Oeste de Eslovenia (1/3)

abr 26, 2009 by     17 Comments    Posted under: Autocaravana, Deportes, Grandes viajes

Aun a fecha de hoy no logro recordar en que momento surgió Eslovenia como un posible destino para las vacaciones de este año. Lo que si recuerdo es que después de enamorarnos de Dinamarca, para este año queríamos nuevamente visitar un país en el que poder disfrutar de la misma tranquilidad y seguridad del año pasado.

Más adelante, ya con el mapa en la mano, surgieron lugares que decidimos añadir a nuestra ruta como la península de Istria, en Croacia, de la que habíamos oído hablar muy bien, así como la zona de Carintia situada al sur de Austria, país del que teníamos muy buen recuerdo de viajes anteriores y nos apetecía volver a visitar, pero todo a su debido tiempo. Fue en la feria de Turismo que se celebró en Mayo en Barcelona cuando al comprobar el poco tiempo que tardó la chica del Stand de Eslovenia en decirnos que era lo que no debíamos perdernos de su país, tuvimos claro que debíamos dedicar nuestros esfuerzos a la zona oeste del país, mas concretamente la Zona del Karst y el Parque Nacional del Triglav. Con estas referencias, comenzamos a reunir toda la información posible para visitar esta maravilla y empaparnos de toda su magia, pero hemos de confesar que el País nos sorprendió mucho mas “in situ”, de lo que podíamos imaginar.

Eslovenia es un país lleno de contrastes y paisajes sorprendentes, que está considerado como uno de los países más bellos de Europa por su naturaleza pura e intacta. El 54% de su superficie se encuentre cubierta por masas forestales, siendo el tercer país más boscoso de Europa. Esto nos da una idea de los verdes tesoros que alberga. Su geología caliza se manifiesta de forma incomparable en las escarpadas y verticales formaciones alpinas del Triglav y en las cuevas de Skocjan. En sus entrañas se encuentra uno de los fenómenos naturales más fascinantes del mundo: un fantástico universo subterráneo misterioso y mágico de belleza singular que ya asombrara a los romanos. No en vano, la leyenda nos habla de Triglav, un díos tricéfalo que reinaba en tres dimensiones: la celeste, la terrenal y la subterránea.

En esta preciosa joya verde llamada Eslovenia encontraremos rincones naturales de extrema belleza: valles alpinos, poljés y uvalas ocupados por frondosos bosques de pinos, abetos o alerces, verdes praderas, cascadas, arroyos y lagos de un casi irreal color turquesa. Sería largo enumerar y describir la riqueza y los atractivos de este pequeño país que como las grandes joyas se guardan en estuches pequeños. Comentar que los eslovenos son grandes amantes del Deporte. Hemos encontrado muchísima gente practicando habitualmente ciclismo, kayak, trecking, barranquismo, y un largo etc.. De hecho este punto nos sorprendió agradablemente y ha sido una constante en nuestra ruta, ya que en honor a la verdad creo que esta ha sido la ruta mas activa que hemos realizado de todos nuestros viajes. Así mismo hemos de reconocer que el ambiente tan especial y sano que encontramos en Eslovenia, tumbó literalmente la idea preconcebida que llevábamos sobre este País. Tras ser una de las seis repúblicas constituyentes de Yugoslavia, la actual Eslovenia obtuvo su independencia en 1991 con la desintegración de aquélla. Limita con Italia, Austria, Hungría y Croacia.

En Eslovenia convergen cuatro de las grandes regiones geográficas de Europa: los Alpes, los Alpes Dináricos, la Llanura Panónica y el Mediterráneo. El país es montañoso, lo cual explica la afición de los eslovenos por el esquí y el excursionismo. La bandera nacional retrata los tres picos del monte Triglav, que con sus 2.864 metros es el más alto de Eslovenia.

Comenzamos a diseñar nuestra Ruta delante del mapa y decidimos que nuestra siguiente parada seria Austria, un país que ya habíamos visitado hacia un par de años y del que guardábamos muy buen recuerdo. Pero esta vez nuestra intención era centrarnos en Carintia (en alemán Kärnten, en esloveno Koroška), un estado federado del sur de Austria del cual habíamos oído hablar maravillas. Sin duda la embajada de Austria es una de las más esplendidas a la hora de ofrecer información de su país, y así nos lo volvió a demostrar enviándonos muchísima información tanto del país como de la zona solicitada.

Carintia, la región más sureña de Austria, era en la antigüedad parte de la provincia romana de Noricum y aún hoy en día tiene una buena relación con los italianos, pues al sur no solo linda con Eslovenia sino que también tiene frontera con Italia. En realidad esta parte de Austria es la que mas se distingue por su ambiente mediterráneo y realmente se nota. Carintia es el Estado federado más meridional de Austria. Con la región montañosa de Alta Carintia al oeste y la región de la cuenca de Baja Carintia al este, presenta una unidad paisajística rodeada de alta montaña. La denominada “Riviera Austríaca”, a orillas del lago de Wörth (Wörther See), en las inmediaciones de Klagenfurt , Capital Provincial. En el sur de Carintia vive desde hace siglos una minoría eslovena, mientras que en la parte inferior del valle denominado Gaital, y en los valles Rosental y Jauntal conviven carintios de habla eslovena y alemana.

Después de hablar con varios amigos sobre la zona a la que nos queríamos dirigir decidimos también añadir en la medida que nos fuese posible Croacia en nuestra ruta. El limitado tiempo del que disponíamos para el viaje nos obligo a delimitar nuestra visita únicamente a la península de Istria y el Golfo de Gavner, pero los detalles del desarrollo de nuestro viaje ya los iremos contando mas poco a poco.

La península de Istria es actualmente una provincia integrada a la República de Croacia, pero en su milenaria tierra han pasado muchas culturas y dominaciones: los istrios cientos de años antes de Cristo, luego los romanos y más tarde los bizantinos. Con el correr de los siglos alemanes, eslavos, y venecianos hasta 1797, luego Austria y el Imperio Austro Húngaro hasta la 1ª guerra mundial. Desde 1918 y hasta 1947 volvió a formar parte de Italia. En ese año casi todo su territorio fue anexado a la República Socialista Federativa de Yugoslavia, hasta que en 1991 a causa de la guerra en los Balcanes, con el desmembramiento de Yugoslavia, pertenecería a la República de Croacia. Su población es multiétnica y bilingüe ya que hablan el croata, pero un considerable porcentaje de los istrianos se expresan en italiano.

Con estas pinceladas, os situamos en lo que será nuestra Ruta y el comienzo de nuestra aventura.

Día 1: Salida de Barcelona

Cerca de 1.200 Kilómetros separaban Barcelona del que podríamos considerar nuestro inicio de la ruta, la ciudad de Venecia, en Italia. Eso significaba dos días de ida, y dos de vuelta, un valiosísimo tiempo que no queríamos desperdiciar. Fue por ello que tras charlar con compañeros autocaravanistas sobre el tema, empezamos a valorar la opción de hacer parte del trayecto en Ferry.

Nuestro gran problema (entre comillas) para viajar en Ferry, Gish (nuestra gatita), podía solucionarse con una modalidad de viaje llamada “Camping on board”, en la que en lugar de camarote utilizas la propia autocaravana como camarote, pudiendo acceder a los espacios comunes del barco y a ella en cualquier momento del viaje. Varios meses de llamadas, e-mails y mucha paciencia dieron su fruto y finalmente la compañía Grandi Navi Velocci (del grupo Grimaldi) nos ofertó el viaje Barcelona-Genova. Tras pensarlo unos días decidimos probar este año tan solo con el viaje de ida. El importe ofertado hacia mas económico el viaje por carretera pero el ahorro de tiempo y cansancio, y por que no decirlo, la aventurilla que significaba ir en Ferry, nos decantaron por dicha opción.

Realmente hemos de confesar, que fue lo mejor que pudimos hacer, ya que una vez en el Ferry comprobamos en que situación viajaban los animales de los pasajeros que van en camarote, y realmente creo que para nuestra gatita, Gish, hubiera sido una tortura.

La duración del viaje en Ferry es de aproximadamente 18 horas, pero probablemente lo mejor del viaje es que al salir de Barcelona a las 21:15 horas, aprovechas toda la noche para descansar y llegar fresco a Genova a las tres de la tarde del día siguiente.

Así fue como el jueves 7 de agosto de 2008, nos presentamos con las dos horas de antelación que nos recomendaron en el Muelle Bertran del Puerto de Barcelona. Una vez allí, hubo que canjear la Reserva hecha en Internet por los Billetes reales, y acceder con el vehiculo al puerto después, donde varios operarios nos fueron indicando hasta llegar al buque Tenacia. Apenas sin detenernos subimos a él y los operarios nos indicaron donde debíamos estacionar la autocaravana. La amarraron bien y nos ofrecieron conexión eléctrica a 220 V para la misma. Al parecer éramos la única autocaravana que viajaba, algo que he de confesar que nos entristeció un poco, pero que a la vez propició que nos colocarán en un magnifico lugar junto a unos amplios ventanales con vistas al mar que la bodega tenia. Una vez “dopados” para el mareo salimos a dar una vuelta por el Ferry y a despedirnos de Barcelona desde la cubierta.

El viaje transcurrió sin contratiempos. Nuestros temores a los mareos por el vaivén del ferry se disiparon cuando ni aun con la mala mar que a media noche nos despertó no nos incomodó en manera alguna, eso si, con la ayuda de las pastillas anti-mareo.

Día 2: Genova – Venecia

Nos despertamos tranquilamente en nuestro segundo día de viaje. No había prisa alguna como suele suceder en los días de ruta. No había que recoger ni que iniciar la marcha cuanto antes. Quedaban varias horas hasta llegar a Genova así que podíamos desayunar con todo el tiempo del mundo. Tan solo el aviso de un simulacro de emergencia programado a las 10 de la mañana, cuya participación era obligatoria para todos los pasajeros, nos estresó un poco, ya que nos obligo a personarnos en el salón principal donde tras una explicación de la ubicación de los botes de salvamento y el funcionamiento de los chalecos salvavidas, parecida a las que dan en los aviones, pudimos regresar a nuestros “camarotes”, en nuestro caso a la autocaravana.

Finalmente divisamos Genova en el horizonte, y una vez el Ferry llegó a puerto y desembarcamos la autocaravana iniciamos raudos nuestro camino hacia Venecia. Hicimos todo el trayecto por autopista, guiándonos en todo momento por las indicaciones del GPS, y en unas 4-5 horas llegamos a ella.

Era ya de noche cuando salíamos de la autopista, y la verdad es que no teníamos ningún lugar planeado en Venecia. Habíamos oído hablar de muchos lugares, buenos y malos, pero lo único que teníamos claro es que no queríamos regresar al camping Alba d’Oro donde estuvimos hace 4 años. Vimos la indicación de Fusina y recordamos que allí recomendaban un buen camping. A los pocos minutos llegamos a la puerta del mismo, y junto a él vimos un parking estupendamente ubicado. Preguntamos al vigilante si podíamos pasar allí la noche y nos comentó que el dueño no quería dejar pernoctar autos, que por él no había problema pero su turno acababa a las 5 de la mañana y a partir de esa hora no nos podía asegurar que nos dejaran quedar. Una lastima porque por solo 6 euros te podías quedar todo el día y estás junto al Vaporetto. Eso si, si alguien quiere visitar Venecia sin pasar allí la noche es una muy buena opción. Decidimos no complicarnos la vida y entrar al camping Fusina. El camping estaba bastante lleno pero aun así encontramos una agradable plaza con vistas al mar Adriático y la ciudad de Venecia al fondo. Ya por la noche, una fuerte tormenta refrescó un poco el ambiente dándonos la bienvenida a Italia.

Día 3: Venecia – Trieste.

Venecia es una ciudad a la que siempre gusta volver, así que cuando planeando la ruta y vimos que teníamos que pasar cerca de ella decidimos que era un buen lugar donde empezar nuestras vacaciones. Como suele ocurrir en algunos campings en Italia la hora de salida del camping Fusina son las 2 de la tarde por lo que decidimos madrugar un poco para dar un agradable paseo por la ciudad y regresar al camping antes de esa hora para continuar con nuestro viaje.

La comunicación con Venecia desde el camping Fusina se realiza mediante un Vaporetto que pasa cada 30 minutos y cuya parada esta a escasos metros del camping (10 euros ida y vuelta por persona). Así fue que en poco menos de media hora llegamos al casco antiguo de Venecia “a lo grande”, en Vaporetto, para mi gusto mucho mas “exótico” que la llegada en autobús. Era pronto, pero aun así Venecia estaba plagada de turistas (como siempre). Durante toda la mañana disfrutamos de sus calles, de sus comercios, de sus paraditas de fruta fresca, de San Marcos y la Basílica, del puente de los suspiros y del Gran Canal. Volvimos a recorrer todos aquellos lugares que hace cuatro años ya descubrimos y es que cuando un lugar es bello no importa cuantas veces lo visites para que éste te siga enamorando.

Llegó el momento de regresar al camping y nos despedimos de Venecia con pena pero con muchas ansias de continuar con nuestro viaje. Antes de salir del camping aprovechamos para vaciar y repostar agua, lugar donde conocimos a los primeros de una larga lista de amistades realizadas este año durante el viaje, una pareja de jóvenes gallegos quienes intentaban aprovechar los últimos días de sus vacaciones. La verdad es que nos hubiese gustado poder disfrutar de más tiempo con ellos pero la hora límite del camping estaba cerca para ambos, así que con un “hasta luego” pasamos por caja, pagamos los 32 euros por una noche, y continuamos con nuestro camino.

Fue a continuación cuando sufrimos uno de los grandes contratiempos del viaje. Unos 130 Kilómetros separan Venecia de Trieste, ultima ciudad del territorio Italiano antes de entrar en Eslovenia. Nuestra intención era llegar a ella, visitarla, y continuar con nuestro camino hacia la península de Istria, en Croacia, llegando tan lejos como el día nos permitiera. Poco imaginábamos nosotros las retenciones que se forman a la salida del país, y que nos obligaron a dedicar más de cuatro horas para llegar a Trieste. Lo probamos todo, la autopista, la carretera principal, secundarias, pero todo estaba colapsado, por lo que finalmente nos resignamos a aguantar aquel colapso hasta llegar a nuestro siguiente destino: Trieste.

Pequeña e insólita, Trieste se conoce como La perla del Adriático. Con diferentes miradas a la vuelta de cada esquina, la capital de operetas y de la bella vita, sirve, entre las montañas Carso y el mar, de punto de encuentro para Austria y America. Se piensa que fue fundada por los romanos en el siglo II a.C. con el nombre de Tergeste. Se fundo en época de Julio Cesar en las pendientes de la colina de San Giusto. A lo largo de la época imperial fue uno de los puertos más importantes del alto Adriático, junto a la vía Popilia-Annia. Después de la caída del Imperio Romano de Occidente, la ciudad quedó bajo control Bizantino hasta el 788, año en que fue conquistada por los Francos. En el siglo XII se convirtió en ciudad libre, litigando constantemente con la vecina Venecia.

Al llegar a la ciudad desde la autopista hay dos caminos que conducen a ella. Uno obligatorio para camiones (supongo que mas directo), y otro por la costa. Nosotros elegimos este último con ansias de ver algo que no fuesen coches, coches y mas coches. Y así fue, el camino elegido nos condujo hasta Trieste por una bellísima carretera costera desde la que pudimos disfrutar de unas magnificas vistas de la puesta de sol en el Golfo de Trieste. Sin duda después de tantas horas de retenciones merecíamos una puesta de sol como esta, para recordarnos que aunque durante un viaje podamos tener contratiempos … siempre merece la pena arriesgarse!

Llegamos a la ciudad ya oscureciendo y con intenciones de encontrar un lugar donde pasar la noche. La ciudad estaba repleta de autocaravanas por doquier, y finalmente junto a un pequeño puerto deportivo había un grupito con intenciones de pasar allí la noche al que nos añadimos. No habíamos terminado de aparcar cuando un puñado de compañeros autocaravanistas Italianos, vinieron a saludar, y comenzamos una agradable charla que duro un buen rato. En pocos minutos lo que era un grupo de 6 autocaravanas paso a ser de 12, y al rato de 20. Evidentemente aquel era un lugar seguro por lo que una vez cenados decidimos ir a dar una vuelta por el centro de la ciudad.

Hemos de decir que Trieste es una ciudad bulliciosa y alegre que nos encanto. Estuvimos escuchando música en una de sus plazas, con una luz amarillenta preciosa, y nos deleitamos paseando por sus calles como el que comienza su aventura con tantas ganas de disfrutar de todo, que no quiere perderse ningún detalle. Eran cerca de las 12 y media de la noche cuando regresábamos felices a la auto.

Día 4: Trieste – Bled

Nos levantamos pronto en nuestro tercer día de viaje. Nuestra intención era adentrarnos en Croacia, mas concretamente en la península de Isitria, pero después de haber leído relatos de otros compañeros autocaravanistas quienes comentaban la gran afluencia de turistas y el correspondiente tráfico que había en la zona temíamos que lo sucedido el día anterior se repitiera. Abandonamos Trieste y nos dirigimos por un puerto de montaña situado al sur de Trieste. Italia, Eslovenia, y Croacia, un cruce entre tres países del cual nos costo un rato salir. A escasos Kilómetros de Trieste se encuentra la frontera con Eslovenia, país por el que hay que pasar para llegar a Croacia (cuyas siglas son HR!!!!).

Nada mas entrar en territorio esloveno tuvimos una de las buenas noticias del viaje: el gasoil en Eslovenia está a menos de 1,20 euros/litro (cuando en España por aquel entonces estaba a 1,35 euros/litro), así que aprovechamos para repostar. Por otra parte nos dimos cuenta que los mapas “Western Union European Map” del navegador GPS no sirven en Eslovenia, por lo que continuamos algo perdidos por estrechas carreteras secundarias. Finalmente llegamos a la carretera principal, y encontramos la autopista a Koper. Entramos en la autopista y comprobamos algo que hasta la fecha nadie nos había dicho: en Eslovenia es necesario comprar una viñeta para circular por autopista!!!! Con lo cual paramos en la primera gasolinera que encontramos a comprarla y allí nos dieron un buen susto: 35 euros!!!! Eso si, tiene validez para 6 meses. He de decir que por suerte, considerando todo lo que hemos circulado por las carreteras eslovenas yo creo que nos ha salido muy a cuenta, pero en aquel momento no lo teníamos tan claro.

Continuamos ya por autopista hasta Koper, donde finaliza la autopista y continuamos por la sinuosa carretera de montaña que conduce hasta la frontera entre Eslovenia y Croacia. Fue en esta carretera donde nuestros peores temores se hicieron realidad. No habíamos recorrido más que algunos Kilómetros cuando empezamos a sufrir nuevamente las retenciones. El volumen de coches, autocaravanas y caravanas era considerable por lo que nuestra pesadilla comenzaba a tomar forma. Deseosos de un lugar tranquilo en el que disfrutar de nuestras vacaciones decidimos que ahora mismo aquel no era el lugar que nos apeteciera visitar por lo que nos dimos media vuelta dejando Croacia para otra ocasión. Mas adelante el viaje nos conduciría finalmente hasta ella, pero en aquel momento nuestra decision fue firme.

Así fue como dejamos a un lado los mapas y demás información sobre Croacia y nos dispusimos a conocer Eslovenia. Chao Croacia!, Hola Eslovenia!

OESTE DE ESLOVENIA

Apenas sin haber planeado nada nos adentramos en la Zona del Karst, una preciosa meseta que se alza como primer piso sobre el Golfo de Trieste, que es a su vez el primer escalón hacia los Alpes Julianos.

Los alrededores del Karts son Karsticos. Una gran parte de Eslovenia esta hecha de piedra caliza, lo que quiere decir que una gran parte del territorio esta formada por una serie de cuevas de los mas variados tamaños y múltiples bellezas, unas 7000 en total. Debido a las numerosas cuevas y simas del Karts la palabra “Karts” se transformo en un termino internacional para designar las regiones calizas con muchas depresiones y relieve accidentado. A veces te daba la impresión de ir caminando por un accidentado terreno en Marte, sus rocas retorcidas y sus espectaculares simas son todo un espectáculo.

Nuestra primera parada nos llevo hasta Postjona. Que mejor manera de reconducir un viaje que visitando una de las mayores cuevas de Europa. Situada a pocos Kilómetros al norte de Koper. Estas cuevas llevan siendo visitadas por el hombre unos 800 años, y hasta el día de hoy la han visitado mas de 32 millones de espectadores, aunque la cueva es preciosa yo tengo que reconocer que mi amor incondicional no es para esta cueva si no para la Maravillosa Cueva de Skocjan, pero vayamos por partes…

Llegamos a ella por autopista apenas sin darnos cuenta. Las indicaciones, muy buenas en todo momento, nos condujeron hasta la entrada. Una vez allí nos dieron la opción de acceder al área de autocaravanas donde se puede repostar y pasar la noche, y al parking si lo único que quieres es aparcar para visitar las cuevas. Por 3,5 euros esta última opción fue la elegida. Procedimos a comprar las entradas (19 euretes) por persona, y nos dieron turno para el siguiente pase, que seria en media hora. Estuvimos disfrutando del entorno dando un mini-paseo que nos gusto mucho. También íbamos a comprar unos deliciosos helados que vendían en la puerta, pero decidimos esperar hasta la salida. Una vez en la cola, esperamos un momento y nos condujeron dentro del comienzo de la cueva para coger el trenecito, el aire era gélido y las lagrimillas se caían por nuestros ojos, pero las ganas de disfrutar de la cueva apretaban.

La cueva tiene 20 kilómetros de largo, de los cuales solo 5,2 km, están abiertos al público y de estos 3,5 km. se realizan en un divertido trenecito que te lleva hasta la zona que se puede visitar a pie. Hemos de decir también que la temperatura de la cueva es de 8º con lo cual ir bien abrigados por hace un frío impresionante, además de una humedad considerable. La cueva tiene una sala principal, denominada la Sala de los Conciertos, ya que la cueva tiene una acústica impresionante. Así mismo el Guía nos comentó (en un perfecto ingles) que últimamente también la utilizaban en Navidades para hacer los populares Belenes Vivos, que en este entorno de cuento de hadas y con una luz especial cobran un brillo magico. También nos comentó, que anteriormente se podía disfrutar del Famoso Pez Humano, en unas piscinas ubicadas en el interior de la Gruta, pero que habían decidido cambiar su ubicación al Museo de las Cuevas, para que estuvieran en un ambiente más protegido.

Después de mas o menos una horita, salimos congelados pero encantados de la experiencia que habíamos vivido. Compramos la fotografía que nos habían hecho en el interior de la Cueva y comenzamos a andar para entrar en calor. La diferencia de temperatura del interior al exterior de la cueva era impresionante y nada mas salir, comenzamos a quitarnos ropa, ya que hacia un calor considerable…. Aun así, el helado tuvo que esperar, ya que después de pasar tanto frío no nos apetecía en ese momento…! A veces las cosas hay que hacerlas en el momento que se piensan, por que si no, ya no se pueden disfrutar…

Volvimos a nuestra Auto y nos dirigimos hacia el Castillo de Predjama, está construido en la ladera de un desfiladero y lo mejor de todo es que está “incrustado” en la roca, ya que tiene un gran número de cuevas en su interior. La gran cueva que se ve, llamada Erazmova Jama, tiene 4 niveles, cuyo nivel más profundo está inundado por el río Lovka.

Bajamos para dar una vuelta y disfrutar del entorno, había unas pequeñas “Justas Medievales”, para niños con las cuales nos divertimos mucho e hicimos alguna fotillo… El castillo es impresionante, y aparece suspendido como si estuviera esperando que alguien ó algo lo baje de allí, por medio de algún increíble hechizo.

Después de un día muy intenso, pusimos rumbo hacia uno de los lugares más esperados de nuestra Ruta, Bled. Por el camino dejamos una de las joyas de Eslovenia, su capital Lubjana, y aun sabiendo las grandes maravillas que encerraba aquella ciudad nuestras ansias de naturaleza y tranquilidad nos hicieron continuar con nuestro camino. Llegamos al atardecer y lo que nos encontramos nos dejo alucinados. Habíamos visto mil fotos de Bled pero creo que realmente no estábamos preparados para lo que allí nos encontramos. Bled es realmente encantador. Tiene una belleza tan perfecta que es como si alguien con un sentido del humor un tanto peculiar, hubiera soñado con un sitio así de idílico, y se hubiera olvidado de haberle puesto tan siquiera un defecto…!

Nos acercamos al Camping y vimos un cartel de “no hay plazas”, el encanto del momento por un instante quedó en el aire. Nos dirigimos a recepción y preguntamos a la chica que estaba allí. Nos comentó amablemente que no tenían ninguna plaza libre, que volviéramos por la mañana a primera hora y que hasta entonces si queríamos podíamos pasar la noche en el parking que tenían al lado.

Nos dirigimos al Parking que nos dijo y la sorpresa fue mayúscula. El parking estaba enfrente del Lago con unas vistas que quitaban el hipo. Preguntamos al vigilante, un chico muy agradable que nos comentó que teníamos que pagar 10 euros por pasar la noche. Encantados de la vida, le pagamos el dinero, dejamos aparcada a Suny y nos escapamos a disfrutar de todo aquello… Nos fuimos a dar un paseo por el lago, hasta el pueblo. Había una pequeña tiradita pero con la pasión con la que disfrutamos del lugar ni nos dimos cuenta del cansancio ni de la distancia, ni tan siquiera de los mosquitos que a aquellas horas abundaban. Después de estar un buen rato embobados, decidimos que a la mañana siguiente sacaríamos el kayak y disfrutaríamos de esa maravilla. Cansados de todo el día, nos pegamos un duchazo, cenamos algo, conversamos largo rato y por fin caímos en la cama fulminados.

Día 5: Bled – Bohinj

Nuestro quinto día comenzó con muchos nervios. Nos levantamos prontito para poder disfrutar de nuestra primera salida en kayak en Eslovenia. Antes que nada preguntamos al chico del parking si podíamos dejar a Suny allí aparcada a lo que contestó que no había problema alguno. Nos comento que podíamos quedarnos todo el día si queríamos, eso si pagando como no otros 10 euretes… Nunca hemos pagado dinero tan gustosamente.

Una vez todo preparado, cruzamos la pequeña carretera que separaba nuestro parking del lago y pusimos nuestro kayak en el agua. Ya había gente disfrutando del Lago, gente nadando (hemos de decir que los eslovenos son unos fantásticos nadadores), y otra mucha gente solamente tomando el sol y en un silencio casi respetuoso. Comenzamos a remar despacito, disfrutando de cada momento, de cada rallo de sol, de cada pequeña brisa que nos acariciaba la cara. Remamos casi sin ningún rumbo, saludando a la gente que se nos cruzaba, no puedo decir cuanto tiempo estuvimos solo “disfrutando”… Hasta que decidimos acercarnos a la Iglesia en el Centro del Lago, y así cumplir con la tradición.

Como bien dice la leyenda, el que llegue por sus propios medios a la pequeña iglesia y toque la campana se le concederá el deseo que pida. Nosotros nos dispusimos a coronar con éxito el requerimiento y comenzamos a remar con todas nuestras fuerzas. Llegamos a la orilla del islote en el que se encuentra la iglesia y aquí comenzó nuestra pequeña aventura. En el lago hay un montón de barquitas que llevan a los turistas hasta allí, y otras que simplemente se alquilan y puedes ir por tu cuenta, y para ambas hay un pequeño embarcadero. Pero nadie nos había dicho donde podíamos dejar aparcado nuestro Kayak…

Ni cortos ni perezosos llegamos a la zona del embarcadero, nos bajamos del kayak e intentamos discretamente mover las embarcaciones allí aparcadas para poder amarrar la nuestra. Una vez conseguido, se nos presento nuestro siguiente problema, salir del agua… Nosotros íbamos con el neopreno y los chalecos salvavidas… con lo cual, como podéis comprobar no es que fuéramos demasiado discretos :-) . Una vez ya en la superficie y con la gente mirándonos con cara de alucinados, nos dispusimos a subir las preciosas escaleras que llevaban hasta la iglesia. Era súper divertida la situación la gente nos miraba como si hubiéramos caído de Marte y tuviéramos la piel verde… nos reímos un montón… Llegamos hasta la misma puerta, cuando vemos un cartel que pone, 3 EUROS PARA PODER SUBIR A LA IGLESIA (eso si en su idioma), vamos a ver Señores eslovenos, si tenemos que ir por nuestros propios medios, donde pretenden ustedes que llevemos los 3 euros?… Les recuerdo que venimos en Kayak. Después de reírnos de lo lindo y de decir en voz alta, que nuestra llegada se tenia que dar por buena, y de pensar el susodicho deseo, volvimos a bajar las escaleras, nos volvimos a meter en el agua, nos montamos en nuestro kayak y seguimos disfrutando del entorno, hasta que casi ya a la hora de comer, con un agujero en el estomago por el hambre, volvimos a la auto, nos duchamos, y comimos una suculenta comida.

Una vez recogido el kayak y todos los bártulos, continuamos con nuestro ruta en dirección al lago de Bohinj (Bihinj jerezo), que se encuentra a 30 km de Bled. El recorrido se hace a través de una sinuosa pero bien asfaltada carretera que separaba Bled de la orilla del lago Bohinj, Hay que comentar eso si que la amabilidad de los eslovenos durante el día a día, no se traslada a su conducción, durante la cual demuestran su cercanía con Italia mostrándose fríos y poco amables con los demás conductores, eso si… no llegando a la prepotencia y peligrosidad de algunos rincones de italia.

Poco antes de llegar a Bohinj encontramos un amplio parking de césped verde y gratuito, muy bien señalizado, en el que pudimos aparcar fácilmente, bajamos admirando el bello paisaje, cuando de pronto nos encontramos con unas gallinas correteando por allí, que nos dejo flipados, fue muy divertido. Creyéndonos cerca del lago dejamos allí a suny y nos dispusimos a recorrer el tramo que nos quedaba a pié. Quizás lo peor no fue la distancia sino la inexistencia de arcen por el que hacer el camino, viéndonos obligados a andar por la misma calzada en la que lo hacían los vehículos a no poca velocidad.

Finalmente llegamos al Bohinj, situado en el centro del Parque Nacional Triglav, otra de las maravillas de Eslovenia, Bohinj es el punto de partida para numerosos ascensos a las montañas, el lago de Bohinj y el río Bohinjska Bistrica son un paraíso para los amantes de las actividades acuáticas (kayak, piragüismo, rafting, descenso de ríos, nado) y para los pescadores. Cerca de Bohinj hay centros de esquí, pistas para los esquiadores de fondo y posibilidades para los ciclistas de montaña, los parapentistas, los escaladores deportivos.

Bohinj y sus alrededores poseen un patrimonio etnológico con un gran número de monumentos culturales y religiosos. Descubrimos que todavía es posible ser testigo de una forma de vida rural que ha desaparecido en la mayoría de los lugares de Europa, de pronto te ves inmerso en una vida tranquila y sin prisas, con sus afanosos habitantes haciendo las tareas habituales del campo. Si la visitáis en otoño, veréis que el campo ofrece una abundante cosecha de setas y manzanas, nueces y tubérculos. Los graneros se adornan de maíz y los kozolec, rejillas de madera empleadas para secar el heno y otros cultivos, forman parte del paisaje. También podréis ver Toplarji, rejillas dobles exclusivas de la zona, y unas coloridas furgonetas que reparten todos estos tesoros.

Dimos un agradable paseo, y aunque hubo tentaciones de volver a sacar el kayak para dar otro paseo el esfuerzo realizado durante la mañana se dejaba notar muy especialmente en nuestros brazos. Fue por ello que continuamos con nuestro camino en dirección a la cascada de Savika (no confundir con la población con el mismo nombre, situada pocos Kilómetros antes de llegar al lago Bohinj). Ya con la auto, rodeamos el lago y tomamos en desvío que conducía hacia la catarata. El asfalto no disminuyo en su calidad, no así el ancho de la calzada que nos obligó a hacer complicadas maniobras en las ocasiones en las que nos cruzamos con algún turismo. La aparición de coches aparcados a ambos lados de la carretera presagiaba que estábamos cerca del lugar, y efectivamente a escasos metros encontramos un amplio parking (de pago). Tras abonar los 3 euros al chico de la entrada, aparcar a suny y equiparnos con el calzado adecuado iniciamos la marcha a pié hacia la “Savika falls”.

A los pocos metros una pequeña cabaña marcaba el ascenso a la cascada. Siete euros por persona tenían la culpa. Desde luego hay países en los cuales hacen negocio con todo, pero la verdad es que la cascada, y sobre todo las vistas del parque nacional durante todo el recorrido de subida merecieron el esfuerzo y el dinero pagado. La ascensión fue de aproximadamente una hora. Un trayecto todo de subida, con buen piso, apto para todos los públicos pero que los menos deportistas conviene que se tomen con calma. Finalmente llegamos a la cascada.

La cascada Savica, situada a una altura de 894 metros, es un lugar casi mágico en el que el agua cae desde una altura de 78 metros sobre un pozo de límpidas aguas de color turquesa, es un lugar altamente recomendable que esta al alcance de casi todo el mundo. Un estrecho camino pegado a las rocas que permitía acercarse a no mas de 100 metros de la cascada. Disfrutamos también del mirador que allí se encuentra desde el que se puede disfrutar de unas fantásticas vistas del Parque Nacional del Triglav. Era ya tarde por lo que no tuvimos problema en dedicar un rato para conseguir la foto perfecta de la cascada sin demasiada gente a nuestro alrededor.

Comenzaba a ser tarde, y la auto precisaba de un lugar donde vaciar y rellenar agua, por lo que consideramos conveniente buscar algún camping o camp donde pasar la noche y poder poner a Suny a punto. Tras descender el camino que conduce al parking de Savika, encontramos junto a la orilla norte del lago de Bohinj el camp Ukanc, que realmente nos pareció más un campo de refugiados que un camping. Tiendas, campers, autocaravanas, y caravanas, todas situadas a tutti play, en cualquier trozo de “suelo” en el  que  fuese posible instalarlas. Aun así preguntamos en recepción, y aunque su respuesta fue que “si encontrábamos un lugar que nos gustara nos podíamos quedar”, el hecho de que no tuvieran instalaciones para el servicio de repostaje de las autos nos convenció a seguir buscando.

Fue a medio camino de la carretera que regresa a Bled donde encontramos el camp Danika, un agradable y también abarrotado kamp en el que con suerte encontramos plaza sin demasiado problema. Aprovechamos las buenas instalaciones de vaciado y llenado de autos de que disponían y pasamos el resto de la tarde descansando y aprovechando para seguir planeando la ruta.

Durante nuestra estancia en el Kamp coincidimos con una encantadora pareja Germanico-Dominicana de origen español, Miguel y Ana, con quien compartimos un buen rato de charlas y consejos sobre viajes. Eran gente de mundo, y así lo habían sabido transmitir a sus preciosas hijas, Claudia y Paula, quienes eran un ejemplo de sociabilidad, alegría, y entusiasmo. Realmente disfrutamos de su compañía nos dimos direcciones y prometimos mantener el contacto, aunque solo el tiempo dirá si realmente se cumplirá o no. Pero fue toda una experiencia positiva conocerlos.

Día 6: Bohinj – Skojan

A la mañana siguiente mientras recogíamos vinieron a despedirse, y enlazados en una agradable charla acabamos saliendo tardísimo del camp por disfrutar de su compañía. Finalmente, marchamos no sin lastima al ver la carita de pena de las niñas por la despedida. Muchas veces se hace duro ir dejando por el camino a gente tan especial, pero nuestra ruta continuaba por caminos distintos a los de Miguel y su familia.

Nuestra improvisada incursión en el territorio Esloveno tras huir de Croacia, hizo que durante el camino nos olvidáramos de otro de los platos fuertes de nuestro viaje, las cuevas de Skojan. Situadas a pocos Kilómetros de Postojna pasamos junto a ellas apenas dos días atrás, pero teniendo en cuenta que no sabíamos cuando íbamos a regresar a Eslovenia y que las distancias en el oeste del país no son excesivas, decidimos regresar al sur desde donde ascenderíamos nuevamente al Triglav por su cara oeste.

Antes de partir teníamos eso si una visita programada que queríamos realizar, la de las Gargantas de Vintgar. Se trata de una ruta que recorre la Garganta de Vintgar, y transcurre concretamente por el cauce del río Radovna. Tiene una duración aproximada de 3 horas y comienza en Vintgar, junto a una caseta donde se tiene que pagar para poder acceder (son unos cuatro euros, pero merece la pena). Al principio hay que caminar por un camino de arena y se puede disfrutar de un paisaje impresionante, repleto de árboles enormes y una vegetación salvaje, y enseguida el camino se convierte en un sendero muy estrecho que va por encima del río y atraviesa cascadas de agua espectaculares. El único sonido que se escucha es el del agua chocando contra las rocas y la calma se apodera del lugar.

Este paso por las paredes de la garganta a través de las pasarelas de madera es precioso, no hay palabras que puedan describirlo sin quedarse cortas, en serio. Eso sí, os recomiendo llevar una chaqueta o algo de abrigo aunque vayáis en verano porque hay partes donde nunca da el sol y son bastante fresquitas. Aunque realmente nosotros íbamos sudando como pollos.

Tras caminar aproximadamente durante media hora llegaremos al final de la garganta, donde ésta se ensancha y se hace más bonita todavía. En esta zona hay un puesto de refrescos y helados que viene bastante bien, además de tener una terracita donde los lugareños aprovechaban para tomarse el bocata. Al realizar estas rutas uno se da cuenta de la importancia que tiene para los eslovenos cuidar el medio ambiente, ya que todo se encuentra en un estado perfecto y limpio. Hasta los baños están inmaculados.

Una vez realizada la visita a la garganta, comimos, e iniciamos nuestro camino hacia el sur del País. Por suerte nuestra decisión de comprar la viñeta hacia que pudiéramos circular tranquilamente por las amplias autopistas eslovenas sin pagar un duro más, y solo algunas obras de mejora demoraron un poco nuestro camino.

Pocos Kilómetros antes de llegar a Postojna nos salimos de la autopista en dirección a Cernika, nuestra siguiente parada del día. Sin duda una razón poderosa nos llevo hasta allí, la existencia del mayor rió de Eslovenia que aparece y desaparece a su antojo, creando un alucinante mundo subterráneo de cavernas y grutas que ya asombraron a los romanos y que hoy nos dejaron boquiabiertos a nosotros.

Lógicamente al ser un rió caprichoso no sabes que te encontraras al visitarlo ya que nunca se sabe cuando desaparece y te deja ver sus tesoros, pero nosotros no tuvimos tanta suerte y lo vimos en todo su esplendor, o sea lleno de vida y agua, con nenúfares difuminados por todos los pequeños estanques que formaba el rió. Aún así fue todo un espectáculo ya que lo visitamos cuando empezaba a atardecer y la luz se reflejaba en sus aguas de una manera preciosa, como dotándole de una vida y un movimiento que lo hacia mágico.

Después de deambular un buen rato por sus orillas, y antes de que varios mosquitos asesinos intentaran clavarnos sus viles colmillos, decidimos regresar sin prisa pero sin pausa a la auto. Estábamos cansados de la paliza que nos habíamos pegado en la Garganta de Vintgar y necesitábamos buscar un lugar para pernoctar y descansar. Decidimos quedarnos lo mas cerca de las Cuevas de Skocjan para visitarlas al día siguiente a primera hora.

Nos acercamos al Parking de las cuevas para ver si podíamos pasar allí la noche y nos encontramos con la prohibición expresa de pernoctar allí, aunque ya veíamos varias autos Italianas que por su aspecto tenían toda la pinta de quedarse allí. Nosotros, más obedientes, decidimos acercarnos a un camp próximo que habíamos visto a escasos metros antes de llegar a las cuevas.

Deshicimos los pocos kilómetros que habíamos adelantado para llegar al Parking de las cuevas y llegamos hasta el camp Dujceva Domacija, una antigua casa donde a su vez ofrecen alojamiento hacia de recepción. Allí, hicimos el registro y ante la sonrisa cómplice que mostró la señora a nuestra pregunta de si había sitio para pasar la noche nos dirigimos a conocer el lugar de pernocta. Al llegar nos encontramos con una enorme explanada de césped verde que nos cautivó. Realmente entendimos el porque de la sonrisa, era imposible que aquello se llenara. Allí conocimos a otros de los amigos que hemos hecho en nuestro viaje, un matrimonio muy agradable de Manlleu.

Una vez instalados en el lugar elegido de esta gran explanada tuvimos una agradable charla con ellos hasta que ya sin luz no lográbamos vernos ni las caras. El lugar era tan salvaje que no había ni una pequeña farola, y solo veíamos las pequeñas luces de los farolillos de la gente que estaba instalada delante de nosotros en sus tiendas de campaña. Era como si cientos de luciérnagas hubieran encendido sus diminutas lucecitas al mismo tiempo, el espectáculo era precioso, allí nos quedamos charlando un buen rato, hasta que decidimos poner punto y final a tan agradable compañía, para ducharnos y cenar algo, ya que la mañana siguiente se presentaba como uno de los platos fuertes de la Ruta, las Cuevas de Skocjan.

Día 7: Skojan – Bovec

A la mañana siguiente nos levantamos temprano y pusimos rumbo hacia las cuevas de Skojan. Nuestros compañeros, algo más madrugadores que nosotros ya se habían ido hacia las cuevas y nada mas llegar y aparcar a Suny en el parking nos volvimos a reencontrar para continuar ya juntos toda la visita a las Cuevas. Parece mentira que en casi ninguna de las guías que consultamos de Eslovenia apareciera este tesoro, simplemente haciendo mención de ellas como una reseña a pie de pagina. Toda la gloria se la lleva las cuevas de Potjona, en fin, increíble pero cierto.

Después de comprar las entradas, a la hora en punto nos dirigieron a todo el grupo unos cientos de metros hasta la entrada a la cueva. Para hacer más espectacular el recorrido, la entrada se realiza por una entrada artificial creada por la mano del hombre, mucho menos llamativa, y la salida se realiza por la salida natural de la cueva. La multitud de  visitantes se dividen en dos grupos, pudiendo elegir entre el grupo en idioma ingles, y el bilingüe italiano-esloveno. Nosotros optamos por este segundo por ser mucho menos numeroso, y por que no decirlo… así practicamos un poquito de italiano también!

Al visitar primero las cuevas de Potjona disfrutamos de todo su esplendor barroco, pero las construcciones en la cueva de Skocjan tienen un ambiente gótico y mágico impresionante. Lo que más te sorprende cuando entras en su grandiosidad. Es enorme y sus altísimas cúpulas le dan un aire aun más imponente. Las luces son prácticamente testimoniales, unos pequeños puntos de luz amarillenta que le dan aun más aire de lugar encantado. Si habéis visto el señor de los anillos y recordáis la escena de la lucha de Gandalf en la cueva, os puede recordar muchísimo a esta maravilla.

El recorrido se hace todo a pie, a través de una serie de escaleras ya que es una cueva bastante grande. Primero nos acercamos a la Sala del Silencio, en la cual puedes apreciar miles de mágicos detalles que te hacen transportarte a un pasado muy lejano. Miles de preciosos detalles dotan a esta sala de un encanto como no habíamos visto en ninguna de las cuevas que habíamos visitado con anterioridad, y hemos de decir que somos unos enamorados de este tipo de turismo y que hemos visto ya bastantes cuevas.

Pero el secreto mejor guardado estaba a punto de mostrarse ante nuestros ojos, unos ojos que miraban desde el estupor, la sorpresa y sobre todo la admiración. Nos adentramos en la Sala de los Susurros, y fue aquí cuando descubrimos al morador de la cueva. Se trata de un río subterráneo, enorme, que crea cascadas impresionantes dentro de una cueva de dimensiones descomunales. Envuelta de una densa neblina por el romper del agua, la cueva de los susurros es uno de los sitios más increíbles que nuestros ojos han visto hasta ahora. A nuestros pies el imponente acantilado al fondo del cual se haya el río luchando por saltar todos los pequeños obstáculos que encontraba a su paso.

La tenue iluminación hace de este un lugar muy especial, mas aun cuando el estrecho sendero nos condujo hasta un puente colgante que debíamos pasar y que se encuentra suspendido en el aire a una altura de 90 metros. Con sumo cuidado por lo resbaladizo del pavimento, recorrimos toda la cueva hasta el otro extremo, boquiabiertos ante aquel fantástico panorama, hasta llegar a la parte más alta de la cueva donde iniciamos el recorrido de salida. Comenzamos a sentir un aire más calido que acariciaba nuestras caras y una luz tenue comenzaba a filtrarse. Abandonamos las entrañas de la cueva y descubrimos que aquella es una cueva muy concurrida. Las condiciones de la misma hacen que en ella habiten un gran número de murciélagos fácilmente visibles a nuestro paso. Antes de llegar al final del recorrido y después de dejar nuestro corazón en esta maravilla de la naturaleza, pudimos contemplar una singular construcción rocosa en forma de fuente que el paso del agua con los años había producido, con sus pequeñas balconadas para recoger el agua. La guía nos comento que en época de lluvia la fuente se llenaba de un sin fin de pequeñas cascadas que iban llenando los balcones superiores primero, y así sucesivamente hasta formar una impresionante fuente difícil de olvidar.

Después de este ultimo espectáculo salimos con los ojos como platos y totalmente rendidos a los pies de esta espectacular cueva. Pero no podía ser de otra manera, la salida de la cueva resulto igual de imponente que el resto de la visita, de pronto se abrió ante nosotros una inmensa caverna que nos devolvió a la realidad. Al salir de la cueva existen dos formas distintas para volver al parking donde habíamos dejado la autocaravana; una es mediante un ascensor que asciende nuevamente hasta él, y la otra realizando una pequeña excursión por el Skocjan National Park, de aproximadamente una hora.

Nosotros elegimos esta última opción y los amigos de Manlleu decidieron tomar el ascensor. Con un “hasta luego” nos despedimos de ellos y comenzamos nuestra ascensión por el Parque Nacional. Ésta resulto ser algo durilla ya que nuestras fuerzas empezaban a reflejar el “tute” que nos estábamos pegando en pocos días, pero realmente fue una excursión preciosa que mereció la pena. Disfrutamos como niños de sus vistas en todo momento y una vez que llegamos al parking, nos dispusimos a continuar con nuestra ruta.

Nuestra intención era regresar nuevamente al norte del país, desde donde “saltaríamos” al territorio Austriaco, pero esta vez queríamos recorrer la cara oeste del Parque Nacional del Triglav, donde se encuentran poblaciones como Tolmin, Bovec, de las que tanto habíamos oído hablar. Iniciamos nuestro camino por autopista hasta Nova Gorika ciudad que linda con el territorio Italiano. Desde allí tomamos dirección Tolmin por la carretera que asciende a orillas del rió Soca, ofreciéndonos unos magníficos paisajes que aprovechamos para detenernos a comer. Entre la visita a las cuevas y la ruta de trecking habían pasado casi cuatro horas y estábamos muertos de hambre.

Continuamos nuestra ascensión hacia el Noroeste de Eslovenia, hasta llegar a la la población de Tolmin, situada en la confluencia de los rios Soca, con sus preciosas aguas verde turquesa y el rió Tolminka. Con su posición estratégica Tolmin es un punto de partida ideal para realizar distintas excursiones. Los pintorescos y agrestes desfiladeros creados por el río Tolminka es un monumento natural con el punto más bajo (180 m sobre el nivel del mar) situado en el Parque Nacional Triglav. Tienen una longitud de 200 m y un ancho de 5 a 10 m.

Desde el aparcamiento de los desfiladeros de Tolmin bajamos a la confluencia del frío río Tolminka y el cristalino Zadlaščica y luego subimos hasta Hudičev most (el puente del diablo) que está construido a 60 m sobre el Tolminka. Continuamos hasta la gruta Zadlaška jama (las grutas de Dante). En la parte más estrecha del desfiladero del río Zadlaščica se encuentra entre las dos paredes, la roca triangular que por su forma se denomina Medvedova glava (cabeza de oso). Una vez terminada la visita a Tolmin pusimos rumbo hacia Bovec, con sus esplendidas vistas.

A medio camino, aprovechamos para hacer una pequeña parada a los pies de la Boka waterfall (cascada del rio Boka), la más poderosa y más alta caída de agua en Eslovenia. La altura de la cascada, dividida en dos etapas, es de 106 m + 38 m, con 18-20 m de ancho y un flujo de agua  de hasta 100 metros cúbicos por segundo dependiendo de la temporada.

La cascada es fácilmente visible desde la carretera que conduce a Bovec, pero el acceso hasta ella es algo mas complicado. Un estrecho y abrupto sendero conduce hasta el pie de la misma. Ansiosos por descubrir nuevos lugares iniciamos el camino. Las indicaciones eran claras, aunque la distancia parecía ser mas de la que nosotros imaginábamos al salir. El camino empezó a complicarse con una pronunciada pendiente con mucha piedras sueltas que hacia dificil la ascensión. En aquel momento nos detuvimos y miramos el reloj. Era tarde, y tampoco ibamos preparados para iniciar en aquel momento una ruta que parecia ser de mayor embergadura. Fué por ello que decidimos dar media vuelta, no sin antes dirigirnos a un pequeño altiplano desde el que teniamos unas buenas vistas de la cascada. Una vez obtenidas algunas buenas fotografias del lugar, y no sin cierta sensacion agridulce de no haber conseguido llegar hasta el pie de la cascada regresamos a la autocaravana para retomar nuestro camino.

Finalmente llegamos a Bovec. La región de Bovec se extiende desde Triglav hasta la ribera del río Soca, el río más bonito del país; desde Vrsic, el puerto de montaña más alto hasta Mangrt la montaña que posee la carretera más alta de montaña de Eslovenia.

Nada mas entrar a la población encontramos fácilmente la Área de Autocaravanas de la que nos habían hablado, con unas magnificas instalaciones para el vaciado y repostaje de las autocaravanas y en un entorno de ensueño. El área tiene un coste variable en función de si se van a pasar en ella 12, 24, 36, o 48 horas. En teoría no se permiten estancias de más tiempo ya que para ello aconsejan el uso de los camping que hay en la zona, algo con lo que estamos totalmente de acuerdo. Como no, aprovechamos el lugar para vaciar y llenar agua, y después nos dirigimos a dar un paseo por la población.

Bovec es claramente una población muy vinculada a las estaciones de esquí que la rodean, así como a los deportes de montaña como el treking o el kayak que se practican en verano por la zona. Es por ello que como buena población de montaña respira una increíble tranquilidad al atardecer, por lo que viendo la poca “ambientación” del lugar a esas horas no alargamos demasiado el paseo y regresamos a la autocaravana a descansar.

Día 8: Bovec – Ferlach (Austria)

A la mañana siguiente arrancamos la autocaravana y nos dirigimos al centro de Bovec para hacer unas pequeñas compras antes de continuar con nuestro camino. Cual fue nuestra sorpresa al ver lo distinta que era aquella población durante la mañana de cómo la habíamos visto al atardecer. Tiendecitas, paradas de fruta, gente arriba y abajo,… un ambientazo era el que tenía Bovec durante el día. Conseguimos dejar bien aparcada la auto en un aparcamiento público por lo que después de hacer las cuatro compras necesarias dimos un pequeño paseo para disfrutar del ambiente y comprar algún que otro souvenir.

Cargados con mil bolsas regresamos a la auto e iniciamos nuestro camino hacia el norte del país, con intenciones de entrar en territorio Austriaco, no sin antes repostar combustible, aprovechando el menor coste en Eslovenia. Un bellísimo puerto de montaña nos ofreció unas magnificas vistas del Triglav, y a su vez consiguió que un día que había amanecido gris empezara a mostrar su mejor y mas soleada cara. Finalmente llegamos a lo alto de aquel puerto de montaña donde se encuentra el Paso de Predil, frontera natural entre Eslovenia e Italia, país por el que teníamos que pasar para llegar a Austria.

Detuvimos allí la autocaravana para contemplar el impresionante monumento que allí se haya en recuerdo a las victimas de las duras batallas libradas en aquel fronterizo lugar. Disfrutamos también del Triglav situado ante nosotros, contemplando Eslovenia a nuestros pies, con cierta nostalgia de abandonar un país que nos había sorprendido tanto, y cuyas gentes nos habían tratado como en nuestra propia casa. Y allí en lo alto de aquella colina nos preguntábamos que nos depararía nuestro viaje en tierras austriacas?

- Continúa en la segunda parte del relato-

Eslovenia from conrad y echobelly on Vimeo.

Créditos video: Echobelly: Natural animal

17 Comments + Add Comment

  • Un viaje precioso!!!!!! Me encantaría poder hacerlo, pero no tengo autocaravana. Creo qur podría hacer la misma ruta en coche, alojandome en casas tipo Bead&Breakfast. Os suena ese tipo de alojamientos por alli??

  • Hola Alejandra:

    Me alegro que te haya gustado nuestra rutilla ; . ) … En cuanto a hacer la ruta en coche no creo que tengas ningun tipo de problema. Al contrario, a parte de los hoteles que comentas hay cientos de Camps y Campings en los cuales podrias pernoctar en Bungalows o cualquier otro tipo de elemento que eligieras. En algunos casos, como el camps en el que estuvimos en Skojan, incluso disponen de albergues muy agradables en los que poder pasar la noche.

    Si tienes cualquier duda, aqui estamos para poder resolvertela.

    Saludetes y Bienvenida a nuestro Blog.

  • Muy bonito el viaje, lo leeré hasta el final para intentar hacerlo el año que viene.
    Por cierto este verano teníamos idea de hacer el viaje en ferry de Barcelona a Génova, veo que es posible el camping on board. ¿Me puedes decir cuánto vale y si hay que reservarlo con mucho tiempo?. Supongo que sale más económico que con camarote. Saludos. Gracias.

  • Hola Toñi y bienvenida al blog:

    Realmente Slovenia merece la pena y es un Pais poco turistico con una naturaleza intacta y es aqui donde reside su encanto, no hay aglomeraciones y tienes cientos de lugares preciosos donde disfrutar, si necesitas mas info, ya sabes…

    En cuanto al tema del Ferry, como ya comentamos en el Relato nosotros lo hicimos con Grandi Navi Veloci, y realmente merece la pena te quitas un porron de kilometros y es toda una experiencia.

    Nosotros en principio pensamos solo coger el ferry de ida pero al final nos hicieron un precio bastante bueno y cogimos tambien la vuelta.

    El precio del Ferry: Ida 333,40 € y vuelta 230, 00 € supongo que si que saldra mas barato que viajar en camarote, pero nosotros cogimos esta opcion por poder viajar con nuestra gatita, con lo cual el tema de camarotes ni lo miramos.

    Espero te haya servido la informacion, aun asi… A partir de Junio yo te recomendaria que comenzaras a hablar con ellos, ya que antes no aceptan reservas y depende que fechas tengais pensado salir os ofreceran las ofertas que tengan.

    Te pongo la persona con la que te puedes poner en contacto, se llama Alessia y realmente es un encanto, habla castellano con lo cual te sera mucho mas sencillo.

    Tel.: +39-010/2094.591
    Fax: +39-010/2094.391
    Email: Alessia.Costa@gnv.it

    Lo dicho Toñi si necesitas algo mas, aqui estamos…

    Saludetes.

  • Gracias por la información, así lo haré y ya deseando de leer la segunda parte del viaje.
    Me gusta tu blog, anteriormente ya había leído muchas cosas. Saludos.

  • Hola Toñi:

    Me alegra que te guste el blog y seas una fiel lectora ; . ) Como siempre si necesitas mas info, aqui estamos… En cuanto a la segunda parte del relato, seguramente la colgaremos entre hoy y mañana ya esta saliendo del horno jaja…

    Saludetes.

  • Hola! soy un hombre de tercera edad que me gusta viajar y me encanta que te gustaba nuesto pais.Vive en el parte de Eslovenia ,que se llama “notranjska karst),no muy lejos del rio de siete nombres.Se puede ver y leer en mi blog ,que esta escribiendo en mi sensillo espanyol.
    Saludos Mike

  • Buenos dias Mike y bienvenido a nuestro blog. Felicitarte por tener un pais tan precioso y por ser tan hospitaliarios y amables.

    Ha sido todo un placer la experiencia y volveriamos alli con los ojos cerrados. Ya sabes, aqui tienes tu casa…

    Haber si tengo un ratillo y me paso a saludarte por tu blog.

    Saludos.

  • He localizado vuestro blog buscando info para posible viaje a Eslovenia (en coche y con tienda), y vuestra descripción me parece de lo más eficaz.

    Me gustaría visitar la cueva de Sckojan, pero me ha preocupado un párrafo de vuestro relato: “Con sumo cuidado por lo resbaladizo del pavimento, recorrimos toda la cueva hasta el otro extremo…” En la espectacular foto en la que aparece el puente se ven unos trazados que llegan al fondo del río.

    Pregunta: es realmente segura para un turista no acostumbrado a transitar por lugares expuestos?

    saludos

  • Hola Antonio y antes que nada bienvenido a nuestro blog que esperamos os sea de ayuda en vuestro viaje.

    Sobre tu duda de las cuevas de Skojan comentarte que efectivamente tienen unas vistas que quitan el hipo pero en ningún caso resultan peligrosas así que no os preocupéis y disfrutad de la visita que sin duda merece la pena. Si que recomendamos el uso de buen calzado de montaña para tener mejor adherencia en un terreno mojado como el de la cueva, y que resultan imprescindibles en la maleta para un viaje como este!

    Recomendaros también el paseo por el parque nacional de Skojan a la salida de las cuevas.

    Esperamos que disfrutéis del viaje y si necesitáis alguna otra información para planearlo no dudéis en preguntar.

    Un saludo

  • Hola de nuevo,

    Por fin nos hemos animado a emprender viaje tranquilo a Eslovenia. Y vuestra info sobre las cuevas nos tranquiliza. Espero visitarlas. Ya contaremos. Un saludo

  • Hola Antonio!

    Buena elección! A nosotros sin duda nos encantó! Esperamos que nuestra información os sirva de ayuda y sobretodo que lo paseis muy bien. Esperaremos con ganas vuestras impresiones del lugar a vuestro regreso!

    A nosotros nos queda todavia una semanita para iniciar nuestro viaje de verano, así que estamos ultimando detalles a marchas forzadas!

    Un saludo y como se suele decir en estos casos “bon voyage”

  • Hola de nuevo,

    Aunque con retraso, porque a la vuelta de vacaciones se acumulan los líos, os escribo para dar cuenta de que, por fin, estuvimos en Eslovenia. Un viaje que nos encantó. Fuimos en un Fiat Sedici, en plan de camping, dando un pequeño rodeo por los Alpes franceses, para entrar en Italia por el Montgenevre. Hicimos obligada parada en Venecia, porque ya que pasas por la puerta…. aunque hacía un calor tremendo. Utilizamos el camping Fusina, excelente, pues aunque estaba a tope, está bien organizado y los servicios modernos, suficientes y muy limpios. Entramos en Eslovenia por Gorizia y fuimos directos al increíble camping Ducevna. Fue como pasar de la noche al día: toda la inmensa pradera para no más de diez asentamientos, entre caravanas y tiendas. O sea, que vuestras indicaciones nos resultaron muy útiles. Y por supuesto visitamos las cuevas de Sckojan, verdaderamente impresionantes.

    Veréis, yo he practicado algo de espeleología cuando era joven, ahora con más de 60 aún efectúo alguna incursión no comprometida. Pero mi consulta se debía a que ahora iba con mi mujer, que tiene un grave problema de visión, y de ahí mis precauciones. Por supuesto, pude comprobar que no había problemas de seguridad para los visitantes. Y por lo que respecta a la cavidad, verdaderamente impresionante. Es un verdadero abismo subterráneo por el que circulas a través de escaleras y pasarelas totalmente seguras.

    Pese a no ser un novato en esto del mundo subterráneo, yo iba con los ojos como platos. No sólo por la belleza de las formaciones, sino asombrado, sobrecogido por las descomunales dimensiones de la cavidad. Por supuesto, subimos el camino de escalones del cañón. Yo de buena gana hubiera vuelto a pagar la entrada para, aprovechando que en la salida no hay puerta con cerrojo, haberme descolgado del grupo para disfrutar en solitario del ambiente abismal.

    Luego, las obligadas visitas a Lubliana, nos gustó mucho esa ciudad de dimensión humana, Bled.. zona de Triglav, paso de Virsig… y una estancia de varios días en la zona de Trenta, Bovec…

    Creo que podría repetir mañana mismo. Slovenia nos dejó un excelente sabor de boca (gastronomía incluida). Y vuestra descripción de ruta ha sido la mejor guía. Muchas gracias y un cordial saludo

    j.antonio

  • Bienvenido a casa Antonio! Nos alegra que os haya gustado Eslovenia, pero mas aun que nuestra información os haya servido de ayuda. Sin duda el objetivo de nuestro blog es que nuestros viajes sirvan de ayuda a los demás … y nos encanta comprobar que en vuestro caso así ha sido. Eslovenia es un país increíble, y también nosotros de buena gana volveríamos mañana mismo.

    Gracias por las palabras que nos habéis dedicado tras vuestro viaje y que nos animan a continuar trabajando este este pequeño rincón virtual.

    Un cordial saludo!

  • HOla, mi nombre es Lucía. No se como, pero he dado con esta página y me está encantando. Tengo los pelos de punta pues mi marido y yo estuvinos un año en Eslovenia y nos encantó. Visitamos casit todos los lugares que has mencionado. Este año queremos volver. ¿cómo puedo suscribirme a esta página para intevenir, preguntar y hacer comentarios?

  • ok, ya me he dado cuenta que mi comentario ha aparecido.
    Por cierto lo del ferry me anima bastante. Nosostros tenemos caravana y vamos desde Sevilla. Desde aqui las distancia es mucho mayor, cosa que nos hecha para atras. De hecho nos encantaría tb ir a Dinamarca, pero creo que nos podemos morir desde aqui ¿no?
    Por cierto, ¿cómo leo la segunda parte de tu viaje? Estoy deseando, voy a vichear la página,….saludos

  • Hola Lucia y bienvenida a nuestro blog. Nos alegra un montón que te hayas sentido reflejada en el viaje que realizamos por tierras Eslovenas y que al igual que a vosotros también nos enamoro…

    En cuanto a lo de suscribirte al blog, es muy sencillo, nada mas que se aprueba el primer mensaje que escribes, los demás automáticamente entran en el blog. Con lo cual, ya tienes a tu disposición toda la info y puedes contestar y preguntar todo lo que quieras.

    Espero que te encuentres cómoda entre nosotros.

    Saludetes.

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