyendas.

Disfrutamos del lugar durante largo rato. Paseamos por el camino que recorre el borde de los acantilados maravillados por lo impresionante del lugar. Así mismo descendimos a pie de playa por una vertiginosa escalera de madera que parecía querer romperse a cada paso que dábamos.

Tras regresar a la auto y recuperar el aliento, continuamos la ruta en dirección a la isla de Mon. Primera parada: Stege, centro comercial de la isla de Mon, que creció alrededor de un castillo construido en el siglo XII y alcanzo su mayor apogeo durante la edad media gracias a la lucrativa industria del arenque. Un sol de justicia engañaba nuestros sentidos, pues eran pasadas las 5 de la tarde y la ciudad vivía en calma tras cerrar la mayoría de sus comercios. La verdad es que es complicado acostumbrarse al horario Danes.

Retomamos la marcha para dirigirnos a uno de esos lugares en los que siempre piensas que algo de ti, se permanece en ellos… Mons Klint. Situados en el extremo oriental de la isla de mon, allí donde se acaban las carreteras y solo un camino de arena atraviesa el parque natural donde se encuentran tan impresionantes acantilados. Al final del camino, un amplio parking no demasiado lleno a esas horas nos hace presagiar la importancia del lugar. Un amplio mapa indica los senderos por los que se puede acceder, y tras escoger uno y descender una incalculable cantidad de escalones llegamos hasta ellos.

Los Blancos acantilados de creta blanca que se elevan sobre el Báltico son uno de los principales atractivos de Mon. Tiene unos 70 millones de años y están formados principalmente de conchas calcáreas. Los riscos abarcan 7 km. y alcanzan 128 metros de altura y forman un impresionante paisaje, totalmente surrealista… Desde arriba piensas que poseé arenas blancas finísimas, pero cuando llegas abajo, ves que todo el suelo son piedras calizas y el agua es como si fuera leche… Nos quedamos sin palabras ante la belleza salvaje y exultante de Mons klint. Hay que armarse de paciencia hasta bajar hasta este paraje, ya que es una pendiente llena de escaleras de madera que te bajan hasta allí, y luego lógicamente hay que volver a subir… Pero realmente es una experiencia que solo se puede vivir una vez en la vida… Mons klint no parece de este mundo, tiene una belleza tan perfecta que parece que estuviera pintada… Estuvimos muchísimo rato disfrutando de todo aquello, no os podría decir con seguridad cuanto tiempo, por que allí realmente perdimos la noción del él. Creo que ha habido dos momentos importantes en este viaje, Grenen y por supuesto la llegada a Mons klint… Tendremos el corazón “partió” con estos dos lugares…

Tras armarnos de valor y volver a subir la larguísima escalera por la que habíamos accedido regresamos a la auto. Volvimos como de un sueño, y tras darnos cuenta que al ser el lugar un parque natural estaba prohibido pernoctar (lastima porque el lugar sin duda lo merecía). Nos pusimos entonces a buscar algún sitio para dormir. Optamos por un tranquilo parking de la población de Stege, junto al fiordo existente en el interior de la isla, un lugar tranquilo y bonito en el que al poco rato nos acompañaron una camper y otra autocaravana. Finalmente caímos exhaustos en la cama.

Dia 12: Isla de Mon – Grobenbrode (Alemania)

Nos levantamos temprano aunque bastante cansados. El viaje esta a punto de finalizar y ya se va notando, tanto el cansancio como la tristeza que refleja nuestras caras. Tras varios días de muy buen tiempo el día amaneció gris y lluvioso.

Con la imagen de Monts Klint aun en nuestras retinas nos negamos a abandonar todavía la isla de Mon, y decidimos visitar muchas de las cámaras funerarias de los reyes vikingos existentes en la isla.

Logramos encontrar la Kongs Asgers Hoj, cámara funeraria del Rey Kong Asgers Hoj, junto a una granja cerca de la población de Roddinge. Data de la edad de piedra y esta formada por un pasillo de 8 metros que conduce hasta una gran cámara funeraria de 10 metros de ancho.

El interior de la tumba se puede visitar, pero hay que ir bien pertrechado con una linterna. Eso si, no esperéis ver ninguna maravilla, pero sin duda meterse ahí dentro es algo que impresiona. Seguimos las indicaciones y logramos encontrar otro Túmulo funerario, el de Klekkende Hoj, con dos entradas una frente a la otra, y una cámara de 7 metros de largo.

Finalmente abandonamos la isla de Mon para encontrarnos con la Fanefjord kirke, una pequeña iglesia situada en lo alto de una recóndita loma y rodeada de verdes campos, donde estuvimos admirando el paisaje que ofrecía del Báltico de Sjealland y la Isla de Bogo. Es también famosa por sus impresionantes frescos que datan de 1350.

Nos dirigimos a continuación a la población de Aalholm, donde se encuentra el Museo del Automóvil de Aalholm. Conrad, gran enamorado de los coches, no pudo dejar pasar la ocasión en cuanto leyó que dicho museo posee mas de 200 vehículos siendo el mayor museo de su clase en Europa. Llegamos al Parking, pagamos la entrada y nos dispusimos a ver el Museo, cuando la estampa que aparecio ante nuestros ojos, nos dejo perplejos, era una vision totalmente descorazonadora, al menos para Conrad que es un enamorado de los coches antiguos. Realmente el museo dispone de una colección extraordinaria, siendo muy variado el origen y la época de los vehículos expuestos, pero lamentablemente muchos de ellos en un estado lamentable. Habia cubos por todos los sitios, para recoger el agua de las goteras que estaba cayendo, y realmente nos dejó un mal sabor de boca bastante grande. Dimos un paseo, y decidimos abandonar el lugar. Hemos pagado 13 euros/ por persona, para ver un espectáculo dantesco del cual ni siquiera os podemos adjuntar fotografiás porque estaba prohibido hacerlas…. en fin, sin comentarios…

Tras salir del museo, y aprovechando la reciente mejora del tiempo para hacer una parada en las concurridisimas playas de Marielyst, nos dirigimos a RodbyHavn, puerto mercantil donde entre otros, salen los ferrys con destino Alemania. Tras investigar un poco y descubrir la facilidad para embarcar en uno de los ferrys, nos pusimos en la cola tras pagar el peaje de 530 coronas (75 euros) para coger el Ferry que nos llevaria hasta Puttgarden.

Esperamos unas dos horas y embarcamos. El Ferry es impresionante y estamos como niños con zapatos nuevos, es nuestra primera vez, en un Ferry de estas dimensiones…. Es como vivir en “Vacaciones en el Mar…” Nos dispusimos a quedarnos todo el trayecto en cubierta, pero comienzó a llover mas copiosamente y nos hizo desistir de nuestra idea… Nos acomodamos en un asiento al lado de unos ventanales enormes que nos dejaban ver unas espléndidas panoramicas. Con ojos llorosos, y un nudo en el estomago, nos despedimos de Dinamarca, un País que nos ha enamorado y al que esperamos poder volver algún día…

Ha sido un viaje largo, a veces duro… por la climatología tan cambiante, pero ha sido impresionante, cada momento que hemos vivido en tierras Danesas ha sido inolvidable, hemos crecido en el plano personal y nos hemos reafirmado como Autocaravanistas. Salimos de Barcelona con dudas sobre nuestro primer viaje largo en Autocaravana y después de vivir esta experiencia aún nos parece mas Impresionante si cabe esta forma de viajar. No se puede viajar con mas libertad de la que hemos viajado en esta Ruta … Solo hemos tenido por techo las estrellas, el aire como refugio, la luz blanquecina como farolillo que nos ha guiado … Y el placer de viajar como un todo, que nos enamora… Una vez en Puttgardem continua el viaje de vuelta, pero realmente nuestra RUTA, acaba aqui…

LA VUELTA…

Nada mas bajar del Ferry pernoctamos en Stellplace (en el parking de camping), por 10 euros, tienes luz, agua, etc… Estamos en la AC, los dos muy callados, observando la noche y en la cabeza un hervidero de imágenes que se agolpan en nuestro cerebro… Apagamos las luces… mañana será otro día!

Dia 13: Grobenbrode (Alemania) – Laudenbach (Alemania)

Nos levantamos, desayunamos con calma, ya no hay prisa… Y ponemos rumbo a Franfurt, a la ida no nos dio tiempo a verla, y ahora queremos aprovechar para hechar un vistazo. Franfurt nos sorprende gratamente, esta ciudad fue fundada en el siglo I despues de Cristo, por celtas y germanos. Fue un importantísimo puerto interior y centro comercial. Hoy es uno de los centros financieros más importantes de Europa. Carlos el Grande vivió en Frankfurt y Goethe nació y vivió allí, no se puede pedir mas para una ciudad que la estamos visitando casi de paso.

La verdad que Franfurt nos gusta, nos gusta el ambiente, nos gusta el color que tiene, el reflejo de los miles de edificios de cristal que tiene, y el saber combinar lo nuevo con lo antiguo… Franfurt sorprende…!!!! Los rascacielos son modernísimos, nuevísimos y lujosísimos, símbolo de la prosperidad económica de la ciudad, algo a lo que estamos desacostumbrados, después de venir de tierras tan vírgenes: empresas que crecen e invierten. Siempre sobre la misma ribera, a la altura del centro antiguo, está el embarcadero para las excursiones fluviales. Cruzando el río a la altura del centro está Sachsenhausen. Es el barrio más visitado. Bodegas y cervecerías en callecitas de cuento. Seguimos de regreso y buscamos sitio para pernoctar, lo hacemos en Laudenbach, una pequeña población al sur de Franckfurt, donde comienza la conocida “Selva Negra”. Estamos cansados nos pegamos un duchazo, una cenita romántica y a la cama…

Dia 14 – Laudenbach (Alemania)- Pont D´ain (Francia)

Una vez desayunados y puestos las pilas hacemos una pequeña parada para visitar Friburgo, es nuestra segunda vez, pero siempre apetece un dulce… una pequeña urbe destacada por sus vestigios medievales, entre los que destaca su catedral, y en especial un entorno bello y húmedo que permite que numerosas calles del centro estén animadas por reguerillos permanentes de aguas frías y cristalinas. Nos compramos un pastel típico de la zona que nos encanta, y volvemos a la Auto. Hoy es un día de bastantes kilómetros de vuelta, con lo que no contaremos demasiado, solo decir que pernoctamos otra vez en nuestro querido Pont D´ain.

Dia 15: Pont D´ain (Francia)- Barcelona.

Después de muchos kilómetros llegamos a casa, con mucha pena, pero con muchas mas ganas de vivir otra experiencia como la que acabamos de disfrutar.

Dinamarca II from conrad y echobelly on Vimeo.

Créditos vídeo: Placebo: Hang on to your IQ

ROAD BOOK

Total dias: 15.

Total Kilometros: 6.000 (aproximadamente)

Total peajes:
- Viaje de ida > 92,00 euros
- Puentes y Ferrys en Dk > 120 euros
- Viaje de vuelta > 87,60 euros

Total Gasoil: 640 euros

Lugares de pernocta:

Dia 1: Pont d’Ain (Francia). Aparcamiento junto al rito con otas Ac’s
Dia 2: Lich (Alemania). Area de estacionamiento de autocaravanas.
Dia 3: Isla de Romo. Aparcamiento junto a la playa en Havneby.
Dia 4: Sondervig. Parking del centro comercial.
Dia 5: Grenen. Aparcamiento junto con otras Ac’s
Dia 6: Billund. Parking del legoland, “ilegalidad admitida”.
Dia 7: Kerteminde. Parking junto al Fjord and Baelt
Dia 8: Hillrod. Parking castillo de Frederiksborg Slot.
Dia 9: Copenhaguen. Aparcamiento junto al puerto, al norte del centro historico.
Dia 10: Copenhaguen. Camping Charlotten Fort.
Dia 11: Stege. Aparcamiento junto al Fiordo.
Dia 12: Grobenbrode (Alemania). Area para Ac’s en el camping Stellplace.
Dia 13: Laudenbach (Alemania). Aparcamiento en el pueblo.
Dia 14: Pont d’Ain (Francia). Aparcamiento junto al rio.

Areas utilizadas:

Dia 2: Gasolinera en Alemania. Repostaje de agua y vaciado solo de grises.
Dia 4: Area de autocaravanas de Ribe
Dia 6: Area para autocaravanas en Gasolinera autopista E45, entre salidas 27 y 28, dirección Skanderborg.
Dia 8: Area para autocaravanas en Gasolinera autopista E20, entre salidas 36 y 37, dirección Copenaghen.
Dia 11: Camping Charlotten Fort.
Dia 13: Area para autocaravanas en el camping Stellplace.

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  • Felicidades por la segunda parte de vuestro relato.

    Leí la primera y estaba ansioso de ver como continuaba. Las fotos son una pasada. Sin duda es un destino al que tengo que plantearme ir pronto.

    Saludos

  • Hola Josep. Gracias por leernos y muchas muchas gracias por tus comentarios.

    Sin duda es un destino del que nos ha gustado mucho hacer el relato, y despues de tanto tiempo nos ha servido para recordar muy buenos momentos.

    Un saludo y esperamos seguirte teniendote como lector!!

  • Hola:

    Vaya descubrimiento! Internet es una caja de sorpresas. Estaba buscando informacion sobre Dinamarca cuando topé con vuestro blog.

    Os felicito por vuestro relato, nos ha encantado, llevamos todo el fin de semana haciendo apuntes de todo, de hecho nos hemos impreso el texto completo, creo que nos va a ayudar un monton.

    Gracias, espero volver a visitaros, por que nos hemos quedado con ganas de mas.

    Saludos, Maria y Bernardo.

  • Hola Maria!

    Nos alegramos al saber que nuestras experiencias os estan sirviendo para la planificacion de vuestro viaje porque de hecho es para lo que hemos creado este blog. Si neceis cualquier otra informacion no dudeis en preguntar que encantasiddimos haremos todo lo que podamos por ayudaros.

    Un saludo y esperamos que nos volvais a visitar … y nos dejeis otro comentario tan agradable como el que nos has dejado!!

  • Felicidades!
    Verdadera aventura, el salto y entrada en el apasionante mundo de la AC.
    Y por la valentía de visitar un país lejano de los circuitos turísticos.
    Aupa valients! os sigo!

  • Hola Jimmy y bienvenido a este pequeño trocito de la Blogsfera. La verdad que el viaje merece la pena, Dinamarca es un Pais precioso y bastante desconocido, utilizado por la mayoria de autocaravanistas como paso hacia Noruega, y la verdad que no tiene nada que envidiar a ningun otro Pais Escandinavo.

    Ademas hace poco ha sido elegido como el Pais mas seguro y con mejor nivel de vida de Europa, y los Daneses los habitantes mas felices… Por algo será no!!!! : – )

    Me alegro que hayas llegado hasta nosotros, esperamos que de veras nos sigas viendo y participando.

    Saludetes.

  • Enhorabuena por vuestro viaje y por este trabajo tan bien escrito.

    Este verano pensamos ir a visitar Dianamarca de camping con nuestro coche.

    Aunque llevamos unos meses preparando el viaje, he tomado nota de unos cuantos lugares que describis

    Un saludo desde Zaragoza.

  • Hola namar2 y [email protected] anuestro blog!

    La verdad es que habeis escogido un buen destino, al menos a nosotros Dinamarca nos encantó! No es un lugar demasiado turistico, apenas vimos un par de Españoles durante nuestro viaje, pero precisamente esa tranquilidad es la que mas nos gustó.

    En cuanto a ir con Caravana ya vereis que no tendreis problema. Vimos muchos campings por el camino y aun que no entramos en ninguno tenian buena pinta. Es mas, nos sorprendió ver como muchos daneses se movian con la caravana como si de una auto se tratara!

    Si necesitais cualquier información no dudeis en preguntar.

    Un saludo y gracias por tus comentarios!

  • gracias por vuestro relato, nos ha encantado y nos ha servido d emucha ayuda para irganizar este año nuestro viaje a dinamarca, gracias por vuestro tiempo y por vuestro esfuerso, un viaje precioso

  • Hola Javi e Inma:

    Nos alegra que os haya gustado el relato y sobre todo que os sirva a la hora de preparar vuestro viaje por tierras Danesas.

    Si necesitais algo mas de info, no dudeis en pedirla.

    Saludetes y buen viaje!!!!

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