Un Viaje a la Carta: Valle del Loira (1/5)
Quien no sueña con las ansiadas vacaciones de Verano? Con tener tiempo libre para poder disfrutar a tope de lejanos destinos, de aventuras que nos hagan olvidar las prisas del día a día y dejarnos llevar por el simple hecho de pasar unos días sin responsabilidades, para disfrutar de vivencias y de momentos diferentes que posicionan a esta época como una de las más deseadas del año.
Nosotros tuvimos claro el destino para estas vacaciones, casi desde el mismo instante en que regresamos de nuestra ruta por tierras eslovenas, austriacas y croatas. El destino elegido era Noruega, principalmente para visitar la costa Sur-Oeste del país hasta llegar a las Lofoten y para ello nos pasamos mas de seis meses planeando la ruta por aquellas tierras. Pero un caprichoso giro del destino nos hizo cambiar de planes a la velocidad del rayo. Todo fue a causa de unos problemas de aduana para entrar en el país con nuestra compañera de viaje “gish”, y es que después de habernos gastado 80 euros en realizar el análisis de sangre (requisito imprescindible para entrar en Noruega), y otros 40 € en la vacuna de la rabia y el Certificado tramitado directamente en Inglaterra, no nos confirmaron que nos dejaran entrar en el país con ella por no haberlo hecho con mas de seis meses de antelación. Así es que nos veíamos en el brete de, o cambiar de planes o viajar sin Gish…y la decisión fue clara… Chao Noruega!!! Así fue que nos encontramos en mitad de Julio buscando como locos un destino diferente para estas vacaciones.
Abrimos el mapa y comenzamos a señalar lugares que queríamos visitar hacia tiempo pero que nunca habíamos tenido 100% claros para visitarlos en un único viaje, con lo cual decidimos hacer un “mix” de varios de estos emplazamientos. El primero en hacer acto de presencia fue el Valle del Loira, con su majestuosidad, sus castillos y sus famosos pueblos trogloditas, pero también teníamos claro que no queríamos hacer solo un viaje para ver castillos; lo mismo nos sucedía con nuestros siguientes destinos, la Bretaña y Normandía, con lo cual decidimos hacer de estos lugares el aperitivo para llegar al plato fuerte de la ruta que serían los Países Bajos.
Lógicamente teníamos clarísimo que en 21 días no podríamos verlo todo, pero precisamente en este punto residía el encanto de la ruta, ya que no queríamos estar atados a visitar nada en concreto, solo lo que nos apeteciera ver en cada momento… haciendo de este un “viaje de capricho” o mejor dicho un “viaje a la carta”.
Hemos de comentar que todas las guías utilizadas durante el viaje, las de el Loira, la Bretaña y Normandía fueron bastante buenas, pero la que utilizamos para Holanda fue lo peor de lo peor, ya que la información era bastante escasa y en algunos momentos incluso sesgada. Menos mal que habíamos llevado desde casa el relato de la compañera Monica Torres “Un paseo por el mar en bicicleta” que nos ha servido de guía en muchos momentos, a la cual le agradecemos su aportación a esta peculiar ruta.
Guías utilizadas:
- National Geographic (Francia): Muy recomendable.
- Guía Total Anaya Touring Club (Francia): Muy recomendable.
- Guía Viva Anaya Touring Club (Bretaña y Normandia): Muy recomendable y practica.
- Guía Holanda El pais Aguilar (Guías Visuales): A nuestro parecer malísima, algo que ya nos sucedió con la de Dinamarca y creo que no volveremos a repetir.
- Guía de áreas de Camping Car de Francia: Imprescindible.
Con todos estos datos os situamos en el comienzo de esta aventura y os comentamos nuestro planteamiento:
1º- Región del Loira: lógicamente queríamos ver sus famosos y archi-conocidos castillos, o al menos los que mas nos llamaban la atención, así como la concentración más elevada de viviendas trogloditas de Europa, ya que durante siglos se excavaron cavernas en los acantilados, visibles a veces solo por el humo de las chimeneas en medio de la nada. Entre Saumur y Montsoreau a ambas orillas del Loira encontramos poblaciones enteras talladas en la dúctil piedra caliza de toba.
2º- La Bretaña: teníamos claro que queríamos visitar la famosa Costa de Granito Rosa, la Península de Quiberon y sus impresionantes acantilados, sus famosos senderos Aduaneros, además del Cap Fregel y la impresionante Saint Malo (ciudad Corsaria).
3º- Normandía: el Mont Saint Michel era una parada obligatoria dentro de esta ruta, pero así mismo teníamos muchísima curiosidad por descubrir todo lo relacionado con el desembarco de Normandía y poder llegar a entender, si era posible, todo lo que sucedió en aquellas tranquilas playas del desembarco, además de disfrutar de Etretat y la grandiosidad de sus acantilados.
4º- Países Bajos, nuestro plato fuerte… con sus preciosos molinos, sus carriles bici interminables y sus indescriptibles canales. Hay una famosa frase que realmente viene al pelo y después de visitar este país doy fe de ella: dicen que Dios creó el Mundo y Holanda los Holandeses, y ciertamente cuando estas allí te das cuenta del porque de esta frase.
5º- Por ultimo dejamos el broche de oro de esta pequeña locura, disfrutando nuestros últimos días en Paris, paseando por la ciudad de la luz y el amor y empaparnos de toda su magia… y hablando de magia, como no, nuestro último día de ruta lo disfrutamos acercándonos a Eurodisney, terminando nuestra ruta con sabor a algodón de caramelo.
Día 1 – Barcelona – Magnac Bourg
Nos levantamos temprano con ansias de comenzar nuestro viaje, pero lo primero que vimos nada más poner el pie en el suelo fue un día gris y lluvioso que nos dio los buenos días. Poniendo al mal tiempo buena cara nos dispusimos a ir a recoger a Suny y comenzar nuestra aventura.
Salimos de Barcelona sobre las 13,00 h, mucho más tarde de lo que teníamos pensado salir, pero como siempre nos pasa, entre finiquitar algunas cosillas en la auto y las despedidas y charlas familiares…retrasamos la salida más de lo deseado, pero como todo forma parte de las vacaciones, disfrutamos de la compañía de la gente que quieres y para qué negarlo del cotorreo y del hacer partícipe a todo el que quiere de nuestras aventurillas.
Iniciamos nuestro viaje en dirección a la Junquera, todo por autopista, con tranquilidad y lamentablemente con mucha lluvia. Menos mal que al menos no había demasiado tráfico y este punto se agradeció y mucho. En nuestros rostros se dibujaban las ansias por comenzar nuestra aventura y disfrutar de nuestras vacaciones.
Lamentablemente nuestro primer día de viaje, como pasa siempre, se resumió en aburridas autopistas francesas y kilómetros y kilómetros pasados por agua. El recorrido realizado fue por la autopista A9 desde la Junquera hasta Narbone, donde nos desviamos por la A61 hasta llegar a Toulouse. Una vez en ella tomamos la A20 en dirección a Vierzon que ya no abandonamos hasta el final del día.
Durante el viaje nos sucedió algo realmente curioso y es que nos parecía que habíamos recorrido ya una eternidad y cuando miramos el cuentakilómetros nos dimos cuenta que estábamos únicamente a poco mas de 300 Kilómetros de casa. Lo achacamos a la falta de ritmo, algo habitual al inicio del viaje, aunque la tardía hora de salida de Barcelona creo que fue también uno de los causantes. Esto produjo que nos detuviéramos antes de lo previsto ya que comenzó a anochecer y comenzamos a sentirnos realmente cansados, por lo que decidimos que teníamos muchos días por delante y preferimos dar por concluida la etapa. Encontramos en nuestras guías un área cercana en la población de Magnac Bourg, situada a pocos Kilómetros antes de llegar a Limoges. Nos resultó fácil encontrarla, no así poder aparcar a Suny correctamente en el área ya que con el manto de agua que estaba cayendo y la inclinación del lugar se nos hizo un mundo colocarla correctamente nivelada. Pero al final lo conseguimos, aunque al entrar en la auto fuéramos dos sopas, ya que estábamos literalmente empapados. Nuestro primer día había comenzado con no demasiados buenos augurios sobre el tiempo.
Aun así después de una reconstituyente cena y una buena dosis de complicidad y risas, nos acostamos con la sensación de que el tiempo mejoraría y que mañana cuando saliera el sol lo veríamos todo con otros ojos, porque realmente mañana seria otro día…
Día 2- Magnac Bourg-Amboise
Pusimos el despertador a las 8 de la mañana para seguir con nuestra ruta lo antes posible. La primera alegría del día la tuvimos nada más abrir las ventanas; un sol tímido se abría paso entre un cielo un tanto encapotado. Además, nos encontramos con una sorpresa en el parabrisas de la auto: un montón de información que la oficina de turismo de la población nos había dejado sobre los principales lugares turísticos de la población en la que habíamos pernoctado y de sus alrededores, vaya igualito que en España. Lo cierto es que con esa amabilidad apetecía quedarse unos días por allí, pero nuestro programa era ya bastante ajustado así que tras hacer algunas compras iniciamos rápidamente la marcha.
Después de un primer repechon importante de kilómetros, en el que disfrutamos de bastantes Kilómetros de autopista gratuita (algo poco habitual en Francia), llegamos a Vierzon poco después de comer. Cansados de dos jornadas de solo autopista, decidimos no tomar la A85 que nos recomendaba el GPS, y desviarnos por la carretera nacional N76 y poder disfrutar así de los preciosos paisajes del Valle del Loira.
Las nubes habían desaparecido por completo y un sol radiante brillaba ante nuestros ojos mientras conducíamos tranquilamente disfrutando con cuanto veíamos a nuestro paso. Nuestra primera parada fue el Castillo de Chanonceau, conocido como el Castillo de las Damas, ya que le debe su nombre a las mujeres que en él han habitado.
Fue construido en 1513 por Catherine Briçonnet y restaurado posteriormente por Diana de Poitiers y Catalina de Medicis. Esta construido a orillas del rio Cher, cuyas aguas reflejan la belleza única de su arquitectura renacentista.
Llegamos a él con relativa facilidad. Fue tan sencillo como seguir la cola de vehículos que a él se dirigían. Al llegar nueva sorpresa, el castillo dispone de un enorme aparcamiento exclusivo para autocaravanas y aunque estaba bastante lleno no nos resultó difícil encontrar plaza. Quizás únicamente lamentar que no se pudiera pernoctar en él, pero probablemente sea esta la única manera de conseguir una alternancia en las plazas.
Después de dejar a Suny aparcada en el área nos acercarnos al castillo. Compramos las entradas con audio guía (ipod) incluida, pero hasta ese momento no fuimos conscientes de la que se nos venía encima. Acostumbrados a destinos menos turísticos hemos de confesar que encontrar de golpe a tantísima gente nos dejo un poco desubicados y con un sabor agridulce. Estábamos contentos de estar disfrutando del Loira, pero en aquel comienzo de ruta nos apetecía disfrutar de calma, algo que esta visita no nos ofrecía.
Aun así después de pagar los 14 euros por persona que nos costaron las entradas, intentamos por todos los medios disfrutar de la visita, pero lo que íbamos viendo no nos resulto demasiado alentador. Nada más entrar en los jardines del castillo nos encontramos algo muy habitual en el mes de agosto: las temidas obras; a parte de las miles de personas que habían tenido la misma idea que nosotros, visitar el Loira.
Tras un pequeño paseo por los jardines entramos en la primera de las salas a visitar y entre empujones y un griterío casi insoportable intentamos escuchar lo que la audio guía nos explicaba sobre el lugar. En la segunda sala la cosa empeoró todavía más y apenas conseguíamos escuchar la audio guía. En la tercera decidimos devolver la audio guía y salir pitando del castillo. En ese preciso instante pensamos que quizás haber incluido la opción del Loira en nuestra ruta podía haber sido un error, pero una vez allí solo nos quedaba intentar disfrutar al máximo nuestra estancia.
Decidimos ocuparnos solo de los jardines del Castillo, algo que nos reconfortó y nos gustó mucho más que un castillo repleto de enfervorecidos turistas fotografiando hasta el polvo de las ventanas. Dimos un agradable paseo, visitamos los magníficos lugares que el inmenso jardín escondía, entre ellos su pequeño laberinto. El paseo por los jardines nos alentó, demostrándonos que si no íbamos como “borricos” donde va todo el mundo podíamos encontrar rincones muy interesantes en el Loira.
Decidimos entonces subirnos a la auto para continuar con nuestro camino. Nuestros planes para el día siguiente eran visitar Chambord con lo cual pusimos rumbo hacia allí, recortando distancias para el día siguiente y así disfrutar de lo que la zona nos ofreciera por el camino. La primera parada fue Amboise, que curiosamente no estaba en nuestros planes y acabó siendo un bálsamo reparador que logro cambiar nuestras dudas sobre la zona. Tanto nos sorprendió al pasar por ella que decidimos detenernos de inmediato para visitarla. Amboise es una preciosa ciudad medieval que nos encandilo desde el principio. En muchos aspectos nos recordó muchísimo a Aviñón, una ciudad que ya habíamos visitado en una anterior ruta y que nos había encantado.
Lo que más llamaba la atención era su precioso castillo, un edificio situado en una colina desde el que se divisaba toda la ciudad. El Castillo es visitado anualmente por miles de turistas atraídos, además de por su preciosa arquitectura, por que se encuentran los restos de Leonardo Da Vinci. El humanista del Renacimiento vivió los últimos tres años de su vida en la ciudad durante el reinado de Francisco I, en la mansión Clos-Lucé.
En la cabecera de la cama donde murió Leonardo se encuentra el retrato de la Madonna Elisa Gherardini, la mujer del marqués de Giocondo. Además tanto en el sótano como en el jardín se conservan dibujos y maquetas de máquinas de algunas piezas de ingeniería que imaginó Leonardo. La historia cuenta que fue enterrado en la iglesia de Saint-Florentin, lugar sobre el que se encuentra actualmente el castillo.
Otro edificio significativo de la ciudad es la pagoda de Chanteloup construida en 1775 por el duque de Choiseul, la cual no pudimos visitar ya que cuando llegamos ya estaba cerrada.
Empezaba a atardecer cuando nos aproximamos a la población, por lo que las vistas del castillo desde el río eran una auténtica maravilla. Además, tuvimos la ocasión de ver como de la misma orilla despegaban tres inmensos globos aerostáticos que de repente tomaron el cielo como valientes guerreros que quisieran arrebatar para ellos una propiedad tan privilegiada, ofreciéndonos una singular imagen del lugar.
Luego, nos dirigimos al centro de la población. Amboise es un lugar tranquilo, muy pintoresco, donde uno va a empaparse de la historia, el arte y la cultura francesa de la Edad Media y del Renacimiento. En nuestro caso además, viniendo de la locura de Chanenceau, la disfrutamos el doble o el triple.
Paseamos toda la tarde por sus preciosas calles y no podemos expresar con palabras los tonos dorados tan increíbles que reflejaba la cuidad y que caían en medio de las preciosas islas que formaba el río Cher. Ya solo con esto estábamos felices de encontrarnos en el Loira, aunque habíamos aprendido la lección y para el día siguiente íbamos preparados para volver a encontrarnos con los enfervorecidos visitantes de castillos que habíamos observado en Chanenceau ; -)
Después de deambular arriba y abajo nos dirigimos hacia el lugar donde habíamos dejado aparcada a Suny, el Área de Camping de Amboise, una zona del camping destinada exclusivamente a autocaravanas. No habíamos encontrado ninguna otra área que no fuera la del camping, únicamente una zona junto al río donde se agruparon casi una decena de autos, pero preferimos el área del camping porque creímos seria más tranquila. Lo mejor de ésta resulto ser que no había que registrarse, únicamente pasar por el cajero automático. Lo malo, que no tenía vistas ni era demasiado amplia. Además, nuestros vecinos resultaron ser demasiado ruidosos para nuestro gusto. Eran cerca de las 12 de la noche cuando por fin cerraron el pico, realmente los españoles tenemos fama de tener un tono de voz bastante alto, pero comparativamente con los italianos que teníamos como vecinos, parecíamos el enanito mudito de Blancanieves.
Una vez que el silencio llego a nuestras vidas, pudimos dormir a pierna suelta y relajarnos.
Día 3- Amboise-Turquan
Nuestro tercer día de viaje volvió a amanecer muy nublado. Por el momento parecía que el tiempo nos había dado una tregua de un día, pero al menos no llovía. Pusimos rumbo al castillo de Chambord, uno de los platos fuertes de nuestra estancia en el Loira. Iniciamos rápidamente la marcha.
No tardamos mucho en llegar a él. El acceso al castillo es realmente increíble ya que se encuentra rodeado de un inmenso parque ubicado en el interior de su muralla, de 31 kilómetros de longitud. Algunas partes del parque pueden ser visitadas por el público en general pero otras se encuentran cerradas para preservar la fauna original de la zona. Este es el parque amurallado más grande de toda Europa.
Una vez llegamos a las inmediaciones del castillo nos dirigimos al gran aparcamiento que había en el lugar, muy bien organizado, con una zona independiente para caravanas y autocaravanas.
Estábamos ya preparándonos para salir de la auto cuando recibimos una llamada que temíamos y esperábamos al mismo tiempo desde nuestra salida: el abuelo de Conrad había fallecido. Nos quedamos totalmente desconcertados sin saber qué hacer. La primera idea, regresar, pero estábamos a 1000 kilómetros de casa y eso significaba otros dos días de carretera para volver. Lo meditamos y después de hablar con sus padres, llegamos a la conclusión de que era absurdo pegarnos tal paliza, más que nada porque durante los últimos días antes de iniciar el viaje ya habíamos estado con él y nos habíamos podido despedir ante lo que era evidente que podía suceder.
Así es que con no demasiadas ganas nos adentramos en Chambord. El tiempo parecía tener nuestro mismo estado de ánimo; un cielo totalmente plomizo y encapotado nos abría sus puertas y ante nuestros enrojecidos ojos observamos el castillo. Nuestros pensamientos estaban a mil kilómetros de allí por lo que intentamos descubrir mucho más que un castillo; el significado mismo de la vida y la muerte, que a veces se entrelazan de una manera casi irreal…
Continuamos con la visita al castillo, cuya construcción se llevó a cabo entre 1519 y 1544 por François I, quien eligió construir el castillo en medio del bosque para que así el rey y su corte pudieran salir de cacería. Curiosamente, y como sucede a menudo con las grandes obras, su creador no vivió lo suficiente para verlo completamente terminado.
En total, se requirió de unos 1800 trabajadores para construir este maravilloso edificio que cuenta con 440 habitaciones, 365 chimeneas, 365 ventanas y 63 escaleras (una de ellas bastante famosa por ser diseñada por Leonardo da Vinci). El castillo se encuentra en un terreno de unos 5.000 acres rodeado por una muralla de 32 kilómetros de longitud.
El Castillo de Chambord, al igual que muchos otros castillos en Francia, alberga muchas obras de arte. Varias piezas de gran valor artístico pueden encontrarse en las paredes del castillo. Es importante recalcar que la naturaleza artística del castillo no se limitaba únicamente a la pintura; la música y el teatro también formaba parte del castillo. De hecho, Moliere presentó por primera vez en Chambord sus trabajos inmortales “Monsieur de Pourceaugnac” y “Le bourgeois Gentilhomme”.
Nosotros esta vez disfrutamos del exterior del Castillo, no nos apetecía visitar su interior. Nos agobiaba el mismo hecho de encerrarnos en un lugar repleto de gente, con lo cual disfrutamos de sus espectaculares vistas exteriores y de sus mas que sorprendentes jardines, cuyos recovecos nos recordaron tiempos muy lejanos…
Una vez finalizado el paseo, nos alejamos de Chambord con tristeza. En nuestras retinas aparecía un traveling con todas las escenas que habíamos vivido en él, tesoros tristes que fabricaron recuerdos tristes. Ahora echamos la vista atrás y veo el castillo entre brumas, gris, sombrío, frió… Pero puede ser que no fuera el castillo el que tuviera todos aquellos atributos, si no nuestro ánimo que estaba del color de la hormiga…
Después de comer decidimos visitar uno de los castillos mas especiales de los que hemos visitado, el pequeño y encantador Azay-le-Rideau, que nos acogió con un gran abanico de brillantes colores y nos envolvió en susurros que hicieron que nos sintiéramos totalmente reconfortados. Realmente es increíble cómo puede cambiar el hecho que de pronto unos potentes rallos de sol aparezcan regalándonos su cálida magia, se introduzcan por todos los poros de nuestra piel y nos abracen con su reconfortante calor, y que solo este pequeño detalle nos pueda sacar de un estado melancólico y transformar nuestro ánimo.
En las aguas del Indre se levanta la majestuosa silueta del castillo de Azay-Le-Rideau, espléndida mansión campestre construida entre 1518 y 1529.
El edificio es una clara muestra de la simbiosis estilística que se manifiesta en Europa a lo largo de los primeros años del siglo XVI. El Renacimiento en Francia se va abriendo paso lentamente pero las referencias góticas aún persisten.
Las lumbreras o lucarnas y las altas techumbres todavía aportan un aspecto medieval a la edificación, aunque el aire de fortificación desaparece. Las fachadas presentan sus elementos articulados de manera simétrica lo que es una clara muestra de las influencias renacentistas procedentes de Italia.
La planta del castillo tiene forma de ele, habiéndose añadido torres circulares en las esquinas. Estas torres estilizan el edificio e incorporan la figura circular en la planta. El elevado techo se cubre de pizarra, contrastando su tonalidad oscura con las claras piedras de las fachadas. Las ventanas que se abren en los dos pisos están enmarcadas por pilastras jónicas, una aportación claramente renacentista al igual que las molduras paralelas que rodean el edificio.
No sé cuantas fotografías hicimos de esta preciosidad, pero se respiraba un ambiente tan cálido que nos hubiéramos tirado allí todo el día. Además, por suerte no estaba tan masificado, ya que no es tan conocido como los anteriores, aunque a nosotros realmente fue uno de los que más nos gusto y nos encandilo. La entrada al castillo fueron 8,50 €/persona.
Después de salir de esta joyita queríamos acabar el día de una manera un tanto especial, y fue en el Castillo de Usée, en Rigny Usée (llamado el Castillo de Bella Durmiente).
Erase una vez Charles Perrault que se inspiro en este precioso castillo para escribir uno de los cuentos más bonitos y románticos que jamás se han escrito “La Bella Durmiente” … En el corazón del Valle del Loira, el castillo de Usse se ha sabido rodear de una mitología que va desde la historia de un valiente y sangriento vikingo hasta la dulce historia de la Bella Durmiente del Bosque.
Hacia el 1004, el primer propietario del castillo, el temible vikingo Guldin I de Saumur, conocido también como el diablo de Saumur, descubrió las tierras de Usse y se apodero de ellas. El castillo cambio varias veces de propietarios hasta el s. XVII, momento en que fue restaurado y adopto el aspecto actual. El Castillo de Usse se alza sobre el valle del Indre y del Loira, desde sus terrazas y jardines a la francesa diseñados por Le Notre, el arquitecto de los jardines de Versalles.
Actualmente, el castillo es una residencia privada que pertenece a los descendientes del Conde de Blacas. Se puede observar su mobiliario renacentista, sus exposiciones de trajes de época, y una magnifica colección de tapices flamencos y de cuadros.
En el camino de ronda se puede asistir a una de las reconstrucciones de los paseos que se supone, realizaba La Bella Durmiente del Bosque, que según la leyenda, se despertó con el beso del Príncipe Azul en dicho castillo y puestos a soñar por que no creer en una historia tan romántica como esta? Y que realmente un solo beso pueda sacar a cualquiera de un profundo sueño de cien años…
Con las escenas del cuento repiqueteando en nuestro cerebro disfrutamos como niños en un cuento de hadas (buenas y malas) de este precioso castillo y de toda la magia que sus viejas paredes desprendían…
Después de la visita pusimos rumbo hacia la que sería la primera parada del día siguiente “Los Pueblos Trogloditas” y así como en un cuento llegamos hasta el lugar de pernocta que encontramos en el centro de uno de los pueblos Trogloditas más bonitos de la zona, Turquan.
Allí llegamos cansados de un día duro e intenso emocionalmente y descubrimos que el área para AC estaba completa, pero un señor muy amable nos comento que había varios parkings más arriba y nos podían servir perfectamente para pasar la noche.
Después de vaciar grises y cargar agua, nos dispusimos a encontrar el susodicho parking tal y como nos comentó, así lo encontramos, y acompañados de algunas otras AC’s decidimos pasar allí la noche.
El atardecer estaba en pleno apogeo y un sin fin de colores nos llamaban a disfrutar del paisaje y unirnos a aquel espectáculo, una invitación que no pudimos declinar. Dejamos a Suny aparcada y nos fuimos a dar un paseo y a ser los protagonistas de otro cuento, esta vez entre Trogloditas.
Callejeando y callejeando nos vino un olor que casi íbamos en volandas, rememorando otro cuento el de Hansel y Gretel, y sus exquisitos chocolates. En esta ocasión el magnífico aroma salía de un peculiar restaurante excavado en la roca, que tenía un extractor de humos que debía ser mágico, porque de él salía un aroma tan exquisito que la boca se nos hacia literalmente agua.
Deambulamos por sus calles, simplemente por el placer de disfrutar de una atmósfera de ensueño, hasta que casi nos quedamos sin luz. Más tarde regresamos a la auto para descansar el cuerpo, pero sobre todo para despejar nuestras cabezas y apaciguar nuestras almas…
Día 4- Turquan- Peninsula de Quiberon
Nos desperezamos tranquilamente aunque no sin prisas. Nos quedaban muchas aventuras por vivir aunque pocas ya en el Loira. Pusimos rumbo hacia Turquan ya que la noche anterior solo habíamos podido disfrutar de las inmediaciones donde estábamos aparcados, y pudimos constatar que gran parte del pueblo esta excavado en la roca, ofreciéndonos un espectáculo único.
Continuamos nuestro camino a orillas del Loira, hasta que llegamos a la preciosa Saumur, una de las poblaciones más bonitas del Valle del Loira. Las elegantes torres blancas del castillo del siglo XIV se elevan sobre la población y el rió dotándola de una personalidad única. Fue uno de los pocos supervivientes a los bombardeos de 1940. El castillo está rodeado de elegantes casas de piedra restauradas mientras que sus calles serpenteantes están repletas de residencias de entramados de madera, entre las cuales Balzac situó su novela Eugene Grandet.
Una vez visitados los puntos que nos llamaron más la atención de la ciudad, nos dirigimos hacia el Parque Oriental de Maulevrier, uno de los platos fuertes de Saumur. El jardín imita el estilo de jardín japonés, con cientos de árboles y plantas propias de ese país oriental. La estética del parque es totalmente zen. A finales del siglo XIX André Marcel famoso arquitecto francés y yerno del propietario del castillo Colbert , apasionado por todo lo oriental, creo el jardín en el parque del mismo castillo. André Marcel fue el arquitecto de unos de los pabellones de la Exposición Universal de 1900.
Desde entonces el parque ha pasado muchas vicisitudes, incluidos bastantes años de abandono. Fue recuperado hasta su estado actual a mediados de los 80 por dos maestros horticultores japoneses, los cuáles lo re-diseñaron imitando el estilo de jardín japonés del período EDO. Las sensaciones que vivimos allí fueron de bienestar total, la paz, la calma, el murmullo del agua, el viento moviendo las hojas juguetonas de los árboles y un sin fin de sinfonías de colores que nos hicieron quedarnos sin palabras ante tanta belleza … Salimos del jardín cargados de energía positiva y nos dispusimos a continuar descubriendo pequeños tesoros que como este están a disposición de todo el mundo que sepa verlos con dulces ojos.
Como hemos comentado, hoy es nuestro último día en el Valle del Loira, y nos da bastante pena abandonar el lugar porque realmente hemos conocido rincones preciosos y sabemos que debe haber muchísimos más, pero estos lugares seguirán allí durante muchisimos siglos mas… pero nuestra ruta sigue su rumbo y nos quedan muchos lugares aun por ver en esta ruta. Queremos sacar el máximo partido a todas las zonas que tenemos previsto recorrer, pero evidentemente eso significa ir dejando por el camino otras tantas. Eso si, nuestro comienzo en este viaje había sido excelente ya que hemos visitado todo lo que del Loira queríamos ver. Por poner un pero a esta primera parte, quizás señalaría la gran afluencia de gente que hemos encontrado al visitar los Castillos, no tanto así, al visitar poblaciones u otros lugares de interés, lo que nos ha dado bastante margen y nos ha permitido desestresarnos de las aglomeraciones del primer día. A día de hoy tenemos unos recuerdos un tanto peculiares de aquellos intensos días, como si de una tela de araña se tratara, recuerdos atrapados en ella de felicidad absoluta con retazos de un color oscuro de tristeza infinita.
El Valle del Loira había sido un aperitivo genial que nos había servido para ir abriendo boca en este largo viaje, pero lo cierto es que teníamos ganas de mucho mas. Fue por ello, que con las ansias de disfrutar del viento salado del atlántico en nuestras caras pusimos rumbo hacia la Bretaña francesa para descubrir los más preciados tesoros de su increíble costa.
El viaje continua en la segunda parte del relato: Bretaña
Valle del Loira from conrad y echobelly on Vimeo.
Créditos vídeo: The Smiths: This charming man
ROAD BOOK
Lugares de pernocta utilizados:
Día 1
Pernocta: Magnac Bourg
Precio: gratuita
Servicios: Agua y vaciado incluidos.
Coordenadas: 45º 37′ 01,22” N ; 1º 26′ 04,47” E
Día 2
Pernocta: Área camping de Amboise
Precio: 9 euros/noche
Servicios: Luz, agua y vaciado incluidos.
Coordenadas: 47º 25’ 02.91’’ N ; 0º 59’ 14.71” E
Día 3
Pernocta: Área de Turquant
Precio: Gratuita
Servicios: Agua y Vaciado incluidos
Coordenadas: 47º 13’ 25.86’’ N ; 0º 01’ 43.79” E
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Hola chicos:
Me ha gustado mucho el relato, incluso tengo que confesar que se me ha caído alguna lagrimilla leyendo lo del abuelo de Conrad, vaya tela!
Me encanta como trasmitis pequeños sentimientos que llegan directamente al corazon y que te transportan a esos preciosos lugares que visitais con una mirada totalmente distinta a lo que venden las guias de viajes.
Os mando un besazo enorme y quedo a la espera de la segunda parte de este gran viaje. Que ganas…
Hola Maria que alegría leerte otra vez…La verdad que siempre intentamos transmitir los sentimientos que hemos vivido nosotros en todos los lugares que visitamos y si realmente lo logramos, es genial!
Gracias por tus palabras y por los sentimientos que has vivido leyendo nuestra aventura.
Un besazo enorme.
Voy subiendo con vosotros por el Loira, que bien me lo estoy pasando. Anda que no vivían bien los señores feudales y el pueblo a “pencar”
jajaj Pues nada apegao, te apetece un cafecito? Ponte cómodo porque esto no ha hecho mas comenzar : -)
Saludetes.
Oh my God! jajaja.
Precisamente este verano estamos intentando convencer a unos amigos de hacer la zona del Loira con la furgo… y una autocaravana de alquiler.Ahora mismo les paso el enlace.
Esta va a ser una de mis guías de viaje. No lo he leído pero quiero hacerlo sin prisas, que ya tiene buena pinta.
Un saludo
Hola Jony, pues nada hasta que no lo leas no te comento nada de la ruta jaja así tendremos el pretexto de comentar las mejores jugadas jaja
Por cierto, suerte para convencer a tus colegas ; -)
Lo primero daros mi pésame por la pérdida, lo siento mucho.
Y lo segundo:¡Qué ganas me entran de que llegue mi turno de ir allí!
Ya estamos emocionados, mirando sitios de alquiler, pre-preparando lugares que ver, descartando ideas demasiado ambiciosas,…
Es muy pronto pero este viaje tiene que salir bien porque esta forma de viajar va a ser totalmente nueva para algunos y no quiero que se desilusionen.
Este post de vuestro blog será una de mis guías de viaje.
Un saludo.
Jony, en primer lugar darte las gracias por el pésame.
En cuanto al viaje, creo que Francia es un buen lugar para iniciarse al autocaravanismo, sobretodo porque al tener tan fácil el tema del repostaje y la pernocta te quitas de posibles “agobios” que a veces pueden surgir si no lo tienes muy por la mano. En cuanto al recorrido, al ir con Ac muchas veces puedes pecar de querer abarcar demasiado y abusar de Kilómetros, algo a lo que si tus amigos no están acostumbrados puede hacer el viaje un poco pesado. Cada uno tiene que encontrar su “ritmo de viaje”. Como nosotros siempre decimos … la AC es el medio para viajar … no el motivo! Eso si … ya veréis que como le cojáis el gustillo a esto de viajar con AC y la libertad que ofrece, luego no querréis viajar de otra manera! Si necesitais alguna información más no dudes en preguntar.
Bueno, nosotros también estamos ansiosos por viajar. Esto de relatar los viajes nos despierta aún más el “apetito” así que menos mal que tenemos ya encima la semana santa que nos permitirá escaparnos unos días!
Un saludo.
Hola Conrad y Echobelly, maravilloso viaje y estupenda redacción, muy entretenida, el viaje que habéis hecho es mi asignatura pendiente, mi más sincero pésame. Saludos cordiales.
Hola Icteo y bienvenido al blog. El Loira es una zona que da para bastante. Puedes visitar castillos, deleitarte por los pueblos trogloditas, hacer algun deporte de aventura y mil cosas mas…
Mil gracias por tu comentario y por el pésame. Ya sabes “a ponerse manos a la obra” para que deje de ser una asignatura pendiente.
Saludos cordiales.
Hola pareja.
He llegado a este blog porque recopilo información para este verano. En otros diarios había leído que en el parquing de Chenonceau se podía pernoctar gratuitamente pero por vuestro post veo que este año al menos no. ¿Podrías confirmármelo? A nosotros también nos agobian los sitios ruidosos y masificados y nos lo estamos replanteando.
Muchas gracias a toda la gente como vosotros que nos facilitan tantísimo las cosas. Un saludo.
Hola Encarni:
Como ya comentamos en el relato, el año pasado no se podía pernoctar, ya que con la cantidad de gente que había, supongo que iban buscando la itinerancia para así no encontrarse con demasiados problemas.
En cuanto a la aglomeración de gente, la encontramos exclusivamente en los castillos. Es realmente curioso, si visitas cualquier otra parte del Loira, estarás la mar de tranquila, eso si, si quieres ver castillos, te recomiendo que os carguéis de paciencia.
Por ultimo darte la bienvenida a nuestro blog y agradecer tu comentario, ya que un blog no seria nada, sin la gente que como vosotros nos lee y pierde su tiempo en dejarnos un mensaje.
Gracias otra vez, espero volver a verte por estos lares.
Saludetes.
Es una de mis asignaturas pendientes, los castillos y las ciudades del Loira. Corría el año 1965, cuando pasaba por Blois y me decía, esto lo tengo que ver “a conciencia”… ¿tocará este año? Hasta que no tenga la furgo operativa, no hay respuesta. Un abrazo. Luis.
Hola a todos-as
Estaba buscando información sobre como hacer este viajes con mis hijos y así es como os he encontrado.Gracias por vuestras experiencias, tomo nota
Luisde, si te he de ser sincero el Loira era una ruta que también teníamos pendiente desde hace tiempo, croncetamente desde el año que nos compramos la caravana, la bambina, y acabamos escogiendo Italia a última hora. La zona del Loira es realmente bonita aunque recomiendo combinarla con algo mas para no cansarte de tanto castillo. Por cierto … para cuando la furgo?
“Anonimo”, bienvenido al blog. Para cualquier cosa que necesites ya sabes donde nos tienes.
Un saludo
Hola pareja! La furgo la tengo, tiene matrícula y seguro, pero le falta el gas, y algunos accesorios para comerse el mundo mundial. Estoy peleándome con todo el mundo para que no se me acabe la garantía antes de estrenarla. Un abrazo. Luis.
Hola Luis:
Bueno, eso ya es pan comido…Ahora solo te queda, tener un pelin mas de paciencia. Espero que la puedas disfrutar ya mismito…
Saludetes.
este sabado vi a Sunny, en la playa larga, de Tarragona. Bien cerradita y oculta del rey sol. Tampoco os vi por primera linea de mar. Al volver ya no estaba, snif, snif.
Nos hubiera encantado saludaros.
Otra vez será.
Hola Jimmy:
Efectivamente este fin de semana estuvimos por aquella zona haciendo kayak. Pernoctamos en playa llarga y mas tarde nos fuimos al camping Torre de la MOra, para poder hacer kayak tranquilos, ya que esté pesa mucho y hay buscar lugares faciles de moverse…
Que lastima no haber podido coincidir, espero que otra vez haya mas suerte, ya que tenemos claro que volveremos por aquella zona, ya que nos ha encantado varias de sus calas. Si tienes un poquito de paciencia, lo podras leer en el relato que estamos escribiendo jajaja
Saludetes.
míra que si estoy bañándome en la cala waikiki y aparecéis remando!
nos encantan esas dos calas, son de lo mejorcito que hay en la costa dorada.
nos vemos en la playa!!
jaja Pues te hubiéramos saludado mirando hacia la parte alta de los arboles jajaja… Espero que sea así.
Saludetes.
Conrad y Echobelly,
Es un gusto haber pasado la noche leyendo sobre el paseo del valle de Loire,pues pensamos ir de paseo en la primera semana de sep desde Miami USA, estamos muy contentos y al mismo tiempo ocupados viendo como planear nuestro paseo de paris, monte san Michael y el valle de Loire.
Sentimos la perdida en tu familia y creo que con el recorrido que hacian en ese momento tan lleno de sentimiento pudiste tocar lo mas intimo de estas ciudades con sus tantas historias , paisajes hermosos y melancolicos.
Veremos como es mas facil si rentar un auto o ir en tren que creemos no sera facil recorrerlo de esta ultima manera, tambien pensamos en bicicleta por la region de castillos pero ya veremos.
Esperamos leer pronto otro de tus interesantes relatos para entusiasmarnos y darnos mas ganas de seguir viajando.
Un saludo y hasta pronto,
Luz Maria Y Christian
Hola Luz Maria y Crhistian:
Bienvenidos a nuestro blog. Me alegra que os haya gustado nuestro relato, aunque para ello hayáis tenido que quitar horas de sueño para poder leerlo ; -) Mil gracias por hacerlo!
Alquilar una auto en Francia es una forma perfecta para poder visitar la zona de una manera mas incisiva, pero si no os queréis complicar, Francia es un país repleto de posibilidades a la hora de pernoctar en lugares con encanto. Desde granjas, hasta hotelitos pequeños de esos que parecen construidos para rodar alguna película jaja.
Espero que lo paséis genial, y si tenéis cualquier duda, aquí estamos para lo que podáis necesitar.
Saludetes, espero volver a veros por el blog..