Mar 25 2008
Serrania de Cuenca: Naturaleza extrema
Nada nos hacia presagiar aquel jueves santo, cuando iniciabamos nuestras pequeñas vacaciones de semana santa, las aventuras que ibamos a experimentar. Aun con las malas expectativas sobre el tiempo que para los proximos días se pronosticaban, el día era soleado, y las ganas de disfrutar de estos dias de vacaciones eran muchas.
El destino elegido en este caso ha sido la Serrania de Cuenca. Varios relatos en guias y páginas web de rutas en autocaravana nos animaron a dirigirnos a tan bella zona geográfica. En nuestro recuerdo las imagenes de las casas colgadas o de la ciudad encantada, lugares que habiamos visitado hacia tiempo y que ansiabamos volver a visitar.
Iniciamos nuestro camino el jueves despues de comer, y pusimos rumbo al sur. La ruta planeada era llegar hasta Valencia, y desde allí, tras varios kilómetros por la A3 en dirección Madrid desviarnos hacia Cuenca. Primera parada, Peñiscola. Salimos cerca las 4 de la tarde de Barcelona, pero tras la jornada laboral preferimos no cargarnos con demasiados Kilómetros el primer dia y comenzar la ruta mas frescos. Además, no habiamos conseguido averiguar lugares donde vaciar y repostar por los alrededores de Cuenca, por lo que aprovechamos para pasar la noche en la area de la Mercera, e iniciar nuestra ruta con la auto preparada al 100%. Casi parecia que intuiamos lo que podia suceder.
Comenzamos nuevamente nuestro camino hacia Cuenca el viernes santo a primera hora de la mañana. Un resplandeciente sol invitaba a quedarse todo el puente en Peñiscola, pero como siempre pudieron mas nuestras ansias por rutear y conocer nuevos lugares que la ganas de descansar. Casi sin darnos cuenta habiamos pasado ya Valencia, y a los pocos Kilómetros dejabamos la autovía en Minglanilla para adentrarnos en la provincia de Cuenca.
Ya por carretera pudimos deleitarnos con los magnificos paisajes que a nuestro paso fuimos encontrando. Esplendidas y verdes llanuras, se intercalaban entre grandes extensiones de abetos como solo recuerdo haber visto este verano en Dinamarca. Poco a poco, sin prisa, íbamos haciendo Kilómetros saboreando la belleza de aquel lugar y acercandonos a nuestro primer destino: Cuenca.
Surgída entre el paso natural de los ríos Jucar y Huecar, y defendido su acceso por un castillo, hace de la ciudad una fortaleza casi inexpugnable. Fué ocupada y fortificada por los árabes con el nombre de Conca, perteneció al aventurero Halsin. Alfonso VI de Castilla la recibió como dote, pero la perdió contra los Mozárabes. Fué reconquistada en 1177 por Alfonso VIII, quien le concedería numerosos privilegios, modelo para muchos fueros otorgados con posterioridad. Fué saqueada por las tropas de Napoleón y sufrió dos asedios de las fuerzas carlistas. En la actualidad forma parte de la región de Castilla-La Mancha, y es ciudad patrimonio de la Humanidad. Con que con esta carta de presentación llegamos a Cuenca.
Eran cerca las tres de la tarde, por lo que aprovechamos la tranquilidad que aun se respiraba en la ciudad para buscar un lugar donde dejar a Suny. He de reconoceer que no hicimos demasiado bien los deberes esta vez, y aunque habíamos leido de algún lugar de pago donde se podia dejar la auto no teniamos la dirección del mismo. Dimos varias vuelltas por Cuenca, o al menos las suficientes para saber que gran parte del casco antiguo se hallaba cortado por las procesiones. Finalmente hallamos un ámplio parquing donde aparcamos junto a otras autos.
Ya a pié iniciamos nuestro recorrido por la ciudad. Tras hacernos con un mapa y algunas indicaciones en la Oficina de Información Turística, cruzamos el Puente de San pablo, visitamos las casas colgadas, y la Catedral. Primera catedral Gótica construida en Castilla, cuya fachada neogótica se proyectó a principios del siglo XX. Anduvimos por la “Ciudad Alta” hasta llegar al barrio del Castillo, donde ademas de contemplar las Murallas y los restos del Castillo de origen musulman, pudimos disfrutar de unas increibles vistas de las hoces que forman el rio Huécar y el Júcar a su paso por Cuenca, sin duda uno de los grandes valuartes de la ciudad.
Nos armamos de valor y nos adentramos en las Hoces, decidimos hacer una paradita en lo alto de una de las construcciones rocosas, con el acantilado a nuestros pies y el viento azotando nuestras caras, disfrutando de una panorámica de la ciudad impresionante. Así mismo descubrimos allí la existencia de un parking donde se hallaban varias autocaravanas aparcadas, y que podia resultar un buen lugar donde pernoctar. Tras preguntar algunas indicaciones para llegar hasta allí por carretera a la oficina de información, decidimos ir a buscar a Suny para aparcarla en tan buen lugar antes de la procesión de las 9 de la noche.
Tras cruzar toda la ciudad llegamos al parking donde habíamos dejado la auto, y sin mas demoras y con las indicaciones que nos habian dado nos dispusimos a dirigirnos al paking del camino de los Jeronimos. Muchas de las calles del centro se hallaban cortadas por lo que teníamos que dar un gran rodeo para llegar. Un rodeo que nunca logramos acabar. Un sinfin de callejuelas con coches mal aparcados, sin salida, o simplemente cortadas acabaron por desesperarnos. Sin duda Cuenca es una bellísima ciudad cuya señalización lamentamos que fuese tan deficiente.
Finalmente, un amable Conquense nos indico la única calle que nos permitiria acceder al camino de los Jeronimos, y allí nos dirigimos. De repente nos vimos envueltos por una marea de gente que regresaba de una procesión, la experiencia fue bastante graciosa ya que pareciamos nosotros “Uno de los pasos de Semana Santa”. La situación era extremadamente subrealista, ya que ver una Autocaravana entre la muchedumbre resultaba cuanto menos curioso. Con mucha paciencia, avanzamos poco a poco hasta llegar a la carretera que tras mas de diez kilómetros nos conduciria al deseado parking.
Llegamos ya de noche. Una inmensa luna llena alumbraba el cielo diafano de Cuenca, por lo que tras cenar y descansar un rato, regresamos a la “ciudad alta” para disfrutar de su bella iluminación, y por que no decirlo, de la tranquilidad de sus calles tras el paso de todas las procesiones. El frío era intenso pero nuestras ganas podían mas, nos perdimos por todo un entramado de preciosas callejuelas que nos llevarón hasta el Puente colgante que esta cerca de las casas colgadas. Si a la luz del día son bonitas, a la luz de la luna son preciosas. Nos resistíamos a abandonar el puente, pero el insistente viento al final nos convenció. Decidimos volver a su plaza y hacer honor a toda la vida nocturna que nos ofrecia la Ciudad. Eran cerca de las doce de la noche cuando regresamos embelesados a la Auto.
A la mañana siguiente el día amaneció claro, e iniciamos nuestro camino por la ruta turística que se inicia por el camino de San Isidro. Desde allí pudimos contemplar unas magníficas vistas del rio Júcar a su paso por Cuenca, hasta enlazar finalmente con la carretera CM-2105 que conduce de Cuenca a Tragacete. Pocos Kilómetros después de pasar la población de Villalba de la Sierra nos detuvimos, a contemplar ” El ventano del Diablo“, un mirador natural de doble ventanal con vistas a la espléndida hoz del Júcar, formado por la acción de los elementos y el tiempo sobre la roca cárstica.
Cuenta la leyenda y es dificil saber el por qué, que habiendo tantos lugares oscuros y malolientes, que se asocian con el Maligno, como iba a ser cierto que un paraje que está tan cerca del cielo y que huele a piorno, a jara y a cantuesco iba a pertenecer al diablo… El ventano del diablo solo pertenece a quien lo visita, y en el momento en que nosotros lo visitamos hacia un viento que realmente era de mil diablos, pero no creo que haya nada mas maligno en este impresionante lugar.
Continuamos nuestro camino por la carretera a Tragacete y tras tomar un pequeño desvio llegamos a nuestra añorada Ciudad Encantada. Al llegar no tuvimos ningún problema para aparcar. Una amplia esplanada nos facilitaba el trabajo y nos hacia sencillo dejar a Suny y disfrutar de toda el esplendor de la mitica ciudad. Nos dirijimos a la taquilla y despues de pagar 3 euros por persona, nos adentramos en este paseo fantástico.
La Ciudad Encantada se halla a 1.417 metros de altitud, enclavada en la Meseta de la Muela de Valdecabras, a 26 Kilometros de Cuenca. Comprende un espacio de unos 20 Kilometros cuadrados, que ofrecen un verdadero caos de rocas con las mas variadas formas de modelado en un verdadero alarde de originalidad y que dan lugar a un fantástico laberinto de puentes, plazas y callejuelas pobladas de espectrales palacios y quiméricas figuras.
Para encontrar una explicación racional y científica a este capricho de la naturaleza, hace falta remontarnos a los tiempos cretácicos de la era secundaria, cuando un gran oceano cubria toda esta zona y en cuyo fondo descansaban ingentes cantidades de carbonato cálcico. Estos bancos calizos emergieron cuando el mar retrocedió y han constituido el material idoneo para el fantastico cincel de la naturaleza que los ha moldeado a su antojo.
La Ruta comprende unos 3 kilómetros en el que se van indicando las principales construciones rocosas, junto a ellas una pequeña señalización indica su parecido con elementos conocidos. Es aconsejable desviarse de la ruta habitual y dejarse llevar por el encanto del lugar y todas las emociones que de el se desprenden, ademas de estar mas tranquilos sin tanto bullicio.
Una vez terminada nuestra visita nos pusimos rumbo hacia Tragacete, donde aprovechamos para hacer un poco de abituallamiento. El tiempo habia ido empeorando progresivamente durante toda la mañana y justo en el momento en el que bajamos a hacer las compras, comenzo a llover copiosamente. La misma tiendicita nos sirvio de improvisado refugio. Allí encontramos unas fantasticas delicatessen y productos de la tierra. Así mismo nos sorprendio la propietaria, pronosticando una inminente nevada, algo para nada previsible en aquel momento.
Salimos del establecimiento felices por las compras y reanudamos nuestro viaje con ansias y muchas espectativas de lo que nos ibamos a encontrar en el Nacimiento del Rio Cuervo, uno de los principales actractivos y motivo por el que habíamos eligido esta Ruta.
Tras varios kilómetros de camino en los que no dejo de llover, llegamos al lugar donde se inicia la ruta al Nacimiento. Era ya tarde y el hambre apretaba, por lo que decidimos hacer la comida y después emprender la marcha. No hacia ni cinco minutos que habiamos puesto el arroz en el fuego cuando lo que era lluvia se conviertio en agua nieve y acto seguido en una copiosa nevada.
Nuestro nerviosimo contrastaba con la tranquilidad que el resto de autocaravanistas allí aparcados mostraba. Aun a fecha de hoy no sabemos si era por ser mas expertos que nosotros, o mas incredulos. Lo cierto es que en pocos minutos toda la zona se hallaba cubierta de un manto blanco de nieve inmaculado y todos empezabamos a preocuparnos seriamente. En un primer impuslo intentamos salir de aquel atolladero poniendo rumbo a Tragacte. A los pocos Kilómetros vimos que el estado de la carretera era peligroso, por lo que decidimos cambiar de rumbo, y dirigirnos en sentido opuesto hacia Beteta. Tampoco en esta dirección el estado de la carretera aconsejaba aventurarse en solitario y sin cadenas, por lo que finalmente desistimos de nuestra primera idea y regresamos al parking. “Al menos no estariamos solos” pensamos.
Una vez de regreso al parking, comimos todo lo tranquilamanete que la situación nos permitia e intentamos valorar nuestras opciones. Salimos de la autocaravana e hicimos un pequeño coloquio con otros chicos de Barcelona que viajaban en camper, y un miembro de Protección Civil que habia llegado a la zona en un todo terreno. El consejo fue claro, mejor esperar a que el temporal cesara y a que pasaran las maquinas quita-nieves, ya fuese durante aquella misma tarde o al día siguiente.
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Ante aquella situación, tan solo podiamos hacer una cosa: Tener paciencia y disfrutar de aquella bellísima nevada, por lo que aprovechando que el temporal habia remitido un poco nos equipamos bien y nos dirigimos a explorar el Nacimiento del Rio Cuervo. No creo que os podamos explicar con palabras lo que nos econtramos cuando empezamos a acceder hacia la ruta, estampas nevadas que quitaban el hipo, la paz y la tranquilidad se entremezclaban con copos de nieve callendo a nuestro paso. Accediamos poco a poco para no tener ningún percance y con la poca gente que nos íbamos encontrando nos servia para hecharnos miradas complices que aseguraban que este momento iba a permanecer en nuestras retinas por mucho tiempo.
Habíamos visto mil fotografias del Rio Cuervo, pero os puedo asegurar que no estabamos preparados para lo que allí nos ibamos a encontrar, todo eran tonos blancos, el agua serpenteante a lo largo del camino, lagunas cristalinas salpicadas por la nieve dandole a veces un aspecto fantasmagorico. Realmente aquella estampa ha sido una de las joyas que nos ha ofrecido este viaje… Subimos durante veinte minutos, disfrutando como niños de cada rincon, de cada sonido, de cada recobeco hasta llegar a la cima de todo este engranaje. Una laguna de tonos verdes que se mezclaba con el blanco y que a su vez estaba repleta de mil tonos que parecian crear una atmosfera sin precedentes. Nos quedamos quietos, sin hablar, solo mirandonos el uno al otro y seguidamente posando nuestros helados ojos en aquel paisaje…
Casi nos faltaba el aliento, pero decimos bajar rapidamente ya que nos amenzaba una niebla muy espesa y un aire gélido nos hacia soltar alguna lagrimilla. Comenzo a nevar otra vez copiosamente, pero ya nada podia estropear aquel momento, era curioso pero no sentiamos ni el frio. Cuando llegamos abajo, llevabamos el pelo empapado y eso que ambos llevabamos gorros… Pero todo el esfuerzo hasta llegar al Nacimiento del Rio Cuervo, habia merecido la pena… En una palabra ha sido “Inolvidable”.
Nada mas regresar al parking nos apresuramos a preguntar sobre el estado de la carretera a unos autocarvanistas que acababan de llegar al mismo. No habian acabado de decir “practicable” cuando la maquina quita-nieves paso ante nuestros ojos, por lo que raudos arrancamos la autocaravana e iniciamos nuestro camino hacia Beteta, situada a 25 Kilómetros de donde estabamos, y donde ya se encontraba la carretera principal.
Sin duda fueron los 25 Kilómetros mas largos de toda nuestra vida. La maquina quita-nieves se desvió a los pocos kilómetros por un camino distinto al nuestro, pero decidimos continuar hacia delante. Poco a poco fuimos recorriendo el trayecto hasta Beteta. Salvo alguna bajada donde el clima de máxima tensión se podia respirar en el ambiente, y alguna pequeña patinada, pudimos disfrutar durante todo el camino de aquel fantastico paisaje, mas propio de unas navidades que de una Semana Santa. En una parada la camper de los colegas de Barcelona nos alcanzó, y junto a ellos continuamos camino hasta Beteta, donde aparcamos en un pequeño parking a pie de carretera donde decidimos pasar la noche.
El aventurado y cansado día paso su factura, y salvo algun lugareño un poco ebrio cantando de madrugada nada molesto nuestro sueño aun estando aparcados junto a la carretera.
A la mañana siguiente amaneció un día gelido. Al salir de la autocaravana a valorar el estado de la misma y el entorno, dimos cuenta que salvo el manto blanco que lo cubria todo y la congelación del mando de vaciado del deposito de grises todo se hallaba correctamente. No así los compañeros de la camper quienes confesaron que tenian estropeada la calefacción y no quiero ni imaginar el frio que pasarian durante la noche.
El asfalto, aun presentando alguna capa de hielo, permitia que continuaramos con nuestra ruta por lo que tras despedirnos de nuestros compañeros de aventura retomamos nuestro camino. Paramos en la gasolinera del mismo Beteta para preguntar sobre el parte de carreteras. La verdad es que no fue demasiado alagueño, y tras descartar Molina de Aragon por sus conocidas bajas temperaturas, decidimos tomar la CM-210 de regreso a Cuenca y disfrutar así de la Ruta del Mimbre de la que tan bien nos habian hablado.
Los blancos se tornaron verdes, y los verdes, rojos y el paisaje fue cambiando poco a poco, donde antes habia abetos, ahora en su lugar habia grandes llanuras verdes, mezcladas con los tonos rojizos de los cultivos de mimbre. Suny se fué desprendiendo poco a poco de la capa de hielo que la cubria, y las nubes comenzaron a dejar paso a un resplandeciente sol que se filtraba a traves de las ventanas y nos ofrecia una sensación muy calida de bienestar.
Tan bonito era el paisaje, que decidimos buscar la “foto perfecta”, aquella que englobara los blancos, verdes y rojos, que estabamos contemplando. Fue por ello que nos desviamos de la carretera principal para adentrarnos en un aparentemente “inofensivo camino rural” que conducia hasta lo alto de la cima. No habiamos recorrido mas que unos pocos metros cuando notamos que Suny empezaba a “bailar”. Nos detuvimos y comprobamos que el “inofensivo camino rural” era un pista de arena arcillosa que con las nevadas se habia convertido en un autentico barrizal. La autocaravana no hacia mas que patinar, no podiamos abanzar, ni retroceder, y tras encomendarnos a todos los santos y casi seguro por la ayuda de alguno de ellos, Suny empezo a retrodecer y pudimos salir milagrosamente. Ciertamente este viaje ha sido una dura prueba de nuestras habilidades en conduccion extrema de autocaravanas.
Regresamos a la carretera, dejando a nuestro paso restos de barro por doquier, y continuamos hasta Cuenca. Una vez en Cuenca, decidimos continuar nuestra ruta en direccion al Sur, hacia las Hoces de Cabriel, situadas justo en el limite de Cuenca con Valencia. De repente todo se volvió a tornar blanco. A nuestro paso volvimos a reencontrarnos con una bellísima estampa de prados cubiertos de nieve, como si de un pastel espolvoreado de azucar se tratara. No pudimos resistirnos a la tentación y paramos a disfrutar del paisaje aun con riesgo de salir volando por el fuerte viento que azotaba aquella zona.
Tras varios kilometros, llegamos a las Hoces de Cabriel, un impresionante paisaje de colores ocres apareció ante nuestros ojos. La Reserva de las Hoces del Cabriel se extiende al sur de la presa de Contreras, unos 12 Kilómetros a lo largo del río en su margen derecho. Constituye un mosaico geológico y vegetal prácticamente inalterado y aislado, de fuerte contraste con su entorno y que constituye un hábitat de primer orden para muchas especies amenazadas como el águila real, el águila perdicera y la nutria. Destacan las impresionantes formas labradas por el río Cabriel originando Los Cuchillos y Las Hoces. En conjunto se considera un área de elevado valor geomorfológico por su diversidad, singularidad y belleza paisajística y por la presencia de yacimientos paleontológicos y de un abrigo con pinturas rupestres.
Tras realizar toda la Ruta a pie de las Hoces, y disfrutar de la majestuosidad de la presa, nos adentramos e investigamos las proximidades, tras un largo recorrido nos encontramos algo curioso “Un Poblado Obrero”, que estaba dentro de las mismas Hoces, y que era como una ciudad independiente con sus casas, estafeta de correos, medico, etc… Algo que nos sorprendio in extremis, ya que nada hacia presagiar que en aquel idilico paisaje pudieramos encontrarnos algo asi. Nos comentaron que antaño vivian alli los trabajadores de la Presa y una Cimentera proxima, pero que en la actualidad los utilizaban como segunda residencia…
Nuestro siguiente movimiento tenia que ser la visita a presa, pero por mas vueltas que dimos nos fue imposible poder acceder hasta ella, no habia ningun modo de poder visitarla, y nos toco disfrutar de su belleza desde lejos.
Tras la visita a las Hoces de Cabriel y la presa iniciamos nuestro camino de regreso a casa. El final de estas pequeñas vacaciones estaba cerca y a ninguno nos gusta tener que sufrir retenciones durante nuestra vuelta a casa. Fue por ello que tomamos nuevamente la autopista A3, esta vez en dirección a Valencia, y mas adeltante nos desviariamos por la A7 en direccion a Barcelona.
No teniamos demasiado claro si dormir en Peñiscola, o llegar hasta Tarragona, poro sin duda el viento fue quien tomo la decisión por nosotros. Tras pasar Castelló de la Plana empezaron a soplar fuertes rachas de viento que complicaban mucho la conducción de la autocaravana, por lo que considerando suficientes las aventuras vividas dejamos los Kilometros restantes para el dia siguiente. Los ultimos kilometros hasta la salida de Peñiscola fueron sin duda largos y tensos pero finalmente llegamos a ella, y tras pasar por un tunel de lavado para quitarle el barro y la potasa a Suny nos dirigimos al area de la Mercera para pernoctar.
A la mañana siguiente cumplimos el tramite de los 200 Kilometros restantes para llegar a casa, no faltos de fuertes rachas de aire, algo de trafico, pero sobretodo con una gran sonrisa por todo lo vivido durante estos dias. Por que sin duda hemos tenido muchos “contratiempos”, pero son precisamente estas pequeñas aventuras las que te hacen disfrutar de cada uno de los momentos vividos con mayor intensidad, recordar aquellos paisajes que solo son posibles disfrutarlos cuando las condiciones son adversas, pero que al mismo tiempo los valoras en mayor medida.
Road Book:
Total dias: 4
Kilometros recorridos: 1400.
Lugares de pernocta:
- Peñiscola (Area de la Mercera)
- Cuenca (Parking del Castillo)
- Beteta (aparcamiento municipal)
Lugares de repostaje
- Peñiscola (Area de la Mercera)
- Beteta (Gasolinera)
Lugares visitados
- Cuenca
- Ventano del diablo.
- Ciudad Encantada.
- Nacimiento rio Cuervo
- Hoces de Cabriel
Hola,
Agradeceros vuestro encantador relato.
Estuvimos por la zona en los mismos días (aunque de bajada cruzamos por Teruel) y también visitamos la Ciudad Encantada y el Río Cuervo nevados: inconvenientes obvios aparte, fué una suerte toparse con la nevada.
Saludos
cllorens
Abrera-Barcelona
Hola Cllorens:
Me alegro que te haya gustado el Relato, lastima no haber podido coincidir … Aunque es probable que nos hayamos encontrado, por que no habia tantas Autocaravanas por aquellos lares… Bueno, espero que otra vez sera. La proxima vez que veais dos locos en plena nevada con una auto decorada con florecitas… “Ya sabeis”…
Saludetes y buena ruta.
Hello again,
En eso sí tienes razón: de una FIAT perfilada con una florenorme en el “clatell”… me voy a acordar.
2alu2
CLL
: - ) Somos Facilmente reconocibles… Es que nuestra “Florecilla” es marca de la casa desde hace mucho tiempo…!
Lo dicho, espero coincidir por esos caminos..!!!!
Gracias por el relato Conrard me ha hecho recordar lo bonita que es la serrania de Cuenca, yo he estado por esa zona durante varios años y es, como tu bien dices, realmente espectacular el contraste de colores.
Otra variante podría ser desde el nacimiento del Cuervo hacia Peralejos de las truchas y el Alto Tajo.
Tambien por el interior desde Vega del Codorno hacia las Majadas y Villalba de la Sierra o hacia Poyatos, Fuentescusa y Cañamares, estas dos rutas si que son la Cuenca profunda.
De todas formas pienso que con el tiempo que hacía elegisteis el mejor itininerario.
La serrania de Cuenca es una zona que todavia conserva gran parte de su naturaleza intacta.
un saludo
Apegao
PD
¿tienes dos blog iguales? personalmente me gusta más el diseño de este que el de blogspot. Pero ya se sabe “para gustos los colores”
Hola otra vez, esquimalos.
Me ha encantado; sobre todo, las fotos del Cuervo.
Mira que lo he visto veces (mi madre era de Priego, y he pasado cantidad de vacaciones allí), pero nunca con semejante nevazo.
Creo que ya os va tocando Siberia…..
Apegao, sin duda nos quedamos con ganas de mucho mas. Nuestra idea era ir en dirección a Molina de Aragon, pero el tiempo nos hizo cambiar de idea. Tomo nota de los lugares que comentas para futuras escapadas, eso si, llevaremos cadenas por si acaso.
Por cierto, lo del tema del otro blog fue el comienzo de esta aventura. Con el tiempo creamos este porque nos permitia tener muchas mas opciones y funciona bastante mejor, y el de blogger lo mantenemos, a parte de por el cariño, por unos asuntillos de edición.
Quincho, que decirte, las fotos hablan solas! Habiamos visto muchas fotos del nacimiento … pero no imaginamos que lo veriamos tan “blanquito”. Por cierto … espero verte en vivo y directo en la kedada de la garrotxa!!!
Saludetes
Un relato muy emocionante. Me alegro que hayais vuelto bien.
Muy buenos el relato, es una zona que tengo ganas de conocer, saludos y hasta pronto
Manolo (Tiramillas)
Hola guapos, que alegria leeros por aqui… Nos hace mucha ilusion que os haya gustado esta Aventura, con letras mayusculas…
Espero veros por aqui …
Un besazo gigante a los dos.
SOY PEREGRINO “El retolllno”
Hola, hola, hola…
Así que en Cuenca, jojojo, casi casi coincidimos, también pasamos la Semana Santa en Cuenca.
Primero lo primero, mil disculpas por estar desconectado e ilocalizable durante tanto tiempo, pero espero (ya que sois muuuuu comprensivos) que entendais que las labores de PAPA y MAMA son muuuuuu absorbentes.
Perdí el teléfono movil en el regreso de China y con ello la forma de contacto con mucha gente, espero que me disculpeis.
Mandadme un correo privado y os pongo al día, e incluso os mando unas “afotos” de María Xiang, cuando la veais, comprendereis porqué estamos tan embobados, jejeje. es WUAPIIIIIISIMAAAA.
Por cierto primicia primiciosa, después de 4, casi 5 años vamos a ser BAMBINEROS.
Un besazo para vosotros.
Ufffff…. Madre mia, esto si que es una SORPRESA AGRADABLE, estoy a punto de soltar alguna lagrimilla… Cuanto os hemos echado de menos Jooooodiooo….jajaja…
Me alegro un monton de que todo haya ido bien, espero que nos envies la fotos prometidas de vuestra princesa… Y en cuento tenga un momentito os envio un Mp, para daros otra vez nuestro telefono…
Esto si que ha sido un reencuentro emocionante…!!!! Que alegria!!!
Mil bessazos… Ya sabeis que os queremos Una JARTA…
Us felicito pel vostre viatge i el vostre relat.
Nosaltres ho vam fer fa tres anys però en caravana i amb bon temps, i es clar, no és el mateix.
Ens han entrat moltes ganes de tornar només al llegir-vos.
Hola Nouespai y bienvenido:
Nos alegramos de que os haya gustado la Ruta y que os haya entrado el gusanillo de hacerla.
Si necesitais cualquier tipo de información, aqui estamos para lo que necesiteis.
Saludetes.
Una pasada el relato y las fotos!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
solo una pega… en vez de dormir en peñiscola podiais haber dormido en Valencia, donde estaban unos amigos a los que podiais visitar!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
Un beeeeeeeeeeesoo muy fueeeerte!!!!
Jaume i Maria
Holaaaa:
Me encanta que os haya gustado. La verdad que no sabiamos que estabais alli, si no… Nos hubieramos pasado el Domingo a pegaros un achuchon.
Un besazo gigante, espero veros prontito…
Nosotros también estuvimos en la Serrania de Cuenca con nuestra auto. Hemos recordado el viaje leyendo vuestro relato, y lo único que no vimos fue las Hoces de Cabriel. Que pena el Cuervo, la sequia también ha llegado allí. Volvimos dando una vuelta por Guadalajara y Zaragoza. Pocos dias para disfrutar y que “guay” la nevada del sabado; a nosotros nos cogio en el Cuervo.
Creo que os vimos, ya que la florecita es inconfundible. La próxima vez que nos cruzemos ya sabemos quienes sois.
Ramon i Fina
Abrera - Barcelona
Hola Ramon y Fina, y bienvenidos:
La verdad que todo aquello es precioso, y te quedas con ganas de mas… Espero que la proxima vez que nos encontremos por esos caminos, podamos comentar la experiencia en vivo y en directo…
Saludetes.
Holaa!!!
Sin duda es un lugar donde nos escondemos muchos pero en realidad estamos a la vista de todos
Ufff tu blog no tiene nada que envidiar a ninguno
Saludos!!!
livin’ ac
Hola Patri, gracias por la visita. Al final haremos de nuestra pasion un espacio comun en toda la blogsfera.
Me alegra que te haya gustado nuestro blog, cierto es… Que es un currazo! Pero unimos nuestras dos pasiones, La AC y escribir…
Bueno, lo dicho…
Saludetes, espero poder coincidir con vosotros en alguna Ruta …
: - )
Conrad y Patri
Estoy con vosotros, “tu blog no tiene nada que envidiar a ninguno” y “es un currazo”. Doy fe de ello, primero el saber como funciona, su diseño y herramientas y luego los contenidos para mantenerlo actualizado y hacerlo interesante, todo ello por compartir una afición y unas vivencias.
Salu2