Gran Canaria: La Isla Afortunada

ene 20, 2009 by     8 Comments    Posted under: España, Grandes viajes

Durante estas pasadas fiestas navideñas hemos estado echando un vistazo a varios de los álbumes fotograficos de nuestros viajes, y nos resultó curioso en estas fechas de frío intenso y grandes nevadas ver fotografías de cálidas playas tostándose al sol de hace apenas cuatro meses. Nos dimos cuenta  que no os habíamos narrado esta aventurilla y nos pusimos manos a la obra para haceros este relato.

Fue después de nuestras agotadoras vacaciones estivales de Agosto 2008, cuando decidimos que para el puente del 11 de Septiembre queríamos algo de playa y tranquilidad. Barajamos varias opciones y al final nos decidimos por la más alejada de todas ellas, la isla de Gran Canaria. Lógicamente para este viaje teníamos que dejar aparcada a Suny y montarnos la aventura de una manera muy diferente. Posiblemente lo que mas nos costo fue dejar a Gish en casa, pero esta vez nuestra pequeña aventurera no nos podía acompañar, ya que los Bungalows no admitían animales. Después de buscar mil opciones, y con la carilla de pena desistimos de llevarla. Compramos los billetes de avión por Internet, tarea que no nos resulto demasiado sencilla, ya que nos cambiaron varias veces los horarios de los vuelos. Esto nos resulto un contratiempo bastante grande, pero que solventamos con una gran dosis de paciencia. Una vez que las Compañías Áreas dejaron las cosas en su sitio todo resulto mucho más sencillo.

Una vez tuvimos el primer punto bien cerrado, nos pusimos manos a la obra para buscar el que seria nuestro cuartel general y que nos serviría de punto de partida para recorrer la Isla. Comenzamos a buscar la opción mas adecuada a nuestras necesidades. Teníamos claro que no queríamos un hotel, ya que siempre nos han parecido muy fríos y no nos hacen demasiada gracia, con lo cual la solución fue buscar Apartahoteles o Bungalows, siendo estos últimos los más codiciados por nosotros, ya que por norma general suelen estar situados en parajes más naturales. Después de mucho mirar por Internet elegimos el Parque de Bungalows “Los Tunos”, en Maspalomas. Una vez reservado el bungalow nos dispusimos a terminar de cerrar el tercer punto importante de esta escapada, el tema de movernos por la Isla. Para ello encontré otra vez por Internet una Compañía de Alquiler de coches (Do you Spain) que realmente nos facilito este último punto y además nos salió baratísimo, ya que pagamos 78 euros por los 4 días de alquiler del coche, realmente un “chollo”.

Día 1.

Nuestro día comenzó como un día normal ya que trabajamos media mañana. A las dos, cuando salimos del trabajo, nos dirigimos raudos a casa para recoger los bártulos, dejar a Gish en casa de la a abuela que nos hizo de canguro, y salir corriendo a toda prisa  a coger nuestro avión que salía a las 16,50h del Aeropuerto del Prat. Una vez allí, después de hacer chek-ing, nos comimos un bocadillo y nos dispusimos a embarcar a la hora prevista. Gracias a dios el avión salió sin ningún contratiempo. En esta ocasión hemos de felicitar a Click-Air porque cumplió al minuto los horarios de salida y llegada de ambos vuelos.

Después de tres horas de vuelo y varias partidas con el Guitar Heroe, aterrizamos en las Palmas de Gran Canarias, el aeropuerto pequeñito y acogedor nos dio la bienvenida. La verdad que con el susto que llevábamos en el cuerpo por los últimos acontecimientos que habían sucedido con el accidente de Spanair, solo nos falto besar el suelo cuando bajamos del avión, pero hemos de decir que el vuelo fue muy muy tranquilo.

Una vez recogido el coche nos pusimos rumbo hacia Maspalomas, a unos veinte minutos del aeropuerto, donde teníamos reservado el bungalow. Realmente el entorno nos sorprendió gratamente. Tanto el lugar donde estaba ubicado el bungalow como el bungalow en si nos resulto precioso, rodeado de vegetación tropical, palmeras y flores multicolores por todas partes, la cosa comenzaba con buen pie. Realmente la elección de los Tunos fue todo un acierto.

Era ya algo tarde, y no nos apetecía ir a comprar provisiones para el bungalow, por lo que decidimos acercarnos al centro comercial que habia próximo a los Bungalows e ir a un Restaurante, donde cenamos muy correctamente por un precio irrisorio. Lo pasamos como enanos hasta altas horas de la noche, disfrutando del buen tiempo de las Islas, después de disfrutar del ambientillo regresamos para descansar y poder aprovechar mas del día siguiente.

Día 2.

Nuestro segundo día en la Isla comenzó con calma y disfrutando de todo lo que nos rodeaba. Desayunamos en el precioso porche que tenia el Bungalow, y después de coger fuerzas nos dirigimos a pasar la mañana en la Playa del Faro (Maspalomas). Tuvimos que dejar el coche en el ultimo parking que encontramos y desde este punto hicimos un recorrido a pie, de unos 20 minutos a buen ritmo. El paseo se hace agradable, todo muy planito y con un montón de gente andando como en peregrinación, realmente muy divertido. Cuanto más te acercas comienzas a vislumbrar las impresionantes dunas doradas de Maspalomas, que en un día soleado como aquel relucían como si fueran de oro, todo un espectáculo.

La Reserva Natural de las Dunas de Maspalomas: esta localizada en el municipio de San Bartolomé de Tirajana, y abarca 403,9 hectáreas de arenales y entre ellos se localiza la Charca de Maspalomas, área de alto valor ecológico y centro de nidificación de aves. En ella se hacen varias excursiones en camello realmente entretenidas, pero en esta ocasión decidimos optar por el paseo “ a pie”.

Frente al faro las tumbonas preparadas y los veraneantes dispuestos a pasar un magnifico dia de playa tostándose al sol. Nosotros optamos por disfrutar de aquel magnifico lugar a nuestra manera, ya que no somos nada de estar tumbados sin hacer nada, con lo cual nos dedicamos a explorar todas las dunas que tuvimos a nuestro alcance, realmente la playa es impresionante y nos encantó. Caminamos por la orilla del mar, nos tiramos por las dunas, e intentamos meternos en el agua, pero nos resulto una empresa bastante complicada, ya que la mar estaba muy picada y el agua bastante fresquita. Al final Conrad lo consiguió pero yo me mojé solo hasta las rodillas. Además, el fuerte oleaje desaconsejaba adentrarse demasiado en un mar cuyo fondo se haya repleto de rocas. Disfrutamos toda la mañana de la playita y cuando llego la hora de comer levantamos la acampada y nos dirigimos hacia nuestra cabañita para hacer la comida.

Una vez dado buena cuenta de todas las ricas viandas, reposamos un rato, e hicimos una gran sobremesa. Después nos preparamos a hacer una escapadita para seguir inspeccionando la isla. Nos montamos en nuestro súper bólido (un Renault clio nuevecito) y nos dirigimos a descubrir el sur de la isla. Iniciamos nuestro camino tomando la autopista GC-1 hasta Puerto Rico, donde esta tiene su fin. Desde ahí continuamos por la carretera que bordea la costa, la GC-500, desde donde se puede disfrutar de unas magnificas vistas de los acantilados a pie de playa, hasta llegar a Playa de Mogan.

Seguimos por carretera GC-200 pasando por Mogan hasta Pie de la Cuesta, donde tomamos desvió por la GC-605, adentrándonos así en el Parque Rural del Nublo. Éste es el parque rural de mayor extensión de toda la Isla. Ocupa nada menos que 26.307,4 hectáreas y se sitúa entre ocho municipios: Tejeda, San Nicolás de Tolentino, Mogán, San Bartolomé de Tirajana, Artenara, San Mateo, Valleseco y Moya. En él pudimos disfrutar a través de unas solitarias y estrechísimas carreteras de montaña, de unos impactantes paisajes de fuertes desniveles, en muchas ocasiones con paisajes salidos de una película de marcianos, en los que se mezclaban rocas con palmeras e higos chumbos (Tunos en Gran Canaria), y aunque no llegamos a ver ninguno de los embalses que andábamos buscando, el paseo fue muy gratificante. Antes de llegar al Embalse de la Cueva de las Niñas, tomamos el desvío hacia “El Barranquillo de Andrés”.

Nuestra intención era llegar hasta el Embalse de Soria, pero íbamos tan ensimismados que no nos dimos cuenta de que comenzaba a anochecer y que estábamos  bastante retirados de nuestro cuartel general, y eran bastantes los kilómetros que nos separaban del desvió que nos conduciría otra vez a la civilización. Tomamos la carretera GC-505 hasta Arguineguin, donde ya por autopista regresamos a nuestro nidito.

Dejamos los bártulos, nos pusimos los bañadores y nos dispusimos a darnos el primer baño en la preciosa piscina de los Tunos, un agua calentita nos invitaba a disfrutar y a pasarlo en grande, una vez ya secos, fuimos a comprar mi pastel de cumpleaños, para acabar el día como debe ser, soplando las velas y pidiendo un deseo.

Realmente fue un cumpleaños distinto y muy divertido. Había sido un día muy intenso en el que no habíamos parado desde que nos levantamos, pero la tranquilidad que se respiraba en nuestro porche era increíble, nos llegaba una pequeña brisa que nos traía un montón de olores de las flores multicolores que nos rodeaban, la estampa era preciosa.

Una vez instalados en el porche cenamos una suculenta cena, rodeados de todo este espectáculo (realmente no hubiera soñado nada mejor para celebrar mi cumple, la mejor compañía del mundo en un entorno idilico), no se puede pedir mas… como siempre nos quedamos hasta altas horas de la noche de cháchara.

Día 3.

Nos despertamos en nuestra segunda mañana en la isla con ganas de más playa. La Playa del Faro nos había gustado, pero sin duda Gran Canaria, y sobre todo Maspalomas, es conocida por tener algunas de las mejores playas de nuestro país. Una vez desayunados nos dirigimos hacia la Playa del Ingles. Conseguimos aparcar en un parking de la zona residencial, junto a un magnifico paseo situado en lo alto del acantilado a los pies del cual se haya la Playa del Ingles.

La playa del Inglés es la costa este de las Dunas de Maspalomas, desde Punta Maspalomas hasta la Playa de San Agustín. Entre estas dos playas, la del Inglés y de San Agustín, podemos encontrar dos calas de curiosos nombres, Playa de las Burras y Playa del Cochino. La Playa del Inglés es una zona de Maspalomas, construida en la década de los 70; centros comerciales, hoteles y edificios de apartamentos, complejos ajardinados de chalets en planta baja…; todo ello pensado en principio para la explotación turística o para segunda residencia vacacional, aunque la realidad es que hoy en Playa del Inglés se alterna la población residencial -tanto de primera como de segunda residencia- con la ocupación turística. Es una zona que se ha devaluado como destino turístico en favor a otras zonas más modernas y nuevas de Maspalomas. Los chalets de los complejos -antes uniformes e impolutos- han ido modificándose y personalizándose perdiendo este aspecto de “maqueta” que tienen los nuevos complejos, los jardines han crecido; la mayoría de su población son residentes de diversas procedencias que llevan varias décadas viviendo en la zona y han adquirido esta especial idiosincrásia de vivir en el sur, estado en el que se pierde la relevancia del origen y se gana un dorado tono en la piel.

Un breve paseo nos condujo hasta aquellas magnificas playas. Si la Playa del Faro nos había gustado, la del Inglés nos enamoró. Su acceso a través de las dunas de fina arena blanca de Maspalomas la hace muy singular. Ya en la playa, el suave oleaje, una temperatura del agua algo superior y un fondo marino de arena nos permitieron divertirnos durante largo rato como niños. Quizás otra de las características de las playas de Maspalomas es que no hay mucha gente tumbada en la arena, ni tampoco en el agua, sino que la gran mayoría se encuentra paseando a lo largo de todo su recorrido.

Nosotros disfrutamos del cálido sol, de el agua salada, y de la tranquilidad que solo un lugar como ese ofrece, hasta que el hambre apretó y decidimos regresar a comer al bungalow. Aparcamos el coche pero antes de satisfacer nuestro apetito no pudimos resistirnos y nos pegamos un chapuzón en la piscina del complejo de los bungalows. Simplemente una palabra es la que define un bañito en una piscina como esa después de un día de playa: fantástico! Además, yo no se si durante el mes de agosto será así, pero nos sorprendió la tranquilidad del lugar y la poca aglomeración de gente durante nuestra estancia.

Una vez comido y disfrutado de un merecido descanso, iniciamos nuevamente la marcha. En esta ocasión decidimos visitar las poblaciones costeras que se encuentran al oeste de Maspalomas, junto a las que ya habiamos pasado la tarde anterior pero habiamos decidido no detenernos.

Así fue que nos dirigimos por autopista GC-1 hasta su fin, e iniciamos un recorrido de regreso por la carretera antigua de la costa, pasando por las poblaciones de Puerto Rico, Arguineguín, que debo reconocer no despertaron demasiado interés en nosotros. Llegamos finalmente a MasPalomas, mas concretamente a su lado mas occidental, donde se encuentra la Playa de la Meloneras, y entiende uno el porque es este un lugar en el que el turismo ha llegado a masificarse tanto. Es simplemente precioso. Allí encontramos un relativamente nuevo Centro Comercial que parecía no haber tenido demasiado éxito, y dimos un paseo por él básicamente para disfrutar de las vistas que desde sus balcones se podía disfrutar del océano Atlántico al atardecer, y también porque no decirlo…. curiosear un poco en los típicos chiringuitos de verano.

Una vez dimos por saciadas nuestras ansias por descubrir, regresamos al Bungalow para preparar la cena, que no para dar por finalizado el día! Junto al complejo de los Bungalows habíamos podido ver las noches anteriores, bien iluminada a lo lejos una noria de lo que debía ser un pequeño parque de atracciones. Así fue que una vez cenado nos dirigimos a ella dando un agradable paseo.

Efectivamente se trataba de un pequeño parque de atracciones donde a escala reducida y con miles de centelleantes bombillas, podías disfrutar de la noria, varios tiovivos y demás atracciones, e incluso hasta de una montaña rusa para los más valientes. Nosotros, como dos niños pequeños, aprovechamos la ocasión para subirnos en varias de las atracciones, y acabamos tomando algo y jugando una partidita de billar en uno de los bares que por alli habia. Al rato empezamos a notar el cansancio de todas las vivencias vividas durante el día, y decidimos regresar al bungalow dando un agradable paseo en una cálida noche, y dar por finalizado el día.

Día 4.

Nos despertamos en nuestro cuarto día, con la sensación de que nuestras mini-vacaciones en Gran Canaria comenzabans a tocar su fin. Al día siguiente tomábamos el avión de regreso por lo que posiblemente aquella sería nuestra última ocasión de disfrutar de una “mañana playera”. Sin duda somos dos “culos inquietos” pero también somos de la opinión de que si algo gusta porque no repetir. Fue así como decidimos una vez desayunados regresar a la Playa del Ingles y disfrutar de ella un poco mas.

En esta ocasión decidimos seguir la peregrinación de toda aquella gente y recorrer la playa en dirección al sur, a la playa del faro de Maspalomas. Andamos durante largo rato, disfrutando de la agradable sensación de andar sobre aquella fina arena blanca con el vaivén del mar remojándonos los pies, pero no llegamos a Maspalomas. No he logrado averiguar la longitud de la playa pero en casi una hora de trayecto no logramos recorrerla entera, ni tan solo ver su fin con lo que  decidimos regresar. Una vez llegamos al punto de partida nos tumbamos en la arena para descansar y disfrutar de aquel paisaje, resistiéndonos a marcharnos aunque la hora lo hacia conveniente. Finalmente fuimos a buscar al coche y regresamos a los bungalows no sin antes pasar por la piscina!!!

Una vez comido no quisimos perder demasiado tiempo y nos pusimos rápidamente en marcha. La isla de Gran Canaria es grande para recorrerla en tan solo cuatro días. En la información turística que disponíamos había muchos lugares al norte de la isla que nos parecían interesantes, pero desplazarse hasta allí era una pérdida de tiempo haciendo kilómetros y preferimos descubrir todas las maravillas del sur y dejar el resto para otra ocasión.  Nos pusimos en marcha en dirección a la Caldera de Tirajana. Situada en la zona centro de Gran Canaria con orientación Sureste, es una amplia caldera donde se ubican los pueblos de Santa Lucía y San Bartolomé de Tirajana. Este lugar es considerado un espacio de gran singularidad paisajística puesto que combina el escarpado relieve del territorio, el conjunto arquitectónico, la riqueza vegetal y el paisaje agrícola.

Iniciamos nuestra ruta nuevamente por autopista, hasta llegar al municipio del Vecindario, donde tomamos la GC-65, también denominada C-500 y conocida como la carretera de los Cuchillos, una impresionante y sinuosa carretera utilizada por los organizadores de la carrera automovilística “El Corte Inglés” por las dificultades que presenta su trazado, al tener bastantes curvas la misma. Quizás lo peor de la carretera no sea únicamente la altura del barranco que queda a mano izquierda durante todo el camino, sino la estrechez de su calzada que apenas permite el cruce de los vehículos, pero sin duda la belleza del recorrido bien merece el “susto”.

Primera parada: el Mirador de Guriete. Un pequeño parking al pié de la carretera nos permitió dejar el coche, y junto a él una escalerilla de piedra algo maltrecha por el paso del tiempo nos conduce al mirador. Éste, está situado en uno de los mejores oteros para poder observar un amplio paraje de la cuenca de la Tirajanas denominado Los Sitios, con el macizo del Roque de Ansite al fondo y el palmeral situado al filo del mismo mirador.

Animados por el paisaje que estábamos descubriendo continuamos nuestro camino por la angustiosa carretera hasta llegar a un cruce donde señalaba un desvío hacia la Sorrueda. No habíamos recorrido ni un Kilómetro cuando llegamos a otro pequeño mirador. Desde este podíamos contemplar todo el esplendor de la Sorrueda, un lugar que guarda todo el sabor Canario. Su ambiente, su aroma, su belleza nos hace disfrutar de lo lindo. Se encuentra situado al margen derecho de la presa de La Sorrueda, entorno en el que se encuentran el Palmeral de la Sorrueda, uno de los más bellos y extensos palmerales de la isla.

Desde allí mismo pudimos disfrutar de unas magnificas vistas del Barranco de Tirajana, que nace en la Caldera de Tirajana y desemboca en el mar por los llanos de Juan Grande. Este barranco posee una extensión de 76 Kilómetros cuadrados y en él los visitantes pueden apreciar diferentes aspectos arqueológicos, botánicos y geológicos.

Continuamos por el camino en dirección al sur, siguiendo las indicaciones hacia la Fortaleza de Ansite, un edificio volcánico en el que se localizan numerosas cuevas aborígenes de habitación y enterramiento, donde se ha hallado una gran cantidad de material arqueológico. De igual forma, en esta fortaleza es posible descubrir los enterramientos en cuevas naturales, asociados normalmente a los poblados de habitación.

Alrededor de 1485, en Gran Canaria quedaban tan sólo unas pocas fortificaciones para proteger la isla de los conquistadores hispanos; una de éstas era la Fortaleza de Ansite: una cueva en un peñasco abrupto, en los alrededores del Barranco de las Tirajanas. Se dice que, desgastados por las tropas de Pedro de Vera y por la hambruna, los isleños, finalmente, decidieron rendirse; en realidad, todos menos Bentejuí, un líder que prefirió matarse antes que darse por vencido. En memoria de este trágico incidente, cada 29 de abril hay un servicio conmemorativo en ese lugar; algunos irán para celebrar la conquista de Tamarán, la isla que luego se habría de conocer como Gran Canaria; otros para recordar el acto heroico de Bentejuí, considerado símbolo de independencia.

Ejemplo de poblado fortificado, el lado oriental de la Fortaleza de Ansite presenta un importante número de cuevas naturales acondicionadas y otras labradas artificialmente en donde se observan cuevas viviendas, funerarias y silos. El conjunto está organizado en diferentes niveles comunicados entre sí por pasos y caminos como el original túnel que atraviesa el roque y que comunica las dos laderas del poblado. Se dice que pudo ser el último reducto aborigen de resistencia a las tropas castellanas antes de su conquista.

Desde este lugar se dispone de un impresionante horizonte desde el que se divisa los enormes riscos que forman la Caldera de Tirajana. En su horizonte occidental divisamos el risco de Amurga, en el día de los equinoccios encontramos como en el atardecer se pone el Sol por una de las cortadas de este. Este fenómeno tiene su singular importancia, pues en ese justo lugar del risco se encuentra un almogarén. En este caso tendríamos lo que llamamos un punto de sacralización lejano.

Regresamos al coche aun con la belleza de aquel lugar en la retina, y fuimos a buscar la carretera principal GC-65 de la que nos habiamos desviado, y que continuamos hasta llegar a Santa Lucia de Tirajana.

Santa Lucía de Tirajana es la capital del municipio, está situada a unos 680 metros sobre el nivel del mar, y a unos 50 kilómetros al Sur de Las Palmas de Gran Canaria. El municipio de Santa Lucía tiene una superficie aproximada de unos 60 kilómetros cuadrados y forma una especie de cuña. Limita al Norte con el municipio de Agüimes, al Sur con San Bartolomé de Tirajana y al Noroeste con Tejeda.

La población puede presumir de un encanto sin igual, además de estar ubicada en un entorno natural privilegiado, pero probablemente lo que mas nos sorprendió nada mas llegar fué la belleza de su iglesia, cuya historia no deja de ser como mínimo curiosa.

Santa Lucía construye su primera ermita en honor a Santa Lucía en la segunda mitad del siglo XVI. En 1761, debido a que su estado de conservación no era el adecuado, los vecinos deciden su destrucción y construir otra ermita en el mismo Lugar, aunque en diferente solar. La segunda ermita fue bendecida en 1761, aunque no perduró durante mucho tiempo debido a su mal estado. Finalmente fue derruida y, en 1788, la imagen de Santa Lucía fue trasladada a la capilla mayor de una nueva ermita; esta tercera ermita correría con la misma suerte que las dos anteriores. Ya, en 1905, se construye la Iglesia de Santa Lucía, que se ubica en la misma plaza del pueblo, en una loma, y de la cual podemos disfrutar y que sin duda es una de las visitas mas recomendadas del municipio.

Otra visita recomendable es el Museo Castillo de la Fortaleza, localizado en el casco de Santa Lucía, puesto que es de un alto interés histórico cultural. Este museo es básicamente arqueológico, puesto que se exponen restos hallados en los yacimientos arqueológicos de la zona. Además, es posible apreciar elementos etnográficos, botánicos y referentes a la zoología. En los alrededores de este museo se extiende un jardín en el que podemos apreciar la existencia de flora autóctona y árboles frutales de diferentes latitudes.

Una vez visitada la población, continuamos nuestro camino hasta San Bartolomé de Tirajana, donde tomamos el desvio por la carretera GC-60 que nos conduciria hasta Maspalomas. Dicha carretera, denominada tambien carretera de Fatiga, resulta especialmente interesante por el fuerte contraste del paisaje. Inicia su recorrido en un frondoso bosque canario, para tras recorrer un sinuoso tramo por la escarpada ladera de un precipicio de infarto, iniciar el descenso hasta Maspalomas con una inigualable vista del mar Atlántico al fondo.

Llegamos al Bungalow, cansados de la larga y excitante excursión, que sin duda habia merecido la pena. También con la pena de saber que esa seria nuestra última noche en la isla. Fue por ello que una vez cenado decidimos quedarnos placidamente sentados en el porche  y saborear los aromas de aquella bella isla.

Día 5.

Nos levantamos tristones por que el puente estaba ya casi agotándose. Desayunamos y nos fuimos a dar una pequeña vuelta por uno de los mercadillos que habían puesto allí cerca, y disfrutamos de los enseres que allí se vendían y que realmente no sabias de donde diablos habían salido. Parecían productos de quinta mano, pero fue realmente interesante curiosear por allí un rato y poder disfrutar de todo aquello, además de la amabilidad Canaria, que realmente hay que alabar, ya que son gente muy pausada y que siempre te ofrecen una cálida sonrisa.

Regresamos y ahora si, nos despedimos de los bungalows. Cargamos las maletas, devolvimos las llaves, y pusimos rumbo a las Palmas de Gran Canaria. Nuestro vuelo no salía hasta las ocho tarde, por lo que aprovechamos para ir a visitar la capital y de paso degustar las exquisiteces de la capital canaria. Realmente Las Palmas es un lugar muy agradable, y durante las escasas horas que tuvimos para poder disfrutarla nos pareció un lugar acogedor, muy bullicioso, alegre y sobre todo colorido.

Era ya tarde cuanto empezamos nuestra búsqueda de un lugar para comer, por lo que encontrar a aquellas horas algún restaurante de comida tradicional que andábamos buscando era bastante complicado. No encontramos tampoco demasiada oferta en lo que a locales de restauración se refiere, así que finalmente nos decidimos por un pequeño restaurante con terracita de la cadena “Cañas & Tapas”. Pedimos varios platos de “tapeo” para poder degustar varias de sus exquisiteces, y como plato fuerte pedimos las patatas con huevos estrellados con jamón ibérico. Tengo que confesar que no se si aquel será un plato típico de la isla o no pero lo cierto es que estaban buenísimos y nos pusimos como el tío quico… Realmente deliciosas!!!! Esperemos poder volver algún día, para poder degustar esta delicia, por que solo recordarlo se nos hace la boca agua.

Mas tarde, una vez comidos, dimos un agradable paseo por la Playa de las Canteras, la playa urbana principal de Las Palmas de Gran Canaria y la playa preferida por la mayoría de los habitantes de la ciudad y los extranjeros que la visitan, que pueden disfrutar de ella en cualquier época del año gracias a la benignidad del clima. El nombre de la playa siempre ha estado vinculado a La Barra, una roca sedimentaria de arenisca y deposiciones calcáreas que discurre en paralelo a la orilla, proporcionándole abrigo frente al oleaje del norte y confiriéndole una personalidad propia. Antiguamente se la conocía como playa del Arrecife, debido a que La Barra emergía del agua como un arrecife. Posteriormente, ésta fue explotada como cantera para extraer la roca que se destinó, entre otros usos, a numerosas construcciones de la ciudad como la Catedral de Santa Ana. En recuerdo a esta práctica, ya abandonada, pervive hoy el nombre de playa de Las Canteras.

Quizás lo que mas sorprende la “las Canteras” es el tono oscuro de sus arenas, que rebozan y tiñen de oscuro a quienes en ella se encuentran, ofreciendo así un paisaje muy distinto.

Las Palmas requiere de mas tiempo para visitarla, tiempo que nosotros ya habíamos agotado obligándonos quizás a regresar en otra ocasión? A las seis de la tarde devolvimos el coche y nos quedamos en el aeropuerto para facturar, etc… Ya con pocas ganas de hacer nada mas, tristones, y haciendo unas pequeñas compras de ultima hora… Nos dispusimos a coger el avión.

En fin, han sido 5 días súper intensos, en la mejor compañía del mundo, pero como siempre lo bueno es tan breve, que realmente no te da tiempo a poder disfrutar de todo lo vivido. Después de despedirnos de la isla llegamos a Barcelona pasada la media noche, bastante cansados. Pero aun nos quedaba llegar a casa, meternos en la camita, y dormir rápido ya que al día siguiente había que currar… Pero como se suele decir, que nos quiten lo bailao!!!!

8 Comments + Add Comment

  • Hola chicos:

    Bonito relato, con el frio que esta haciendo por Zaragoza, dan unas ganas locas de coger un avión y presentarse por aquellos lares. Mil gracias por compartirlo con todos nosotros.

    Saludos Maria y Bernardo

  • La verdad que si que dan ganitas de volver para allí. Además, unos conocidos estuvieron por allí estas navidades y nos comentaron que aun que no hace tiempo de playa si hace un tiempecito primaveral envidiable!

    Un saludo y mil gracias a vosotros por vuestros comentarios.

    Conrad y Echobelly

    PD: Nos encanta teneros como lectores! ;-)

  • Gracias por este relato, soy de Gran Canaria, vivo en Madrid, y me has hecho revivir mucho… ¡que añoranza!!!!

    Saludos

  • Gracias a ti por leerlo jalapa. La verdad es que procedes de un bellisimo lugar que sin duda recomendamos a todo el mundo! Además, es una experiencia curiosa y gratificante viajar a un lugar tan lejano y sentirte a la vez tan “en casa”.

    Un saludo

  • casualidades de la vida!
    una vez al año, si dios quiere, hacemos una escapada de ricos, (sin pensar en vaciar ni cargar ni dónde pernoctar). Este año se ha encargado Mª José, (mi sufridora copiloto, que un día conoceréis) y toca: GRAN CANARIA!!
    Como yo no he hecho nada, (es la semana que descanso), sólo me toca recoger información. Y buscando, buscando, dónde encuentro?
    Quién si no!!
    pero chicos, dónde no habéis estado????
    más que nada porque me encantaría poder daros algún dato algún dia!
    Con vuestra licencia, como siempre, os copio. Ahora ya me siento tranquilo: tengo vuestro relato!
    un super abrazo!!
    si puedo, os traigo algo!!!

  • Jimmy, tu si que eres un crack, no se como te lo haces, pero siempre que dejas un mensaje en el blog nos haces sonreir!!!!

    Gracias como siempre por tu comentario, esperaremos el regalito cuando vuelvas jajaja. Si necesitas mas info, no dudes en pedirla.

    Ademas como no vas encontrar algo interesante en el blog jajaaj si es que estamos por todos lados, somos como la mala hierva jaajj.

    En cuanto a lo de haber visitado tantos sitios, nos quedan tantos aun por visitar, que te podríamos pedir mil consejos…

    Un saludete Jimmy y otro para tu family (ya que formáis parte de este blog)

  • hola soy gran canario,y me ha encantado tu relato de mi isla y como te has documentado de la historia guanche en la fortaleza de ANSITE Y de historia de la playa de las CANTERAS,me ha impresionado,mis mayores respetos.YO he llegado a tu bloq porque me estoy aficionando al autocaravaning pero todavia no tengo la autocaravana espero que en un año o dos tenga la mia ,pero por lo pronto dejare volar mi imaginacion leyendo vuestras historias de viajes con una envidia sana,perdon con “envidia”jjjjaa.SALUDOS un fuerte abrazos y seguid escribiendo

  • Francisco gracias por tus palabras y bienvenido a esta tu casa. Espero que te quedes entre nosotros y leas lo que te apetezca…

    Eso si, miedo me da… Creo que si te quedas por aqui las ganas de comprarte la auto “YA” te entraran de golpe jaja. Pero hasta que ese momento llegue, aqui estamos para lo que necesites.

    Saludetes, de dos enamorados de vuestras islas.

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